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ANÁLISIS

Chuck Schumer, asediado por críticas internas y campañas para removerlo: "Ya no es eficaz, debería ser sustituido"

El líder demócrata enfrenta llamados a abandonar el liderazgo de la minoría en el Senado, e incluso iniciativas de organizaciones activistas reclutando dinero y contactando a senadores para removerlo.

Chuck Schumer

Chuck SchumerAndrew Caballero-Reynolds/AFP.

Santiago Ospital
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Chuck Schumer enfrenta horas bajas, una vez más. Después de que siete senadores azules rompieran filas para votar un presupuesto que permita reabrir el Gobierno, el líder de la minoría demócrata en el Senado se ha vuelto blanco de críticas desde dentro y fuera del Partido Demócrata.

Schumer, junto a la mayoría de su partido, votó en contra del proyecto republicano. Los votos díscolos, sin embargo, fueron suficientes para dar media sanción al proyecto. El resquebrajo del grupo de senadores que comanda fue causa de reproche interno, poniendo en cuestión su capacidad de mantener unido a su bloque.

Pero no sólo, el veterano político neoyorquino tampoco logró el objetivo tras el cual arengó a los suyos al cierre del Gobierno más largo de la historia: incluir en el presupuesto una extensión a unos subsidios de cobertura médica que expiran el año próximo. Los republicanos sí se comprometieron a someter los subsidios a voto en diciembre, pero sin garantizar el resultado.

Una derrota por partida doble para Schumer.

"El pueblo estadounidense nos pidió, una y otra vez, que lucháramos por la asistencia sanitaria y por reducir nuestros costes en general", sostuvo la senadora Elizabeth Warren, en palabras recogidas por AP. "Obviamente, eso se vino abajo al final".

Warren, según la agencia, se negó a responder si todavía confiaba en Schumer. Varios senadores demócratas evitaron responder al respecto y ninguno cuestionó públicamente su liderazgo. Sí lo hicieron sus pares en la Cámara:

"Lo que le diría al senador Schumer es: '¿Ha perdido el control de su grupo parlamentario o les ha dado permiso para ceder?', cuestionó el representante Seth W. Moulton. "Porque por fin estábamos logrando avances reales para que los estadounidenses tuvieran una asistencia sanitaria asequible".

Moulton vertió aquellas críticas en una visita a Harvard, cubierta por el periódico universitario, en la que insistió que Schumer había enviado a Donald Trump el mensaje de que podía "ganar estas batallas". Antes, había instado en redes sociales al senador de su estado, Ed Markey, a oponerse al líder:

"Esta noche es otro ejemplo de por qué necesitamos un nuevo liderazgo. Si Chuck Schumer fuera un líder eficaz, habría unido a su grupo parlamentario para votar 'no' esta noche y mantener la línea en materia de asistencia sanitaria. ¿Quizás ahora Ed Markey se unirá finalmente a mí en el compromiso de no votar a Schumer?". 

"El senador Schumer ya no es eficaz y debería ser sustituido", publicó, por su parte, el representante demócrata por California Ro Khanna. "Si no puedes liderar la lucha para evitar que las primas de salud se disparen para los estadounidenses, ¿por qué vas a luchar?".

También ha habido apoyos explícitos, como el del senador por Vermont Peter Welch, quien según AP describió la posición de Schumer como "imposible": "En mi opinión, hizo un buen trabajo". También elogió su desempeño Dick Durbin, número 2 demócrata del Senado. Durbin, sin embargo, fue uno de los demócratas (el único del liderazgo) que votó a favor de la propuesta republicana.

"Apoyo a los líderes demócratas, que se niegan a aprobar sin más el ataque republicano a gran escala contra la asistencia sanitaria de los estadounidenses", sostuvo en un comunicado el presidente del Comité Nacional Demócrata, Ken Martin. Y reenfocó la culpa hacia los republicanos: "Los votantes nunca olvidarán el día en que Trump les dio la espalda para centrarse en construir su salón de baile dorado".

Campañas para echar a Schumer

"Es hora de que Schumer renuncie a su cargo de líder de la minoría y permita que surja un nuevo liderazgo, alguien que esté dispuesto a luchar constantemente por el pueblo estadounidense", sostuvo el grupo activista MoveOn. 

Acompañó aquellas palabras con una junta de firmas. Busca 25.000 rúbricas, hasta este miércoles iba más de 21.500.

"Schumer es un activo ineficaz y amoral para un partido que se retuerce de corrupción", escribió una de las supuestas firmantes, mientras que otro habría comentado: "Abandoné el Partido Demócrata porque estaba harto de que cobardes inútiles como Chuck se apropiaran de un movimiento progresista".

Our Revolution también comenzó una campaña en línea para demandar a los propios senadores la elección de un nuevo líder. "Pida a su senador que exija a Schumer que se aparte", se puede leer en la iniciativa. "¡También entregaremos sus firmas directamente en la puerta de Schumer para garantizar que nuestras voces se escuchen en todos los rincones del Senado de los Estados Unidos!".

El Comité de Campaña por el Cambio Progresista PAC lanzó una sondeo para magnificar el descontento. Tras asegurar que los demócratas estaban "ganando la lucha por el cierre" hasta el cisma azul, asegura que "para ganar en 2026, creemos que debe quedar claro que los nuevos senadores no seguirán a Schumer".

Al final, invita a donar $3 para echar a Schumer.

Un momento delicado para Schumer 

Schumer capeó una tormenta similar en marzo, cuando ordenó mantener abierto el Gobierno contra los deseos del ala azul más progresista. A pesar de los reproches internos, el senador parecía haber reconducido su liderazgo con la unidad de su bancada en octubre, cuando comenzó el actual cierre.

En aquel entonces, el senador sintió necesario salir a despejar dudas sobre un posible paso al costado: "No voy a renunciar… Cuando voté en contra del cierre del Gobierno sabía que habría mucha controversia".

Progresistas como Delia Ramirez y Glenn Ivey habían pedido su cabeza. El propio Hakeem Jeffries, líder del partido en la Cámara, se negó a responder si Schumer debía continuar liderando al partido. Incluso se habría visto obligado a posponer la gira de su nuevo libro, frente a las muestras de descontento de los propios.

La nueva tormenta arriba en un momento delicado para la cúpula demócrata. La speaker emerita Nancy Pelosi anunció que no buscaría la reelección, poniendo fin a una carrera de 40 años. Su reciente decisión pone de relieve la permanencia de Schumer, quien ocupa su escaño desde 1999. En 2016 fue elegido líder en el Senado.

El paso al costado de Pelosi coincide con el éxito demócrata en las elecciones del 4 de noviembre, y el auge de la figura del socialista Zohran Mamdani. El partido se debate ahora, según analistas, entre girar hacia el centro o la izquierda.

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