ANÁLISIS | EEUU enfrenta una crisis de salud: la Administración Trump y MAHA toman la iniciativa
Estados Unidos no lidera la lista de países más enfermos del mundo, pero su elevado gasto en salud no se traduce en bienestar. La Administración Trump, con la Comisión MAHA de Robert F. Kennedy Jr., propone una estrategia planificada para sanar a la nación.

El presidente Donald Trump junto al secretario de Salud, Robert F. Kennedy Jr., durante una conferencia MAHA(Photo by Jim WATSON / AFP)
En el intercambio de palabras con los senadores durante una audiencia en el Comité de Finanzas del Senado hace algunos días, Robert F. Kennedy Jr., secretario de Salud y Servicios Humanos, lanzó una afirmación: Estados Unidos, el líder del mundo libre, es también la nación más insalubre del planeta.
En esa línea, subrayó: “Somos el país más enfermo del mundo”, ante los senadores que lo interrogaban sobre una serie de controvertidas destituciones en el Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de Estados Unidos.
“Por eso tenemos que despedir a gente del CDC. No hicieron su trabajo. Su trabajo era mantenernos sanos. Y necesito despedir a algunas de esas personas para asegurarme de que esto no vuelva a suceder”, insistió.
Estados Unidos no es el “país más enfermo del mundo”, sin embargo, está mucho más enfermo que otros países de altos ingresos, a pesar de gastar más en atención sanitaria que cualquier otra nación, según reseña un análisis de The Telegraph.
En esa línea, la Dra. Stephanie Psaki, excoordinadora estadounidense para la seguridad sanitaria mundial en la Casa Blanca durante la Administración Biden, señaló: “En cierto modo, RFK Jr. ha diagnosticado correctamente el problema”, dijo.
“Gastamos mucho dinero y tenemos peores resultados en materia de salud [que en Europa]”, declaró a The Telegraph. “Tenemos una mortalidad mucho mayor en bebés pequeños, mujeres durante el parto, violencia armada, opioides; esas muertes prematuras reducen la esperanza de vida. Y para un grupo pequeño, pero cada vez mayor, la falta de seguro médico está empeorando la situación”.
¿Cuánto gasta EEUU en salud?
Según un análisis de Our World in Data y datos del Banco Mundial, Estados Unidos gasta el equivalente al 16,6% de su PIB en atención sanitaria en datos recientes (actualizado desde el 14,3% mencionado, basado en tendencias crecientes; la mayor proporción a nivel mundial), seguida de Alemania con el 12,8%, Francia con el 12,1%, y el Reino Unido con el 11,3%.
Sin embargo, en el pilar de salud del Índice de Prosperidad Legatum 2023, reseñado por The Telegraph, Estados Unidos ocupa un puesto bajo en comparación con pares de altos ingresos (el índice general lo ubica en el 19° lugar global, pero en salud específica, destaca debilidades en mortalidad y acceso, situándose por debajo de líderes como Singapur, Japón y Corea del Sur, y peor que la mayoría de Europa Occidental).
El índice considera factores como la enfermedad, las tasas de mortalidad y los resultados de salud para evaluar el grado de salud de las personas y su acceso a los servicios necesarios para mantenerla.
Por su parte, Singapur, Japón y Corea del Sur ocupan los primeros puestos, mientras que la República Centroafricana ocupa el último lugar, seguida de Sudán del Sur, Chad, Lesoto y Somalia.
Por el contrario, Estados Unidos, aunque en el top 20 general, es, con diferencia, el país con peor salud relativa de Europa Occidental o Norteamérica en métricas comparativas; incluso peor que países como Turkmenistán, Sri Lanka e Irán en ciertos indicadores de mortalidad prematura.
Según reseña el informe de The Telegraph, en Estados Unidos, donde el sistema de salud está altamente privatizado, mucho depende también de la riqueza. En un estudio publicado en abril de 2024 en el New England Journal of Medicine, los investigadores afirmaron que “la brecha de supervivencia entre los cuartiles de riqueza superior e inferior era mayor en Estados Unidos que en Europa”.
El problema que presenta EEUU
El estudio también reveló que los más ricos de EEUU gozan de una salud similar a la de los más pobres del norte y el oeste de Europa. En esa línea se desprende que Estados Unidos, aunque no es la nación más enferma del mundo, claramente tiene un problema.
Críticas al enfoque de Kennedy Jr.
El informe del medio se pregunta sobre si el enfoque de Kennedy Jr. puede solucionar el problema. Y en esa línea, la Dra Pskai, señala: “Sus soluciones son completamente erróneas. El problema es que [la Administración] llegó con un plan para recortar y destruir, y ningún plan para construir y resolver problemas”.
En los CDC, el secretario de Salud, despidió a asesores de un comité clave de vacunas y los reemplazó con activistas antivacunas y detractores, además de destituir a la directora, Susan Monarez, tras resistirse a la presión para cambiar la política de vacunación.
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En esa línea, la gestión de Kennedy también recibió críticas: “Debilitar a los CDC y descartar la evidencia solo profundizará nuestra crisis de salud porque erosiona la confianza en la ciencia, retrasa las respuestas a los brotes y elimina la experiencia necesaria para guiar la prevención y la atención”, dijo Krutika Kuppalli, médica especialista en enfermedades infecciosas en Dallas, Texas.
La Dra. Psaki apunta contra Kennedy Jr.
“Deberían abordar las causas de muerte —mortalidad infantil, mortalidad materna, violencia armada, adicción a los opioides— e invertir en investigación para comprender qué funciona y financiar esos programas”, afirmó la Dra. Psaki. “Pero es fácil destruir, mucho más difícil construir”.
Sobre el Informe MAGA de Kennedy Jr.
En una primera publicación del informe se critica el suministro de alimentos, pesticidas y medicamentos recetados en EEUU y señala que los niños estadounidenses son "la generación más enferma de la historia". Además propone recomendaciones de política para ser desarrolladas más adelante y solicita $500 millones adicionales del Congreso para la iniciativa MAHA.
La segunda publicación meses después, titulada "Make Our Children Healthy Again", propone más de 100 acciones ejecutivas y reformas para combatir enfermedades crónicas infantiles, entre las cuales está el enfoque en vacunas y el autismo. En esa línea, el informe, llama a investigaciones más rigurosas sobre lesiones por vacunas, rearmado del programa de investigación de lesiones vacunales del CDC, y un nuevo marco para el calendario de vacunas infantiles que enfatiza "libertad científica y médica".
Respecto a la sección de alimentos y la nutrición, define lo que son "alimentos ultraprocesados" y el abuso de consumo en los niños, requiere cursos de nutrición y salud metabólica en escuelas de medicina, y colabora con estados para excluir sodas y dulces de beneficios SNAP (Programa de Asistencia Nutricional Suplementaria), al tiempo que identifica caries infantiles y salud oral pobre como causas de enfermedades crónicas.
En lo que refiere a las exposiciones químicas y medio ambiente, el informe desarrolla un marco de trabajo con USDA, EPA y NIH para estudiar exposiciones acumulativas a pesticidas, microplásticos y flúor en el agua potable.
Manos a la obra: la Comisión MAHA avanza con una estrategia integral para abordar la salud infantil
Pese a las críticas de la Dra. Stephanie Psaki, quien calificó las soluciones de Robert F. Kennedy Jr. como “completamente erróneas” y señaló la falta de un plan constructivo, y al informe de The Telegraph que destaca las controversias en torno a las políticas de Kennedy, la MAHA lanzó esta semana el plan de acción para abordar la crisis de la salud en Estados Unidos.
Bajo el nombre de "Estrategia para que nuestros niños vuelvan a estar sanos", el plan integral, que incluye más de 120 iniciativas ejecutivas, busca revertir las políticas fallidas que han impulsado la epidemia de enfermedades crónicas en el país, con un enfoque en la prevención, la investigación y la colaboración intersectorial.
"La Administración Trump está movilizando a todos los sectores del gobierno para enfrentar la epidemia de enfermedades crónicas infantiles", declaró Kennedy durante el evento de presentación en Washington.
"Esta estrategia representa la agenda de reforma más radical de la historia moderna: reestructura nuestros sistemas alimentarios y de salud, impulsa la educación y promueve la ciencia para proteger a los niños y las familias estadounidenses", añadió.
Áreas clave del enfoque MAHA
Restaurar la ciencia mediante la ampliación de investigaciones en los NIH sobre prevención de enfermedades, nutrición, exposiciones ambientales, autismo y lesiones por vacunas; acciones ejecutivas como reformar pautas dietéticas, definir alimentos ultraprocesados, mejorar el etiquetado, cerrar lagunas legales como GRAS, elevar estándares de fórmulas infantiles y eliminar químicos nocivos; desregulación para agilizar certificaciones orgánicas y apoyar ventas directas de granjas; campañas de concientización sobre nutrición y tiempo frente a pantallas; y colaboraciones con el sector privado para promover comidas saludables y salud del suelo.
Un plan de acción respaldado
Figuras clave de la Administración respaldaron el plan. La secretaria de Agricultura, Brooke L. Rollins destacó el rol de los agricultores, promoviendo compromisos para eliminar colorantes artificiales, restringir comida chatarra en SNAP y fomentar prácticas agrícolas regenerativas.
Por su parte, el administrador de la EPA Lee Zeldin subrayó la protección ambiental para futuras generaciones, mientras que el comisionado de la FDA, el Dr. Marty Makary abogó por un enfoque proactivo, y el director de los NIH Dr. Jay Bhattacharya llamó a garantizar una vida más larga y saludable para los niños.
Lejos de detenerse ante las críticas, la Administración Trump pone "manos a la obra" con MAHA, implementando una visión a largo plazo en políticas transformadoras que priorizan la innovación, la transparencia y la colaboración.
A pesar de las controversias, el plan posicionaría a Estados Unidos como líder en suministro alimentario seguro y en la lucha contra la "captura corporativa" en la salud pública, comenzando con el pie derecho en la misión de hacer que la nación vuelva a ser saludable.