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Así es el plan de la NASA para construir una base lunar: $20.000 millones, viajes anuales y colaboración con empresas privadas

La agencia espacial reveló su hoja de ruta para establecer una "presencia humana duradera" en la Luna y para lanzar la primera nave de propulsión nuclear.

Misión Artemis II de la NASA

Misión Artemis II de la NASAScott Schilke/Sipa USA /Cordon Press.

Santiago Ospital
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Volveremos a la Luna. Y nos quedaremos. Esa es la nueva promesa de la NASA (Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio), que este martes reveló una nueva serie de iniciativas para "avanzar el liderazgo de Estados Unidos en el espacio". La más ambiciosa: construir una base lunar permanente que garantice la presencia estadounidense en el satélite natural y permita pegar el salto a Marte.

Pero no solo, la hoja de ruta incluye planes para lanzar una nave espacial de propulsión nuclear, programas para fomentar la economía espacial... las claves del ambicioso mapa de ruta de la NASA.

Una base lunar en tres pasos

La administración espacial ha dejado atrás las misiones aisladas para adoptar un enfoque de "arquitectura por fases". El objetivo es pasar de visitas cortas a un asentamiento humano continuo. 

Para ello, se erigirá una base lunar en tres fases a lo largo de siete años. El costo estimado es de 20.000 millones de dólares. Los pasos son:

1. Construir, probar y aprender

En esta etapa inicial, la agencia pasará de misiones aisladas a un modelo repetible y modular. Utilizando el programa CLPS (Servicios Comerciales de Carga Útil Lunar), se enviarán robots, instrumentos y el LTV (Vehículo de Terreno Lunar) para probar la generación de energía y las comunicaciones en el hostil entorno lunar.

2. Infraestructura temprana

Aquí es donde la Luna empezará a sentirse habitable. Con la ayuda de socios internacionales, se desplegará infraestructura semi-habitable. Un punto clave será el rover presurizado de JAXA (Japón), que permitirá a los astronautas recorrer grandes distancias sin necesidad de trajes espaciales constantes.

3. Presencia humana de larga duración

La fase final marcará la transición de expediciones periódicas a una base lunar permanente. Gracias a los sistemas de aterrizaje humano (HLS) de gran capacidad, se enviará infraestructura pesada, incluyendo:

  • Hábitats multipropósito (MPH) de la Agencia Espacial Italiana (ASI).
  • Vehículos utilitarios lunares de la Agencia Espacial Canadiense (CSA).

"La NASA está comprometida a lograr lo casi imposible una vez más: regresar a la Luna antes de que finalice el mandato del presidente Trump, construir una base lunar y establecer una presencia permanente", aseguró el administrador de la NASA, Jared Isaacman. 

"El tiempo apremia en esta competencia entre grandes potencias, y el éxito o el fracaso se medirán en meses, no en años", añadió.

Cambios estratégicos: adiós al Gateway tal como lo conocíamos

Una de las sorpresas del anuncio fue la decisión de la NASA de pausar el proyecto de construir una estación en la órbita de la luna, conocida como estación Gateway. 

El objetivo es desviar esos recursos y esfuerzos directamente a la infraestructura que permita operaciones sostenidas sobre la superficie lunar. La agencia reutilizará equipos existentes para no perder el impulso técnico.

Bajo la nueva directriz, se ha ajustado el programa Artemis. Aquel tiene por objetivo devolver al hombre a la Luna. Su propósito era lanzar varios viajes que fuesen preparando el alunizaje originalmente programado para 2028. 

La próxima misión (llamada Artemis III) se reprogramó para 2027 como una prueba de sistemas en órbita, para, a partir de entonces, realizar al menos un aterrizaje lunar cada año.

Más allá de la Luna: la energía nuclear en el espacio

Al anunciar el plan para construir una base nuclear, la NASA anunció el Space Reactor-1 Freedom, la primera nave espacial interplanetaria de propulsión nuclear.

​Desde la agencia destacaron que aquel tipo de propulsión posee una capacidad "extraordinaria" de transporte en el espacio profundo. Además, permite llegar adonde los paneles solares ya no son efectivos, más allá de Júpiter. 

Se espera que el SR-1 Freedom alcance Marte. Allí, el plan es que despliegue una serie de pequeños helicópteros autónomos conocidos coloquialmente en la agencia como Ginny, para que exploren el planeta rojo. 

​Sus puntos clave son: 

  • Lanzamiento: antes de finales de 2028.
  • Objetivo: demostrar que la energía nuclear es la clave para viajes eficientes a Marte y más allá de Júpiter, donde la energía solar no es suficiente.
  • Misión en Marte: Al llegar, liberará el Skyfall, un grupo de helicópteros tipo Ingenuity (Ginny)

¿Qué pasará con la Estación Espacial Internacional (EEI)?

Aunque al mirar a la Luna la NASA pondrá el ojo a más de 380.000 kilómetros de la tierra, tampoco quiere olvidarse de sus proyectos más cerca de casa. A 400 kilómetros de la Tierra se encuentra la Estación Espacial Internacional (EII), construida con la colaboración de varios países tras la aprobación de Ronald Reagan.

Aunque la definió como un "laboratorio orbital de clase mundial", sostuvo que "no puede operar indefinidamente". Para que, a pesar  de su repliegue, continúe habiendo presencia estadounidense en la órbita baja terrestre, la NASA buscará la colaboración del sector privado. 

Este martes propuso añadir un "Módulo Núcleo" propiedad del Gobierno a la EEI. A este se podrán acoplar módulos de empresas privadas que eventualmente se separarán para volar de forma independiente. Así, se busca madurar el sector privado espacial donde la NASA sea solo un cliente más.

Como parte de aquel objetivo también buscará colaboraciones con empresas y filántropos, y abrirá convocatorias para subcontratar operaciones que antes eran 100% gubernamentales. También integrará ingenieros propios en las instalaciones de los subcontratistas privados para resolver problemas en tiempo real y reducir la burocracia.

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