ANÁLISIS
Se recrudece el fuego cruzado de acusaciones entre la Casa Blanca y los demócratas a horas del cierre del Gobierno
A primera hora de este martes, el Gobierno insistió en que se acorta el tiempo y los demócratas no avanzan hacia una negociación para evitar el cierre. "Faltan 24 horas para el cierre demócrata del Gobierno. El tiempo empieza ahora", resaltó.

Congreso de Estados Unidos
El tiempo para evitar el cierre del Gobierno se agota. Mientras tanto, las negociaciones permanecen estancadas y, lejos de avanzar, las últimas horas han estado marcadas por un intenso cruce de acusaciones entre la Casa Blanca y los líderes demócratas, cada uno responsabilizando al otro por la situación.
El senador Chuck Schumer publicó un mensaje en el que criticó que el presidente Donald Trump hiciera bromas sobre la posición de los demócratas y sostuvo que los mensajes del republicano complican las negociaciones para evitar el cierre.
"Si cree que su cierre es una broma, solo demuestra lo que todos sabemos: no se puede negociar. Solo se pueden hacer berrinches", dijo Schumer.
El gobernador de California, Gavin Newsom, no tardó en asegurar que si se llega al cierre del Gobierno será responsabilidad de los republicanos. "Los republicanos tienen el control de la Cámara de Representantes, el Senado y la Casa Blanca. Si el Gobierno cierra, será su responsabilidad", escribió Newsom en su cuenta de X.
A pesar de que la afirmación de Newsom es cierta en que los republicanos controlan la Cámara de Representante y el Senado, los del GOP necesitan de los demócratas para evitar el cierre, puesto que en la Cámara Alta se requieren 60 votos. Actualmente, los republicanos tienen 53 senadores, por lo que al menos siete demócratas deberían acompañarlos en la votación.
Entre tanto, el congresista Hakeem Jeffries aseguró que los demócratas no darán un paso atrás en sus peticiones para llegar a una negociación. Acusó al Gobierno de ser "intolerante":
"La intolerancia no te llevará a ninguna parte. Cancela los recortes. Reduce los costes. Salva la sanidad. No vamos a dar marcha atrás", escribió Jeffries en sus redes sociales.
Por su parte, la Casa Blanca y los republicanos no se han quedado atrás y han acusado a los demócratas de ser los responsables ante un eventual cierre de Gobierno. En ese sentido, la Casa Blanca recordó momentos en los que los del partido azul aseguraron que un cierre afectaría la vida de los estadounidenses.
"Lo dijeron, y ahora quieren que lo olvides. Un cierre del Gobierno aplastaría a los estadounidenses que trabajan duro. La verdad habla por sí sola", escribió la Casa Blanca en un mensaje que acompañó con un video que recoge las declaraciones de varios demócratas sobre el tema.
A primera hora de este martes, el Gobierno insistió en que se acorta el tiempo y los demócratas no avanzan en lograr una negociación para evitar el cierre. "Faltan 24 horas para el cierre demócrata del Gobierno. La cuenta atrás empieza ahora", resaltó.
El fuego cruzado entre la Casa Blanca y los demócratas se intensificó luego de que la reunión entre Donald Trump y los líderes del Congreso no mejorara las expectativas sobre el cierre del Gobierno. Si los legisladores no llegan a un acuerdo antes de la medianoche del martes, lo cual parece poco probable, el Gobierno federal se cerrará por tiempo indefinido.
La demanda de los demócratas es clara: extender los subsidios al seguro médico, los cuales expiran a fin de año. Del otro lado, la propuesta republicana es aprobar una Resolución Continua (CR) a modo de prórroga, manteniendo al Gobierno funcionando hasta el 21 de noviembre.
"Creo que nos dirigimos a un cierre"
En medio de la situación, el vicepresidente, JD Vance, adelantó que a su juicio los demócratas no ayudarán a evitar el cierre.
"Creo que nos dirigimos a un cierre, porque los demócratas no harán lo correcto. Espero que cambien de opinión, pero ya veremos", expresó Vance al salir de la reunión de negociación.
"Tenemos desacuerdos sobre la política fiscal, pero no se cierra el Gobierno por eso. Tenemos desacuerdos sobre la política sanitaria, pero no se cierra el Gobierno por eso. No se puede decir que estar en desacuerdo con una disposición fiscal concreta es una excusa para cerrar el Gobierno del pueblo y todos los servicios esenciales que conlleva", añadió el vicepresidente.