Fetterman exige a los demócratas financiar el salón de baile de Trump tras el intento de asesinato en el Hilton
El llamado se produce tras el caótico intento de asesinato contra Donald Trump, ocurrido el sábado durante la cena de la Asociación de Corresponsales de la Casa Blanca.

El senador John Fetterman (D-PA).
El senador John Fetterman (D-PA) ha sorprendido nuevamente al ala radical de su partido al exigir que los demócratas abandonen su obstruccionismo y permitan el financiamiento de la construcción del nuevo salón de baile en la Casa Blanca.
El llamado se produce tras el caótico intento de asesinato contra Donald Trump, ocurrido el sábado durante la cena de la Asociación de Corresponsales de la Casa Blanca, donde un hombre armado vulneró la seguridad del hotel Washington Hilton.
Fetterman, quien estuvo presente en el evento, argumentó que las sedes externas actuales son incapaces de garantizar la protección del presidente, el vicepresidente y el resto de la línea de sucesión gubernamental. El senador utilizó sus redes sociales para enviar un mensaje directo a sus colegas de bancada, instándolos a priorizar la seguridad nacional sobre la animosidad política.
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“Estábamos allí, en primera fila. Ese lugar no fue construido para albergar un evento con la línea de sucesión del gobierno de los EEUU. Después de lo presenciado anoche, dejen el TDS y construyan el salón de baile de la Casa Blanca para eventos exactamente como estos”, publicó Fetterman en X.
Con la expresión "TDS" (Trump Derangement Syndrome o Síndrome de Trastorno por Trump), el senador hizo eco de un término frecuentemente utilizado por el mandatario para describir la oposición irracional de sus críticos.
Vulnerabilidades críticas en el Washington Hilton
La seguridad del evento quedó bajo un intenso escrutinio tras la captura de Cole Thomas Allen, de 31 años. El sospechoso logró ingresar al Hilton simplemente reservando una habitación el día anterior, evitando así los controles exteriores reforzados que se implementan el día de la cena.
Allen, armado con una escopeta y una pistola, se burló de las fallas logísticas en un manifiesto compartido con sus familiares.
“La seguridad en el evento está toda afuera, enfocada en los manifestantes y en las llegadas actuales, porque aparentemente nadie pensó en lo que sucede si alguien se registra el día anterior”, escribió el sospechoso, antes de intentar irrumpir en la cena donde se encontraban el presidente Trump y el vicepresidente Vance.
El post del senador Fetterman fue una respuesta a Joe DePaolo, editor jefe de Mediaite, quien reforzó la narrativa de la inseguridad al reportar que pudo acceder al hotel simplemente mostrando la fotografía de una invitación en su teléfono.
La vulnerabilidad del recinto fue citada por el propio presidente Trump durante una conferencia de prensa posterior al tiroteo, defendiendo la necesidad de un espacio fortificado dentro del complejo de la Casa Blanca.
“No quería decir esto, pero por esto es que tenemos que tener todos los atributos de lo que estamos planeando en la Casa Blanca. En realidad es una sala más grande y es mucho más segura. Es a prueba de drones. Tiene vidrio a prueba de balas. Necesitamos el salón de baile”, afirmó el mandatario.
Guerra legal contra el proyecto de seguridad
A pesar de los riesgos evidentes, el proyecto del salón de baile de 90.000 pies cuadrados se encuentra estancado en una batalla legal. El National Trust for Historic Preservation presentó una demanda para bloquear la obra, alegando que afectaría la simetría y la apariencia histórica de la residencia presidencial.
El pasado 31 de marzo, el juez federal Richard J. Leon emitió una orden de restricción que detuvo la construcción, dictaminando que el proyecto requiere la autorización explícita del Congreso. Sin embargo, un tribunal de apelaciones permitió que las labores continuaran temporalmente hasta principios de junio.
Tras los sucesos del sábado, el Departamento de Justicia (DOJ) instó al grupo conservacionista a retirar lo que calificó como una “demanda frívola”, citando los “eventos extraordinarios” y el peligro real que corrieron los líderes de la nación.