Fraude hipotecario: Trump reactiva la ofensiva contra la gobernadora de la Fed, Lisa Cook
Según el reporte, la misiva, firmada por Dan Scavino, subjefe de gabinete de la Casa Blanca, le da a Cook un plazo de 21 días para responder a las alegaciones de fraude. Los abogados de Cook niegan cualquier tipo de irregularidad.

Donald Trump y Lisa Cook en un montaje de archivo
Tras recibir un bloqueo directo por parte de la Corte Suprema, la Casa Blanca volvió a apuntar contra la gobernadora de la Reserva Federal, Lisa Cook. De acuerdo con un informe del Wall Street Journal, la Administración del presidente Donald Trump le envió esta semana una carta a Cook en la que le comunicó que el mandatario está "considerando" destituirla de su cargo por las acusaciones de fraude hipotecario que pesan sobre ella desde el año pasado, y le exigió una respuesta por escrito antes de que termine agosto.
Según el reporte, la misiva, firmada por Dan Scavino, subjefe de gabinete de la Casa Blanca, le da a Cook un plazo de 21 días para responder a las alegaciones.
El movimiento se produce apenas dos meses después de que la Corte Suprema bloqueara en junio un primer intento de Trump para destituirla de la Fed sin someterla a un escrutinio legal mínimo, por lo que la nueva carta parece diseñada, esta vez, para ajustarse al estándar que fijó el tribunal.
El origen de la disputa se remonta a una remisión penal presentada por Bill Pulte, uno de los principales funcionarios de vivienda del Gobierno, quien acusó a Cook de haber mentido en 2021 sobre cuál era su residencia principal en documentos hipotecarios, con el fin de obtener condiciones más favorables de un prestamista. Trump no le dio en ese momento ninguna instancia formal para que ella pudiera defenderse de la acusación.
Cook ha negado cualquier irregularidad sobre el asunto. Sus abogados arguyen que, en el peor de los casos, se trató de un error involuntario, y afirman que las acusaciones son solo un pretexto para que el presidente Trump intente lograr su cometido de controlar la política monetaria del país colocando aliados dentro de la Fed.
"Estas acusaciones son tan infundadas ahora como lo fueron hace un año, cuando el presidente Trump intentó remover a la gobernadora Cook e interferir con la independencia de la Reserva Federal", dijo el viernes su abogado, Abbe Lowell, citado por el WSJ. "Como lo hicimos antes, impugnaremos este último pretexto y preservaremos su cargo y el papel histórico de la Fed".
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La ofensiva contra Cook comenzó en agosto del año pasado, cuando Trump publicó en redes sociales que la funcionaria "debía renunciar" y, pocos días después, le envió una carta notificándole su destitución inmediata. Fue la primera vez en la historia del banco central que un presidente intentaba remover a uno de sus gobernadores. Cook demandó al Gobierno alegando que Trump no tenía fundamentos para destituirla sin un debido proceso, y en junio la Corte Suprema le dio la razón en lo esencial, al determinar que no podía ser apartada de su cargo sin ciertas garantías procesales mínimas.
En la nueva carta, la Casa Blanca argumenta que las acusaciones "reflejan" sobre la honestidad, la confiabilidad y la competencia de Cook para ejercer el cargo, y que por eso Trump "ha determinado que existen motivos" para considerarlas causa de destitución.
Según sus declaraciones financieras, Cook ha reportado que sus gastos legales superan ya el millón de dólares, cubiertos por donaciones, mientras litiga para conservar su puesto.
El nuevo presidente de la Fed, Kevin Warsh, designado por Trump, evitó pronunciarse sobre el caso de Cook durante su audiencia de confirmación en el Senado en abril, alegando que el litigio estaba entonces pendiente ante la Corte Suprema. Una vocera de la Fed declinó hacer comentarios el viernes sobre la nueva carta.
La institución fue una fuente constante de fricción entre Trump y el expresidente Jerome Powell, cuyo mandato terminó en mayo, en buena medida porque la Fed mantuvo las tasas de interés más altas de lo que el mandatario hubiera querido. Ese conflicto derivó, el año pasado, en una investigación penal del Departamento de Justicia sobre el testimonio de Powell ante el Congreso por un proyecto de renovación, causa que fue archivada esta primavera después de que un senador republicano se negara a respaldar la nominación de Warsh mientras Powell enfrentara cargos pendientes.
Aunque la mayoría de los presidentes de la Fed abandonan la institución al terminar su mandato al frente del organismo, Powell decidió quedarse como gobernador, citando riesgos para la independencia de la Fed; su período concluye en enero de 2028, y la nueva ofensiva de Trump contra Cook podría influir en cuánto tiempo decida permanecer.
Warsh ha restado importancia a las presiones de la Casa Blanca sobre la Fed. "La independencia de la Fed depende de la Fed", dijo durante su audiencia de confirmación, aunque las dudas sobre esa independencia lo han acompañado desde entonces: Warsh y Trump han hablado con frecuencia por teléfono sobre la economía, un vínculo inusualmente cercano entre el banco central y la Casa Blanca.
Desde que Warsh asumió la presidencia en mayo, la Fed ha mantenido las tasas sin cambios, aunque la inflación elevada llevó a varios de sus responsables de política, incluida Cook, a discutir un posible aumento —y no un recorte— como el próximo movimiento. Trump ha atribuido la falta de recortes bajo el liderazgo de Warsh a lo que llamó una "junta muy politizada".