Cientos de cuentas de Bluesky fueron hackeadas en una campaña de propaganda prorrusa
Muchas de las cuentas pertenecen a influyentes estadounidenses, como periodistas, académicos y cineastas.

Bluesky. Imagen de archivo
(AFP) Una campaña de propaganda rusa hackeó cientos de cuentas de Bluesky -muchas pertenecientes a influyentes estadounidenses- para difundir propaganda, dijeron investigadores, en una sorprendente táctica de desinformación que utilizó como arma identidades auténticas en lugar de depender de cuentas falsas.
La campaña, que los investigadores de la Universidad de Clemson vincularon a la empresa Social Design Agency (SDA), con sede en Moscú, se dirigió a periodistas, académicos y cineastas que tienen una cuenta en la plataforma.
Muchas de las cuentas comprometidas se utilizaron para publicar narrativas antiucranianas, lo que ilustra cómo los propagandistas pro-Kremlin están buscando nuevas formas de socavar el apoyo al país devastado por la guerra que Rusia inició con la invasión de Ucrania en 2022.
"Parece que alguien entró en mi cuenta y publicó alguna historia sobre Francia y Ucrania", escribió en Bluesky el reportero del Wall Street Journal Alex Ward.
El post en cuestión ya ha sido borrado y Ward ha dicho que ha recuperado el control de su cuenta.
Una base de datos de cuentas hackeadas -creada por un monitor de Internet que rastrea las operaciones de influencia rusa y compartida con la AFP por un investigador de la Universidad de Clemson- incluía al menos a otro reportero del Wall Street Journal.
"Mi cuenta de Bluesky fue pirateada y baneada y luego recuperé la cuenta de alguna manera", escribió Jake Tucker, director editorial de PC Gaming Show, en la plataforma.
Otras cuentas comprometidas fueron la de la cineasta Mary Beth McAndrews y la del académico Ben Gilbert.
"Ciertamente hemos visto a malos actores utilizar cuentas hackeadas y cuentas robadas en el pasado. De hecho, con frecuencia. Esto parece más dirigido", dijo a AFP Darren Linvill, de la Universidad de Clemson.
"Personalmente, nunca antes había visto a Rusia utilizar cuentas hackeadas a esta escala".
No estaba claro cuántas cuentas habían sido hackeadas, ya que Bluesky eliminó muchas de las publicaciones propagandísticas o suspendió las cuentas afectadas hasta que sus propietarios dieron un paso al frente para recuperar el control.
Linvill dijo que había rastreado personalmente al menos "un par de cientos de cuentas que los rusos hackearon", pero que el número real era probablemente mucho mayor.