El Departamento de Estado acusó a Cuba de interferir con el trabajo del principal diplomático estadounidense en la isla
La agencia que dirige Marco Rubio exigió que La Habana ponga fin a cualquier acción que dificultara el trabajo normal de su diplomático.

Mike Hammer, encargado de negocios en Cuba/ Tony Karumba
El Departamento de Estado acusó a Cuba de interferir con el trabajo de su principal diplomático. Se trata de Mike Hammer, diplomático de carrera, quien actualmente se desempeña como encargado de negocios en la isla. La agencia que dirige Marco Rubio exigió que La Habana ponga fin a cualquier acción que dificulte el trabajo normal de su diplomático.
Como parte de su rol diplomático, Hammer se ha reunido con disidentes políticos cubanos y representantes de la Iglesia Católica. El diplomático de carrera se desempeñó anteriormente como embajador en Chile y en la República Democrática del Congo.
El pasado sábado, el diplomático publicó un vídeo describiendo un presunto acoso luego de una reunión con líderes de la Iglesia local. "Cuando salí de la parroquia, algunos comunistas, seguramente frustrados por lo mal que iba la revolución, me gritaron obscenidades", expresó. El acoso incluye la aparición de grupos de personas que le gritan y lo agreden verbalmente.
">The illegitimate Cuban regime must immediately stop its repressive acts of sending individuals to interfere with the diplomatic work of CDA Hammer and members of the @USembcuba team. Our diplomats will continue to meet with the Cuban people despite the regime’s failed…
— Bureau of Western Hemisphere Affairs (@WHAAsstSecty) February 1, 2026
"El régimen ilegítimo cubano debe poner fin de inmediato a sus actos represivos de enviar a personas para interferir en la labor diplomática del CDA Hammer y los miembros del equipo de la Embajada de Estados Unidos en Cuba. Nuestros diplomáticos seguirán reuniéndose con el pueblo cubano a pesar de las fallidas tácticas intimidatorias del régimen", publicó el Departamento de Estado en su cuenta de X.
La advertencia del Departamento de Estado llegó días después de que el secretario Rubio afirmara que a la Administración Trump le encantaría ver caer al régimen cubano.
"Creo que nos gustaría ver un cambio en el régimen. Eso no significa que vayamos a provocar un cambio, pero nos encantaría verlo. No hay duda de que sería muy valioso y beneficioso para Estados Unidos que Cuba dejara de estar gobernada por un régimen autocrático", señaló durante una audiencia en el Comité de Relaciones Exteriores del Senado.