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Vuelven los combates en Oriente Medio: ¿cuál es la verdadera situación del stock de misiles de EEUU?

A pesar de la notable disminución de interceptores como los patriots y los THAAD por su utilización en el conflicto con Irán y del tiempo que costará volver a rellenar los silos a niveles de la preguerra, EEUU tiene capacidad para afrontar "cualquier escenario" en esta guerra y cuenta con importantes alternativas de disuasión y defensa ante posibles nuevos desafíos.

Foto de arhivo del disparo de un misil patriot

Foto de arhivo del disparo de un misil patriotAFP

Israel Duro
Publicado por

El stock de misiles de EEUU se ha convertido en un asunto de interés nacional en los últimos días. En todos los sentidos. Al propio de su importancia para la seguridad del país se suman las informaciones sobre una posible situación límite en las reservas de un elemento clave para sostener la posición de potencia hegemónica mundial y, sobre todo, para ser capaz de defenderse en el hipotético caso de un conflicto contra la otra superpotencia mundial, China.

Las especulaciones saltaron después del último guiño de Donald Trump a la diplomacia en la guerra de Irán, apenas unos días después de reanudar los ataques por los reiterados incumplimientos de puntos clave del Memorando de Entendimiento por parte de Teherán, especialmente en lo referido a la navegación por el estrecho de Ormuz y el programa nuclear.

De acuerdo con informaciones publicada en The New York Times y el Wall Street Journal, que citan como fuente a funcionarios que pidieron no ser identificados para evitar represalias, apuntaron que la pausa no era sólo un intento de alcanzar la paz por la vía diplomática, sino que tendría que ver con la preocupación entre los altos mandos militares por el número de misiles de intercepción (patriots y Terminal High Altitude Area Defense -THAAD-) utilizados hasta ahora en el conflicto, y lo que queda en los silos para terminar con este conflicto y poder afrontar eventuales guerras futuras. 

Años para regresar a los niveles preguerra

Se trata de una cuestión crítica para la seguridad nacional, puesto que llevar a los arsenales a niveles anteriores al conflicto en Oriente Medio, e incluso para reponer los patriots enviados a Ucrania durante la Administración Biden, hará falta años, al ritmo de producción actual -e incluso con las mejoras acordadas con los fabricantes-. Algo en lo que la Administración Trump ya ha comenzado a trabajar para ampliar la capacidad, pero que sigue sin ser una varita mágica.

De acuerdo con las estimaciones del Center for Strategic and International Studios (CSIS), antes de los primeros compases del conflicto, allá por febrero, los silos de misiles estadounidenses contaban con 2.330 patriots y 452 THAAD. Cuando se pararon los combates, quedaban unos 1030 patriots y entre 232-262 THAAD. A fecha de 27 de julio, tras la reanudación de los bombardeos, el stock era de entre 759-827 patriots y unos 234-278 THAAD, teniendo en cuenta las últimas entregas desde las fábricas.

Los peligros de la escasez de misiles

Lo preocupante de estas cifras tiene varias caras. Una, inminente, es que los militares se ven obligados a optimizar el uso de estos misiles, que son los que cuentan con una capacidad de intercepción más elevada, lo que se traduce en permitir que los drones o misiles iraníes que presentan menor riesgo para las vidas de los soldados o zonas estratégicas, terminen impactando. 

Es cierto que la efectividad de estos interceptores es alta, pero no es total, como indica el hecho de que se produjeron algunas bajas y daños importantes en bases en Oriente Medio en los primeros días del conflicto.

"Un periodo de vulnerabilidad ante un posible conflicto en el Pacífico Occidental"

El segundo peligro, a medio y largo plazo, es la capacidad de afrontar un conflicto con una potencia mucho más poderosa como es China. De hecho, los analistas del CSIS y otros expertos apuntan que "Estados Unidos dispone de municiones suficientes para cualquier escenario plausible en la guerra con Irán, pero el agotamiento de las reservas ha creado un periodo de vulnerabilidad ante un posible conflicto en el Pacífico Occidental. Por lo tanto, el tiempo necesario para reponer dichas reservas se ha convertido en una preocupación importante".

Algo de lo que la Administración Trump es consciente y está trabajando en ello. El secretario de Guerra, Pete Hegseth, reconoció que llevará “«meses y años... dependiendo del sistema de armas" reponer las existencias de EEUU. La petición al Congreso de 95.000 millones de dólares para municiones en el presupuesto de defensa del ejercicio fiscal 2027 y de 21.000 millones de dólares en la partida suplementaria para la guerra refleja esta urgencia.

De acuerdo con el CSIS:

  • El misil de ataque terrestre (TLAM), el sistema de defensa de área terminal a gran altitud (THAAD) y el Patriot —muy utilizados en esta guerra— tardarán tres años o más a partir de hoy en volver a los niveles de existencias previos a la guerra.
  • Los misiles estándar (SM-3 y SM-6) tardarán unos dos años. Estos misiles navales no se utilizaron con tanta frecuencia.
  • La sustitución del misil aire-tierra de largo alcance (JASSM) y del misil de ataque de precisión (PrSM) llevará entre varios meses y un año. Las existencias de PrSM antes de la guerra eran escasas, ya que el sistema acababa de entrar en producción. En cuanto al JASSM, aunque se ha utilizado intensamente, se recibirán importantes entregas procedentes de las recientes adquisiciones.

Otro frente: atender a los pedidos de aliados y socios

También hay que tener en cuenta que, más allá de las necesidades de la propia guerra de Irán y la ayuda a Ucrania, "además de reponer sus propias reservas, Estados Unidos también tiene que atender los pedidos de sus aliados y socios (hasta de 17 países). Las decisiones sobre cómo distribuir la nueva producción ya han generado tensiones bilaterales, y estas tensiones continuarán durante los próximos años, ya que la demanda supera a la oferta", según advierte el grupo de estudios.

"La Administración Trump ha anunciado recientemente una serie de acuerdos con la industria para impulsar la producción y situar las existencias de misiles en 'condiciones de guerra'. Las grandes cantidades de munición incluidas en la solicitud presupuestaria del presidente para el ejercicio fiscal 2027 subrayan aún más la urgencia de reconstruir y ampliar las existencias. Sin embargo, las entregas a corto plazo son relativamente escasas debido a los reducidos pedidos realizados en el pasado. Incluso si el Congreso aprueba los fondos solicitados para el ejercicio fiscal 2027, pasarán años antes de que se entreguen estos misiles".

"El problema hoy en día no es el dinero, sino el tiempo"

La guerra de Ucrania y las partidas de patriots enviadas por Biden fueron un primer aviso de la necesidad de reponer los silos de misiles. De hecho, durante el mandato del demócrata ya se aprobaron partidas económicas en este sentido, y Trump aceleró esta senda. Esto indica que "el problema a día de hoy no es el dinero, sino el tiempo. Se necesita tiempo para ampliar la capacidad de producción y construir estos sistemas complejos".

Se trata de una realidad numérica -lo más aproximada posibles dentro de los cálculos del CSIS, puesto que "los inventarios de municiones son información clasificada y no se dispone de algunos plazos de entrega-. Sin embargo, existe suficiente información pública para realizar estimaciones con la precisión necesaria que sirvan de base para el debate político".

Así, el grupo explica que sus cálculos "sobre cuándo los misiles adquiridos pasan a formar parte de los inventarios de EEUU se basaron principalmente en dos datos: la tasa de producción y el plazo de adquisición. El Departamento de Defensa (DOD) proporciona tres tasas de producción diferentes en sus documentos presupuestarios anuales: 

  • Tasa mínima de mantenimiento (MSR): la tasa necesaria para mantener un proceso de producción continuo.
  • Tasa de producción económica ("1-8-5"): un turno de ocho horas al día, cinco días a la semana.
  • Tasa máxima de producción ("Max"): capacidad de aumento de la producción mediante turnos múltiples con "maquinaria existente o del año anterior".

La situación dista de ser dramática, o incluso peligrosa, para EEUU

Sin embargo, el propio CSIS apunta otros puntos a tener en cuenta más allá de los fríos números que permiten explicar mejor cuál es la situación real de la seguridad de EEUU en estos momentos. Respecto a Irán, los expertos destacan como un punto a tener en cuenta que, "los lanzamientos iraníes se han producido a un ritmo menor que antes del alto el fuego", tanto en lo que se refiere a misiles como a drones.

En cuanto a China, los autores del informe apuntan que "la situación en el Pacífico Occidental no es del todo desoladora. El mundo ha sido testigo de la gran destreza de las fuerzas militares estadounidenses, no solo en el conflicto con Irán, sino también en las operaciones contra Venezuela y los hutíes. China es plenamente consciente de que carece de experiencia bélica reciente y de que obtuvo malos resultados en su última guerra, la librada contra Vietnam en 1979. Esa diferencia en cuanto a experiencia podría mantener la disuasión hasta que se repongan las reservas de munición".

La doctrina militar de EEUU prioriza la destrucción de la capacidad ofensiva del enemigo

Además, como recuerda Park MacDougald en Tablet:

"En la doctrina militar estadounidense, la defensa aérea no pretende ofrecer un escudo indefinido contra los ataques con drones y misiles; si dispone de tiempo suficiente, cualquier enemigo con la capacidad necesaria puede desbordar las defensas aéreas —un problema conocido como 'superioridad abrumadora»'. El objetivo de las defensas aéreas es proteger a las fuerzas estadounidenses y aliadas el tiempo suficiente para neutralizar y destruir la capacidad de lanzamiento del enemigo".

"De hecho, este fue precisamente el punto que, según se informa, planteó el almirante Brad Cooper, jefe del CENTCOM, durante el reciente consejo de guerra del presidente. Según The Wall Street Journal, Cooper 'cree que EE. UU. puede hacer frente a las limitadas existencias de misiles Patriot y otros interceptores de defensa aérea porque la intensificación de los ataques estadounidenses, si son aprobados por Trump, mermaría la capacidad de Irán para lanzar un gran número de misiles'".

"EEUU sigue disponiendo de gran cantidad de munición, pero debe ser un poco más prudente"

En palabras de Colby Badhwar, un analista independiente especializado en defensa y miembro del Centro de Análisis de Políticas Europeas, en una entrevista con The Scroll:

"Estados Unidos e Israel siguen teniendo, sin duda, la capacidad para llevar a cabo operaciones, pero quizá tengan que asumir un poco más de riesgo que en el pasado. Tendrán que acercarse un poco más utilizando armas como bombas de pequeño diámetro, JDAM y bombas planeadoras. Estados Unidos sigue disponiendo de gran cantidad de munición, pero sin duda tendrá que ser un poco más prudente, quizás, a la hora de planificar y ejecutar las operaciones".

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