Según el plan de paz de Trump, anunciado a finales del año pasado: "Hamás y otras facciones acuerdan no tener ningún papel en el Gobierno de Gaza, directa, indirecta o de cualquier forma. Todas las infraestructuras militares, terroristas y ofensivas, incluidos los túneles y las instalaciones de producción de armas, serán destruidas y no se reconstruirán. Habrá un proceso de desmilitarización de Gaza bajo la supervisión de observadores independientes, que incluirá poner las armas definitivamente fuera de uso mediante un proceso acordado de desmantelamiento..."