Trump posterga una ofensiva mayor contra Irán: la Casa Blanca invoca la diplomacia para alcanzar la paz, pero informes de prensa apuntan a la falta de misiles interceptores
Este domingo, en una entrevista con Fox News, el embajador de Estados Unidos ante la ONU, Mike Waltz, confirmó que EEUU le está "dando algo de espacio a las conversaciones", en su segunda noche consecutiva sin ordenar nuevos ataques contra territorio iraní.

El humo y el fuego se alzan tras los ataques aéreos en el Aeropuerto Internacional en Teherán
El presidente Donald Trump frenó, al menos por el momento, una escalada militar mayor contra Irán, en una decisión que la Casa Blanca atribuye a un esfuerzo por reactivar los esfuerzos diplomáticos para encontrar una senda hacia la paz. En contrapartida, desde los medios trascendió una presunta preocupación de altos mandos militares estadounidenses por el rápido agotamiento de las reservas de interceptores antimisiles Patriot en Oriente Medio. Este temor, según funcionarios citados por el New York Times y el Wall Street Journal, explicaría por qué la ofensiva estadounidense no se recrudece tras dos semanas de ataques consecutivos contra el régimen iraní.
Este domingo, en una entrevista con Fox News, el embajador de Estados Unidos ante la ONU, Mike Waltz, confirmó que EEUU le está "dando algo de espacio a las conversaciones", en su segunda noche consecutiva sin ordenar nuevos ataques contra territorio iraní. Consultado por NBC sobre si el presidente había descartado una escalada, Waltz fue cauto: "No iría tan lejos, para nada. El presidente mantiene todas las opciones sobre la mesa”.
La versión oficial, sin embargo, contrasta claramente con los reportes del NYT y el WSJ, que atribuyen la pausa a factores militares y no tanto a la sola voluntad negociadora de la Casa Blanca. Según el diario neoyorquino, que citó a dos fuentes al tanto de una reunión que Trump mantuvo el viernes con su Gabinete y sus principales asesores, el propio jefe del Estado Mayor Conjunto, general Dan Caine, advirtió en privado que reanudar operaciones de combate a gran escala contra Irán era factible, pero implicaría un riesgo considerable para el ya reducido inventario de interceptores Patriot del Comando Central.
A su vez, el WSJ reportó que las fuerzas armadas estadounidenses estaban listas desde el viernes para lanzar una campaña de ataques que podría haberse extendido hasta dos semanas, pero que la operación se postergó mientras funcionarios evaluaban el impacto que semejante ofensiva tendría sobre el inventario de defensa antiaérea. Según cifras actualizadas citadas por ese diario y elaboradas por analistas del Center for Strategic and International Studies, Estados Unidos habría utilizado ya al menos 1.500 interceptores Patriot desde el inicio de la guerra, lo que dejaría un remanente de menos de 1.000 unidades disponibles.
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CENTCOM: El bloqueo naval de EEUU contra Irán sigue plenamente en vigor
JNS (Jewish News Syndicate)
Desde la Casa Blanca desmintieron los informes, con Waltz rechazando tajantemente esa lectura. "Las fuerzas armadas de EEUU tienen todo lo que necesitan para llevar adelante esta campaña con toda la eficacia necesaria," dijo el embajador ante la ONU, en línea con declaraciones previas del propio Trump al WSJ, en las que el presidente había insistido en que Washington cuenta con "muchas más municiones que cualquier otro país del mundo, y muchas más de las que necesitamos".
Desde la esquina iraní, un vocero del Ejército confirmó el domingo que Teherán también había suspendido sus ataques de represalia en la región, en un gesto que se produce tras casi dos semanas de bombardeos diarios estadounidenses y de intercambios de golpes que habían dejado prácticamente sin efecto el alto el fuego alcanzado en junio. Ese acuerdo, sellado mediante un memorando de entendimiento entre ambos países, buscaba reabrir el estrecho de Ormuz y avanzar hacia un cierre definitivo del conflicto en un plazo de 60 días. Pero un ataque iraní contra petroleros en el estrecho, el 13 de julio, llevó a Estados Unidos a reanudar los bombardeos y a restablecer el bloqueo naval sobre los puertos de Irán. La respuesta iraní incluyó ataques contra bases estadounidenses en la región que dejaron cuatro soldados muertos, mientras que los bombardeos de EEUU habrían matado desde entonces a decenas de personas, según el Ministerio de Salud iraní.
Pese a la pausa, Trump no se pronunció públicamente sobre la situación durante el fin de semana. Horas antes, sin embargo, había publicado en su cuenta de Truth Social imágenes generadas por computadora que mostraban aviones militares estadounidenses bombardeando buques iraníes y la isla de Kharg, un gesto que varios analistas interpretaron como una forma de presión simbólica en paralelo a la pausa operativa.
En medio de este escenario, Irán y Omán mantuvieron el viernes y el sábado varias rondas de conversaciones técnicas en Teherán centradas en la gestión del estrecho de Ormuz, según confirmó el vocero de la Cancillería iraní, Esmail Baghaei. Qatar también participaría de las gestiones diplomáticas, de acuerdo con funcionarios de la administración Trump citados por el WSJ. El futuro del estrecho —una de las principales rutas mundiales para el transporte de petróleo y gas— sigue siendo, además de incierto, el principal obstáculo para cerrar de forma definitiva el conflicto.
El precio del petróleo, que a comienzos de esta semana había superado los 100 dólares por barril por primera vez desde mayo, refleja la magnitud de la preocupación global por la continuidad de las hostilidades.