Tucker Carlson afirma que la CIA revisó sus mensajes con Irán y que la Administración Trump podría acusarlo de actuar como agente extranjero
Hasta ahora, ni la CIA ni el Departamento de Justicia han confirmado la existencia de una investigación o de una posible acusación contra Carlson.

Donald Trump y Tucker Carlson en una imagen de archivo
El expresentador de Fox News Tucker Carlson aseguró este fin de semana que la Administración Trump está yendo a por él.
Según denunció el comentarista político, otrora aliado del presidente Donald Trump, la Agencia Central de Inteligencia (CIA) habría revisado sus comunicaciones con personas en Irán y el Departamento de Justicia podría estar preparando una acusación en su contra por actuar como agente extranjero no registrado.
En un video difundido en la red social X, Carlson dijo que la CIA habría leído mensajes de texto suyos enviados antes del estallido de la guerra con Irán y que, en base a esa información, podría producirse una remisión criminal al Departamento de Justicia.
“¿Cuál sería el delito? Hablar con personas en Irán antes de la guerra”, dijo Carlson en el video, en el que sostuvo que la CIA “leyó mis mensajes”. La potencial acusación, según la presentó Carlson, podría basarse en la Ley de Registro de Agentes Extranjeros (FARA), una normativa de 1938 que exige un registro a quienes actúan en Estados Unidos en nombre de gobiernos extranjeros en actividades políticas o de lobby.
Carlson, que no está acusado formalmente, se adelantó y negó haber actuado como agente del régimen iraní. “No soy un agente de una potencia extranjera. Solo tengo una lealtad, que es Estados Unidos”, dijo el presentador, asegurando además que nunca ha recibido dinero de otro país y que hablar con fuentes extranjeras forma parte de su trabajo como periodista y analista político.
El comentarista también insinuó que la investigación podría tener un trasfondo político, señalando que algunas críticas hacia él estarían vinculadas a sus posiciones sobre Israel y la guerra con Irán. “Los países tienden a volverse más autoritarios en tiempos de guerra”, dijo. “Hay mucha menos tolerancia hacia la disidencia”.
¿Tucker fue utilizado?
Las declaraciones de Carlson se producen luego de varias semanas de enfrentamiento público con el presidente Donald Trump. El presentador ha cuestionado duramente el ataque contra Irán mientras que el líder estadounidense ha afirmado que Carlson no es un verdadero aliado MAGA.
Sin embargo, antes de los enfrentamientos, Carlson estuvo muy cerca del primer anillo de Trump, participando de reuniones con altos funcionarios y teniendo un acceso prácticamente privilegiado en la Casa Blanca.
El periodista David Alandete, corresponsal en Washington D.C. del diario ABC de España, relató que Carlson fue visto en varias ocasiones en la Casa Blanca durante momentos delicados en los que se discutían asuntos como la política hacia Venezuela, el petróleo o la situación con Irán.
Según su testimonio, su presencia en reuniones sensibles generaba preguntas entre los periodistas sobre el papel que desempeñaba el comentarista, ya que esas instancias suelen estar reservadas a funcionarios, diplomáticos o asesores de seguridad nacional.
Luego del vídeo-denuncia de Carlson, Alandete planteó que algunos episodios de esos meses “empiezan a verse con otra luz”, sugiriendo que el presentador pudo haber sido utilizado como un arma de contrainteligencia contra Irán.
“Si eso es cierto, muchas escenas de estos meses empiezan a verse con otra luz. Aquellas entradas discretas en la Casa Blanca. Aquellas reuniones en las que nadie terminaba de entender qué hacía allí. Y aquellas conversaciones en las que Trump parecía darle información que luego resultaba incompleta o directamente errónea. En la propia administración se comenta la posibilidad de que Trump pudiera haber estado alimentándole con información equivocada o incompleta para despistar a los ayatolás antes del ataque”.
Críticas desde el mundo conservador
Las declaraciones de Carlson también provocaron reacciones duras dentro del propio entorno conservador.
El comentarista Mark R. Levin acusó públicamente a Carlson de haber actuado de forma perjudicial para los intereses de Estados Unidos si realmente mantuvo comunicaciones con figuras vinculadas al régimen iraní. Levin sostuvo que la publicación del video podría ser un intento de adelantarse a posibles acciones legales.
Según Levin, si las autoridades estadounidenses realmente poseen mensajes de Carlson, el contenido de esas comunicaciones podría determinar si simplemente estaba realizando entrevistas o si habría ido más allá, por ejemplo ofreciendo consejos o información a actores extranjeros. El analista añadió que, dependiendo de los hechos, el caso podría ser más grave que una eventual infracción de la ley FARA.
Sin embargo, Levin también reconoció que no tiene acceso a la información oficial y que sus conclusiones se basan únicamente en lo que el propio Carlson ha declarado públicamente.
Hasta ahora, ni la CIA ni el Departamento de Justicia han confirmado la existencia de una investigación o de una posible acusación contra Carlson.