EEUU designa como organizaciones terroristas a los dos grupos criminales más poderosos y violentos de Brasil: el Comando Vermelho y el PCC
La decisión llega un día después de que el senador y candidato presidencial brasileño Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente conservador Jair Bolsonaro, confirmara públicamente haber solicitado esa designación durante una reunión en la Casa Blanca con el presidente Donald Trump.

Una imagen de archivo de las favelas en Maré, al norte de Río de Janeiro
El Departamento de Estado anunció este jueves la designación del Primer Comando Capital (PCC) y el Comando Vermelho (CV), las dos organizaciones criminales más poderosas y violentes de Brasil, como grupo “Terroristas Globales Especialmente Designados” (SDGT). La intención de Estados Unidos es clasificar a estos grupos como Organizaciones Terroristas Extranjeras a partir del 5 de junio.
El secretario de Estado Marco Rubio describió a ambos grupos como dos de las organizaciones criminales más peligrosas del gigante sudamericano. Según Rubio, juntas comandan miles de miembros y han orquestado ataques brutales contra policías, funcionarios públicos y civiles brasileños, con redes que se extienden más allá de las fronteras del país y llegan hasta territorio estadounidenses.
La designación como SDGT congela los activos bajo jurisdicción estadounidense y restringe a personas en Estados Unidos de hacer negocios con los grupos. La clasificación como FTO, más amplia, puede acarrear sanciones penales para quienes brinden apoyo material a las organizaciones.
El pedido del líder opositor Flávio Bolsonaro
La decisión llega un día después de que el senador y candidato presidencial brasileño Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente conservador Jair Bolsonaro, confirmara públicamente haber solicitado esa designación durante una reunión en la Casa Blanca con el presidente Donald Trump. "Fui específicamente a pedirle que designara al CV y al PCC como organizaciones terroristas, porque eso es lo que son", declaró el senador ante la prensa en Washington.
Bolsonaro fue más lejos y contrastó su visita con la del presidente izquierdista Lula da Silva, quien, según denunció el opositor, "fue a la Casa Blanca a hacer lobby en nombre de los narcotraficantes”.
“Yo fui a hacer exactamente lo contrario: a pedirle enfáticamente al presidente Trump que designe al PCC y al Comando Vermelho como organizaciones terroristas extranjeras lo antes posible", sentenció Flávio Bolsonaro.
La posición oficial de Brasil
El presidente Luiz Inácio Lula da Silva ha repetido que interpretará la designación como una interferencia en las elecciones presidenciales de octubre, en las que se enfrenta precisamente a Flávio Bolsonaro. El Gobierno de Lula, que se ha acercado notablemente a la Administración Trump en los últimos meses, ha tratado de evitar estas designaciones, entre otras razones porque podría abrir un camino para la acción militar de EEUU en Brasil o derivar en sanciones contra bancos que involuntariamente hagan negocios con miembros de las pandillas, según un reporte de G1 que cita a expertos en seguridad brasileños y una cronología de los hechos.
El asesor especial de política exterior de Lula y ex canciller Celso Amorim fue el primero en reaccionar públicamente al anuncio de Rubio: "La seguridad pública es un tema clave para el desarrollo socioeconómico. El crimen organizado es un mal que debe combatirse. La cooperación internacional es bienvenida, especialmente en materia de lavado de dinero y tráfico de armas. Pero el pretexto para una intervención es inaceptable".
¿Qué son el PCC y el Comando Vermelho, los grupos criminales más temidos del Brasil?
El PCC es la red criminal más grande y organizada de Brasil. Surgido en las prisiones de San Pablo en la década de 1990 —tras la masacre de Carandiru en 1992— creció hasta convertirse en una organización con presencia en todos los estados del país y operaciones en varios países de América Latina, Europa y Asia. Controla rutas de narcotráfico de gran escala, mantiene vínculos con la mafia italiana 'Ndrangheta y ha diversificado sus actividades hacia el lavado de dinero con criptomonedas y delitos cibernéticos.
El Comando Vermelho, mientras tanto, es el grupo criminal más antiguo de Brasil, formado en las prisiones de Río de Janeiro en la década de 1970. Dominó históricamente las favelas de esa ciudad y construyó un sistema paralelo de gobierno en barrios pobres donde el Estado no estaba tan presente. Ambas organizaciones mantuvieron una tregua durante dos décadas, que se rompió en 2016, desatando una ola de violencia que persiste hasta hoy.
Washington le aprieta las tuercas a los grupos criminales de la región
La medida contra el CV y el PCC se enmarca en una política más amplia de la Administración Trump para presionar a otras organizaciones criminales en México, Venezuela y Ecuador. Rubio ya había aplicado el mismo esquema en Ecuador, donde designó a Los Lobos y Los Choneros como organizaciones terroristas extranjeras, señalando que esa categoría no solo habilita sanciones, sino que amplía las posibilidades de compartir inteligencia con los gobiernos locales "para operaciones potencialmente letales". Antes, el mismo tratamiento se aplicó al Tren de Aragua venezolano, al Cartel de Jalisco Nueva Generación y al Cártel de Sinaloa.