Esto pasará con los funcionarios federales y las agencias durante el cierre del Gobierno provocado por los demócratas
Los servicios esenciales continuarán, pero las áreas administrativas, estadísticas y de investigación se ralentizarán o detendrán hasta que haya un acuerdo de financiación.

Un miembro del personal de limpieza recorre la Rotonda de un Capitolio vacío antes del cierre
El Gobierno federal entró oficialmente en cierre luego de que caducara el plazo final para llegar a un acuerdo en el Capitolio. La Casa Blanca y los legisladores republicanos tildaron la situación como un “cierre demócrata”, al responsabilizar a los senadores rivales por bloquear la vía legislativa que lo hubiera evitado. Ahora, decenas de miles de trabajadores y decenas de agencias entran en un período de incertidumbre, hasta que se encuentre una solución política.
¿Qué sucederá en estas horas?
En términos laborales, cientos de miles de empleados pasaron oficialmente a suspensión temporal sin sueldo (furlough) y otros, considerados esenciales para proteger vida y propiedad, deben seguir trabajando con pago diferido una vez restituida la financiación. Técnicamente, no hay despidos automáticos a pesar del cierre.
Según un recuento del New York Times, el impacto es claramente dispar por agencia. La EPA prevé 13.432 suspensiones sobre sus 15.166 empleados (89%), el Departamento de Educación enfrentará 2.117 suspensiones de 2.447 empledos (87%), en el Departamento de Comercio habrá 34.711 suspensiones sobre 42.984 funcionarios (81%); en el Departamento del Trabajo la cifra de suspensiones será 9.775 por los 12.916 empleados en la agencia (76%); y, en el Departamento de Estado, habrá 16.651 suspensiones sobre sus 26.995 funcionarios (62%).
Asimismo, según el NYT, en la fuerza civil del Departamento Defensa las suspensiones serán masivas: 334.904 empleados irán a suspensión de los 741.477 funcionarios totales (45%). En Salud y Servicios Humanos habrá 32.460 suspensiones sobre 79.717 (41%).
Las menos afectadas serán Seguridad Nacional, que tendrá 14.184 suspensiones sobre 271.927 empleados (5%) y Asuntos de Veteranos, con 14.874 suspensiones sobre 461.499 (3%). Esto se debe a que gran parte de sus funciones son operativas o se financian con tasas.
¿Qué seguirá funcionando?
Todo lo relacionado a prestaciones del Seguro Social, control de importaciones y cobro de aranceles, respuesta a desastres de FEMA, seguridad aeroportuaria de la TSA, trámites esenciales de inmigración y aduanas, operaciones militares y de fuerzas del orden. En aviación, los controladores aéreos y personal crítico continúan para mantener el sistema en marcha, con riesgo de demoras si el cierre del Gobierno se prolonga.
¿Qué se detiene o ralentiza?
Por ahora, la Oficina del Censo suspende encuestas y reportes mensuales. En Comercio se frena buena parte de la investigación. En Defensa no habrá, por el momento, nuevos contratos. En el Departamento del Trabajo se dejará de publicar temporalmente los datos de empleo.
Asimismo, Educación detiene las nuevas concesiones de subvenciones y su Oficina de Derechos Civiles limitará revisiones e investigaciones.
El Departamento de Justicia reducirá drásticamente la litigación civil (la penal continúa), la EPA pausa permisos, regulaciones y subvenciones y limita limpiezas de programa federal de remediación de sitios tóxicos (CERCLA) a situaciones de amenaza inminente.
En salud, los NIH no otorgarán nuevas subvenciones ni admiten nuevos pacientes salvo excepciones. Además, CDC recortarán parte de su orientación pública y la FDA mantiene misiones centrales (alertas, retiros, inspecciones de importaciones) pero aplaza inspecciones y aprobaciones rutinarias.
Finalmente, el Departamento de Estado enviará a licencia a la mayoría de su personal en EEUU, con embajadas y consulados abiertos.
Mientras el cierre se mantenga, lo categórico es que los servicios esenciales continuarán, pero las áreas administrativas, estadísticas y de investigación se ralentizarán o detendrán hasta que haya un acuerdo de financiación.