Artemis II despega con éxito: la NASA envía astronautas hacia la Luna por primera vez en 50 años
Se trata de la primera misión espacial en enviar astronautas más allá de la órbita terrestre desde diciembre de 1972, con el Apollo 17.

La misión lunar tripulada Artemis II despega desde el Centro Espacial Kennedy en Cabo Cañaveral
Como nunca se había visto en este siglo, desde Cabo Cañaveral, Florida, el cohete Space Launch System abandonó la Plataforma 39B del Centro Espacial Kennedy con cuatro tripulantes a bordo en dirección hacia la Luna, en la primera misión de este tipo en más de 50 años. En esta ocasión, a diferencia de pruebas nocturnas anteriores, el sol y el cielo estaban abiertos, relucientes, y el contraste entre el sonido, la bola de fuego y la estela blanca del lanzamiento impactaron a las miles de personas que, emocionadas, acudieron a observar un momento histórico para la humanidad.
"El contraste contra el cielo azul fue absolutamente extraordinario", dijo al New York Times Anthony Rodriguez, de 35 años, desde Cocoa Beach. "Es simplemente una imagen inolvidable”.
Se trata de la primera misión espacial en enviar astronautas más allá de la órbita terrestre desde diciembre de 1972, con el Apollo 17. Desde aquel momento, la humanidad había mirado la Luna desde lejos.
A bordo de la cápsula Orion viajan cuatro astronautas. Reid Wiseman, capitán retirado de la Marina estadounidense y comandante de la misión. Victor Glover, ocupante del asiento del piloto. Christina Koch, especialista de misión y primera mujer en viajar hacia la Luna. Y el especialista de misión Jeremy Hansen, de la Agencia Espacial Canadiense, el primer ciudadano de ese país en realizar este viaje, y el primero que no es astronauta de la NASA en llegar tan lejos.
La jornada, exitosa, también tuvo sobresaltos. Poco antes de la ventana de lanzamiento prevista para las 6:24 p.m., los técnicos detectaron una falla en el Sistema de Terminación de Vuelo, el mecanismo que permite destruir el cohete a distancia si se desvía del curso y pone en riesgo vidas humanas. Sin ese sistema verificado, el lanzamiento no iba a realizarse y probablemente se hubiese postergado. Según el New York Times, la solución llegó gracias a un operador veterano que fue a buscar al Edificio de Ensamblaje de Vehículos un equipo de la era del Transbordador Espacial, hardware de décadas atrás que sirvió para verificar el sistema moderno. Once minutos después de la nueva ventana confirmada, el cohete estaba en el aire.
Antes del cierre de la escotilla, Wiseman resumió el estado de la tripulación con dos palabras: "Vamos a fondo". La directora de lanzamiento, Charlie Blackwell-Thompson, le respondió desde tierra deseándole suerte y echándole una bendición para el viaje: "Se llevan con ustedes el corazón de este equipo, el audaz espíritu del pueblo americano y las esperanzas y sueños de esta generación. Buena suerte. Que Dios los acompañe”.
Según explicó la NASA, la misión durará diez días. La nave Orion, bautizada Integrity por su tripulación, no aterrizará en la Luna, sino que la rodeará, pues su propósito es poner a prueba en condiciones reales y prácticas los sistemas de soporte vital, navegación y maniobra que serán indispensables cuando llegue el momento de volver a pisar suelo lunar.
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Tras pasar los primeros días en órbita terrestre realizando pruebas y ensayando maniobras de acoplamiento, la nave espacial se dirigirá hacia la Luna siguiendo una trayectoria de retorno libre, es decir, la gravedad lunar la devolverá sola hacia la Tierra sin necesidad de encender motores y gastar combustible en demasía. El sobrevuelo está previsto para el 6 de abril. Durante esas horas, la tripulación observará la cara oculta de la Luna, y habrá entre 30 y 50 minutos en que las comunicaciones con la Tierra quedarán interrumpidas, bloqueadas por el propio cuerpo lunar. El 10 de abril, la cápsula amerizará en el Océano Pacífico, frente a San Diego.
Los cuatro tripulantes, según detalló el NYT, estarán bien resueltos en la mesa. El menú para los diez días incluye 189 alimentos, bebidas y condimentos especiales, entre ellos café, té verde, batidos de mango y durazno, sidra de manzana, quiche de verduras, brisket de res a la barbacoa, macarrones con queso y cinco variedades de salsa picante, entre otras opciones. Sin embargo, el gasto en alimentos es una ínfima parte del presupuesto que la NASA ha gastado para volver a pisar la luna: en las últimas dos décadas, la agencia destinó más de $50.000 millones al desarrollo del cohete, la cápsula Orion y los sistemas de lanzamiento.
Cada misión, según estimó el inspector general de la NASA en 2021, cuesta alrededor de $4.100 millones y, tal y cómo está previsto, habrá más misiones, ya que Artemis II es el segundo capítulo de un programa que arrancó en noviembre de 2022 con una misión no tripulada que envió la cápsula Orion a orbitar la Luna por primera vez.
Si esta misión sale según lo previsto, el camino quedará abierto para intentos de alunizaje para aproximadamente 2028, con el objetivo de establecer una presencia humana sostenida en la Luna, con la intención de extraer recursos como agua congelada para futuras misiones, helio-3 para plantas de fusión nuclear y concretar otros descubrimientos científicos.