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ANÁLISIS

Los líderes demócratas, encabezados por Hakeem Jeffries, persisten en su retórica de "guerra" tras el intento de asesinato contra Trump

Jeffries rechazó este lunes moderar su discurso y reafirmó su llamado a una "guerra máxima", desestimando las críticas, mientras figuras demócratas como Raskin y Ocasio-Cortez respaldan el uso de un lenguaje combativo en respuesta a las acusaciones republicanas.

Hakeem Jeffries, líder de la minoría demócrata en la Cámara

Hakeem Jeffries, líder de la minoría demócrata en la CámaraAFP.

Carlos Dominguez
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A pesar del tercer intento de asesinato contra el presidente Trump este sábado, varios líderes demócratas han optado por defender su lenguaje confrontacional en lugar de moderarlo. El caso más notorio es del líder de la minoría en la Cámara de Representantes, Hakeem Jeffries (D-NY), quien ha reafirmado su llamada a una "guerra máxima" en el contexto de la batalla por la redistribución de los distritos electorales. 

Jeffries pronunció la controvertida frase el pasado miércoles: "Estamos en una era de guerra máxima. En todas partes, todo el tiempo", en referencia a la estrategia demócrata frente a los esfuerzos republicanos por llevar a cabo la redistribución de distritos en estados como Florida y Virginia. Solo tres días después ocurrió el incidente en el Washington Hilton, donde un individuo armado intentó acercarse al presidente y a otros funcionarios de la Administración Trump.

Los demócratas defienden su retórica de "guerra"

Este lunes el líder demócrata redobló su postura ante la prensa en el Capitolio. "Me mantengo firme en lo que dije. Pueden seguir criticándome, pero no me importa en absoluto su crítica", declaró. 

Según Jeffries, esta frase no es original de su partido y proviene de una fuente anónima cercana a la Casa Blanca: "Esa frase surgió de la Casa Blanca cuando ellos iniciaron esta batalla de redistribución, y ahora están furiosos porque los demócratas hemos decidido terminarla", declaró. "¡Lárguense!".

Además, durante sus declaraciones ante la prensa, el líder de la minoría arremetió contra la secretaria de prensa, Karoline Leavitt, a quien llamó "vergüenza" y "mentirosa empedernida", exigiéndole que "limpie primero su propia casa" antes de criticar el lenguaje que usan los demócratas.

Por otra parte, durante una entrevista en el programa State of the Union de CNN el domingo, justo después del incidente en el Hilton de Washington, el congresista James Raskin (D-MD) rechazó directamente la idea de que la retórica demócrata contribuya al clima de violencia. Cuando la presentadora Dana Bash le preguntó si los demócratas deberían reconsiderar su lenguaje "caliente" contra Trump, Raskin respondió: "¿Qué retórica tienes en mente?".

El legislador insistió en que sus críticas se centran en lo que considera las "políticas autoritarias" de la Administración Trump y no en ataques personales, contrastándolo con el lenguaje del propio Trump contra la prensa.

Por su parte, Alexandria Ocasio-Cortez (D-NY) celebró la "energía" de Jeffries en X luego de que Jake Sherman, fundador de Punch Bowl News, republicara las declaraciones del líder de la minoría en las que incitaba a "una guerra máxima".

"Claro que sí. Esta es la energía", publicó la congresista. 

Los republicanos acusan a Jeffries de alimentar la confrontación

El Comité Nacional Republicano del Congreso (NRCC) condenó duramente este lunes la actitud del demócrata: "En lugar de moderar el tono después de años de palabras constantes y agresivas dirigidas al presidente, están echando más leña al fuego que ellos mismos encendieron".

"Los demócratas están jugando con fuego y fingiendo que no huelen el humo. Si no son capaces de poner fin a este tipo de retórica, queda demostrado que harán cualquier cosa para apaciguar a su base de extrema izquierda", indicó el portavoz del NRCC, Mike Marinella.

La secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, atribuyó directamente el intento de asesinato del sábado al lenguaje usado durante años por destacados demócratas. En su conferencia de prensa del lunes, Leavitt afirmó que "esta violencia política proviene de una demonización sistemática de él [Trump] y sus seguidores por parte de comentaristas, miembros electos del Partido Demócrata e incluso algunos en los medios".

Leavitt mencionó específicamente al líder de la minoría Hakeem Jeffries, los gobernadores Josh Shapiro (D-PA) y JB Pritzker (D-IL), los senadores Elizabeth Warren (D-MA), Ed Markey (D-MA) y Alex Padilla (D-CA), y las representantes Ayanna Pressley (D-MA) y LaMonica McIver (D-NJ). "Este culto de odio de izquierda contra el presidente y sus seguidores ha causado heridos y muertos, y casi lo vuelve a hacer este fin de semana", declaró.

Además, Leavitt criticó duramente al presentador Jimmy Kimmel por haber llamado a la primera dama Melania Trump "viuda en expectativa" días antes del evento, calificándolo de "desquiciado". Mientras el presidente Trump llamó a la unidad nacional tras el incidente, la Casa Blanca subrayó que la retórica constante contra Trump durante 11 años ha ayudado a "legitimar esta violencia".

Por su parte, la congresista Beth Van Duyne (R-TX) también reaccionó con firmeza a las declaraciones de Jeffries, recordando que el miércoles llamó a una "guerra máxima, en todas partes, todo el tiempo" contra los republicanos y que días después "un izquierdista trastornado y fuertemente armado intenta asesinar al presidente y a miembros de la Administración". 

La legisladora sostuvo que estos hechos "no son una coincidencia" y afirmó que "la violencia izquierdista contra oponentes políticos es real". 

El presidente del Partido Republicano de Florida, Joe Gruters, tuiteó sobre la proximidad temporal entre las declaraciones de Jeffries y el atentado, señalando que cada estadounidense "debería saber a qué conduce la retórica de los demócratas".

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