Voz media US Voz.us

El DOJ logra seis condenas en juicios por fraude en el sistema de salud por más de $1.100 millones

Los casos, distribuidos en cortes federales de Florida, California, Michigan, Nueva York y Tennessee. No se trató de fraudes aislados, sino de esquemas sofisticados que involucraban plataformas digitales de telemedicina, facturación masiva de medicamentos y redes de sobornos en clínicas de rehabilitación y atención domiciliaria.

Departamento de Justicia-Imagen de Archivo

Departamento de Justicia-Imagen de ArchivoAFP.

Carlos Dominguez
Publicado por

El Departamento de Justicia (DoJ) ha dado un golpe significativo a las redes de fraude en el sistema de salud. Entre el 13 de mayo y el 1 de junio, la Unidad de Fraude en Salud del nuevo National Fraud Enforcement Division consiguió condenas en seis juicios federales distintos, un ritmo récord que refleja tanto la intensidad como la complejidad de las investigaciones.

Los casos, distribuidos en cortes federales de Florida, California, Michigan, Nueva York y Tennessee, suman más de $1.100 millones en pérdidas fraudulentas. No se trató de fraudes aislados, sino de esquemas sofisticados que involucraban plataformas digitales de telemedicina, facturación masiva de medicamentos y redes de sobornos en clínicas de rehabilitación y atención domiciliaria.

Caso Blackman: una plataforma de telemedicina que facturó más de $1.000 millones

Brett Blackman, fundador y CEO de HealthSplash y DMERx, fue condenado por liderar un esquema masivo de fraude. Su plataforma usaba centros de llamadas en el extranjero para engañar a pacientes ancianos de Medicare y conseguir órdenes médicas falsas para aparatos ortopédicos innecesarios. El esquema generó más de $1.000 millones en facturaciones falsas, de los cuales Medicare pagó más de $450 millones.

Caso Mailyan: la doctora que facturó más Botox que nadie en EEUU

La doctora Violetta Mailyan fue condenada por facturar decenas de millones de dólares por inyecciones de Botox que nunca se administraron. Los datos mostraron que facturaba incluso mientras estaba de vacaciones en México o Hawái, y en algunos casos a pacientes que estaban encarcelados. Cuando los investigadores se acercaron, falsificó documentos médicos, lo que añadió cargos por obstrucción.

Tras el veredicto, el jurado declaró sujeto a decomiso un Tesla Model X, un Tesla Cybertruck, cuentas de inversión valoradas en más de $7,3 millones y cuatro propiedades en California, al considerarlas ganancias derivadas del fraude.

Caso Scott: Una red de sobornos en atención domiciliaria

Ruby Scott, dueña de una empresa de atención en el hogar en Michigan, fue condenada por pagar más de $130.000 en sobornos a una enfermera de hospital para robar datos de pacientes de Medicare. Usó esa información para facturar servicios que nunca se prestaron.

Scott fue más allá, apropiándose de las identidades de médicos reales para fabricar la existencia de certificaciones médicas que esos médicos nunca realizaron.

La mujer fue condenada por cinco cargos de fraude a la asistencia sanitaria, conspiración y cuatro cargos de pago de comisiones ilegales.

Caso Brown-Arkah: la clínica de adicciones convertida en centro de distribución de drogas

Tony Brown-Arkah convirtió su clínica de rehabilitación en Brooklyn en un punto de distribución de opioides. Prescribía Suboxone sin ver a los pacientes y permitía que estos vendieran las medicinas en la calle. Fue condenado por fraude en salud y sobornos.

Las pérdidas totales por fraude superaron los $52 millones entre Medicare y Medicaid.

Caso Popovych: Una red de sobornos con conductores de ambulancias

Olga Popovych gestionaba clínicas de terapia física en Brooklyn que pagaban sobornos a conductores de ambulancias para que les llevaran pacientes de Medicare. Falsificaba registros médicos para justificar facturaciones millonarias. Fue condenada en todos los cargos.

Entre 2018 y 2020, Medicare pagó a las clínicas más de $8 millones con base en esos registros fabricados.

Caso Marks: una enfermera que recetó casi un millón de pastillas opioides

Heather Marks, enfermera en Tennessee, prescribió casi un millón de pastillas altamente adictivas a pacientes que a menudo las vendían en la calle o las abusaban. Ignoraba señales claras de adicción y peligro. Fue condenada por distribución ilegal de sustancias controladas.

Estas condenas forman parte del esfuerzo renovado del DoJ bajo la Administración Trump para combatir el fraude en los programas de salud federales, que cuestan miles de millones de dólares a los contribuyentes cada año.

tracking