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Los demócratas denuncian un "trato VIP" a Ghislaine Maxwell luego de que asesores de dos comités de la Cámara inspeccionaran su cárcel en Texas

El balance que ofrecieron los congresistas tras la visita del personal de los comités fue de absoluta desconfianza. Los demócratas aseguraron haber salido con escasos datos nuevos y pusieron en duda la veracidad de lo poco que les transmitieron.

Foto de archivo de Ghislaine Maxwell con Jeffrey Epstein

Foto de archivo de Ghislaine Maxwell con Jeffrey EpsteinAFP

Emmanuel Alejandro Rondón

Personal de los Comités de Supervisión y del Poder Judicial de la Cámara de Representantes acudió a la cárcel federal de Texas donde cumple condena Ghislaine Maxwell, antigua pareja y cómplice convicta de Jeffrey Epstein, en una visita enmarcada en la investigación que el Congreso mantiene abierta sobre el caso y, en particular, sobre el controvertido traslado de la reclusa.

La diligencia fue confirmada por los demócratas Jamie Raskin, de Maryland, y Robert Garcia, de California, miembros de mayor rango en los comités del Poder Judicial y de Supervisión, respectivamente, según informó Politico. Ambos legisladores precisaron que sus equipos buscaban "respuestas sobre el traslado sin precedentes y el trato VIP" que, denuncian, recibe Maxwell, sentenciada a 20 años de prisión por su papel en la red de tráfico sexual de Epstein.

El balance que ofrecieron los congresistas tras la visita del personal de los comités fue de absoluta desconfianza. Los demócratas aseguraron haber salido con escasos datos nuevos y pusieron en duda la veracidad de lo poco que les transmitieron.

"La dirección del Buró de Prisiones cerró en reiteradas ocasiones nuestras líneas de interrogación o no pudo aportar información básica sobre nuestras principales preocupaciones, entre ellas el trato extraordinario a la señora Maxwell, las denuncias de agresión sexual en el centro y las represalias contra los reclusos que intentaron alertar sobre irregularidades", dijeron Raskin y Garcia en un comunicado difundido la noche del martes.

La inspección se extendió por unas tres horas e incluyó un recorrido de dos horas y un intercambio con funcionarios del penal, entre ellos el alcaide, de acuerdo con una persona anónima al tanto del viaje citada por Politico. Esa misma fuente relató que el alcaide rechazó que la interna gozara de un trato especial alegando que, dada su fama, fue necesario adoptar medidas particulares porque Maxwell debía permanecer en aislamiento durante 30 días.

El traslado que indignó a los demócratas se produjo cuando Maxwell pasó de una prisión en Florida a un campo penitenciario de mínima seguridad en Texas, poco después de reunirse con Todd Blanche, entonces fiscal general adjunto, para abordar el caso Epstein. En esa entrevista, la reclusa sostuvo que jamás vio al presidente Donald Trump en una situación impropia junto al financista, fallecido tras las rejas en 2019.

A partir de esa secuencia, los demócratas han planteado la hipótesis de un trato favorable, sugiriendo que el cambio a una instalación más benévola forma parte de un arreglo con la Administración Trump gestionado por Blanche, hoy fiscal general interino y nominado por el mandatario para dirigir el Departamento de Justicia. Los demócratas no han aportado pruebas de ello más allá de las acusaciones y los hechos del traslado.

La presión tampoco es un asunto nuevo. Raskin ya había anticipado en octubre pasado su intención de fiscalizar el centro texano, y en noviembre los demócratas del Comité del Poder Judicial revelaron que un denunciante les había hecho llegar indicios de que Maxwell recibía un trato preferencial. En su comunicado del martes, ambos legisladores prometieron seguir indagando el "papel [de Blanche] para asegurar que la señora Maxwell permanezca cómoda y callada".

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