ANÁLISIS
Donald Trump y Carlos III intercambian dardos en la histórica visita del monarca británico: "Hizo un gran discurso, estoy muy celoso"
La visita de Estado del rey Carlos III a Washington dejó un inesperado intercambio de humor y pullas históricas con Donald Trump, convirtiendo la cena oficial en un duelo diplomático tan distendido como comentado.

Donald Trump y el rey Carlos III durante la cena de Estado
Donald Trump y el rey Carlos III intercambiaron dardos cargados de humor e historia durante la visita de Estado del monarca británico a Washington.
Durante la cena de Estado ofrecida en su honor el martes por la noche en la Casa Blanca, el presidente Trump elogió el discurso que el rey había pronunciado horas antes ante el Congreso y bromeó ante los invitados:
"Charles hizo un discurso fantástico", señaló Trump entre risas. "Logró que los demócratas se pusieran de pie. Yo nunca he podido hacer eso. No podía creerlo. Les gustó más a ellos de lo que les ha gustado nunca ningún republicano o demócrata".
El comentario provocó carcajadas y aplausos en el salón.
Antes de la cena, Trump y la primera dama, Melania Trump, salieron personalmente a recibir al rey Carlos III y a la reina Camilla cuando su comitiva llegó a la Casa Blanca. Los cuatro posaron brevemente en la alfombra roja, momento en el que Trump señaló al monarca y dijo con una sonrisa: "Hizo un gran discurso, estoy muy celoso".
Francia, en el centro del dardo real
Por su parte, durante la cena de Estado, Carlos III lanzó una de las frases más comentadas de la visita. Con su característico humor británico, respondió a un comentario previo del presidente y bromeó: "Recientemente comentó, señor presidente, que si no fuera por Estados Unidos, los países europeos hablarían alemán. Me atrevo a decir que, si no fuera por nosotros, ustedes hablarían francés".
La frase, pronunciada durante el brindis, provocó risas y aplausos entre los asistentes y se volvió rápidamente viral en redes sociales y medios internacionales.
El rey se refería directamente a las declaraciones que el presidente hizo en enero durante el Foro Económico Mundial de Davos. En esa ocasión, Trump criticó a los aliados europeos por "aprovecharse" de la defensa estadounidense desde la Segunda Guerra Mundial y afirmó que, sin la intervención de EEUU, en Europa "hablarían alemán y algo de japonés".
Carlos III devolvió la pulla con elegancia, aludiendo a los conflictos coloniales del siglo XVIII entre Gran Bretaña y Francia por el control de América del Norte. Sin la victoria británica en aquellos territorios, el francés, idioma de la Nueva Francia, podría haber sido la lengua dominante en gran parte de lo que hoy es Estados Unidos.
El monarca añadió enseguida que "por supuesto, ambos amamos mucho a nuestros primos franceses", suavizando el comentario y preservando el tono cordial.
La broma sobre la "remodelación" británica de la Casa Blanca
El rey no se limitó a una sola broma. También bromeó sobre la demolición del Ala Este de la Casa Blanca, donde el presidente quiere construir un salón de baile de $400 millones: "Lamento decir que nosotros, los británicos, por supuesto, hicimos nuestro propio intento de remodelación inmobiliaria de la Casa Blanca en 1814".
Política
Trump recibe a Carlos III en la primera visita de Estado de un monarca británico desde 2007
Joaquín Núñez
Carlos III se refería al incendio del edificio por tropas británicas durante la Guerra de 1812. Asimismo, comparó la cena de Estado con una "mejora muy considerable" respecto al Motín del Té de Boston de 1773.
Un regalo histórico para sellar una alianza duradera
Como culminación de la noche, Carlos III entregó al presidente Trump la campana original del submarino británico HMS Trump, un buque de la Royal Navy lanzado en 1944 que participó en la Segunda Guerra Mundial.
"Esta noche, señor presidente, me complace entregarle como regalo personal la campana original", dijo el monarca, señalando que "puede servir como testimonio de la historia compartida de nuestras naciones y de su brillante futuro".
Luego dijo con una sonrisa: "Y si alguna vez necesitan ponerse en contacto con nosotros… solo denos un toque", lo que provocó risas entre los invitados.
El presidente, conocido admirador de la monarquía británica, recibió el obsequio con agrado.
El crush secreto de la madre de Trump que hizo reír al rey
Durante la ceremonia de bienvenida en el Jardín Sur de la Casa Blanca, el presidente Trump reveló con humor un detalle personal sobre la admiración de su difunta madre, Mary Anne MacLeod Trump, por el rey Carlos III.
"Mi madre realmente amaba a la familia real. Cada vez que la Reina aparecía en televisión, ella se pegaba al televisor. Pero también decía claramente: ‘Mira a Charles, ¡es tan guapo!’", contó Trump, provocando risas entre los presentes.
"Mi madre tenía un crush con Charles. ¿Pueden creerlo?", añadió, girándose hacia el monarca británico, quien sonrió y rio con el comentario.
Trump concluyó con ironía: "Es increíble… Me pregunto qué estará pensando ahora".
A pesar de las diferencias políticas, especialmente por la guerra en Irán y las tensiones entre Trump y el primer ministro británico Keir Starmer, la cena subrayó la relación especial entre Reino Unido y Estados Unidos. El humor del rey sirvió para distender el ambiente y recordar que la historia compartida sigue siendo un pilar de la alianza.