Saltar al contenido
VOZ

ANÁLISIS

El 'black bloc' digital de la izquierda: de Francia a España, la nueva táctica de disturbios organizados por TikTok y Telegram

En todos esos casos ha funcionado como una forma de acción colectiva sin estructura formal, ya que no hay un mando central, sino pequeños núcleos que se coordinan sobre la marcha y se disuelven en la multitud.

hero 40336
Carlos Dominguez
Publicado por

Publicado el

5 minutos de lectura

Francia se convirtió este mes en el epicentro de una ola de disturbios que rápidamente saltó a España. Lo que comenzó como movilizaciones estudiantiles por las condiciones de los institutos, bajo el lema de los "Lycées Indignés" (Liceos Indignados"), derivó en enfrentamientos violentos, saqueos e incendios, incluida la quema del histórico ayuntamiento de Limoges.

En los márgenes de las marchas actuaron grupos de black bloc, formados por jóvenes encapuchados y vestidos de negro que se organizan de forma coordinada para vandalizar bienes y confrontar a la policía. Su reclutamiento se realiza principalmente a través de TikTok, desde donde se redirige mediante códigos QR o enlaces a grupos cerrados de Telegram y WhatsApp.

El caso 'Blocus' en España

El mismo patrón se reprodujo en España. Una plataforma anónima llamada Blocus, que toma su nombre de las protestas estudiantiles francesas, convocó a través de TikTok a jóvenes para salir a la calle "como en Francia". El 24 de octubre, la llamada se materializó en Barcelona con saqueos, incendios y enfrentamientos con los Mossos d’Esquadra, en los que se registraron más de 120 detenidos, la mayoría menores de edad. El balance oficial registró también 23 comercios vandalizados, 33 incendios y entre 14 y 15 policías heridos

La comisaria jefa Sílvia Catà señaló que no se había identificado una estructura criminal organizada, sino "gente individual que acude a convocatorias que circulan por redes sociales bajo la etiqueta Blocus".

Tras los disturbios de ese día surgieron nuevas convocatorias para el 31 de octubre en Madrid, Barcelona, Bilbao, Málaga, Valencia, Alicante y otras ciudades, con mensajes que invitaban a aprovechar la fecha y llevar máscaras y guantes. También circularon carteles para el 30 de noviembre. En Madrid, Blocus acabó desconvocando la acción alegando presión policial, aunque las fuerzas de seguridad mantuvieron el dispositivo.

Qué es el "black bloc"

El black bloc no es una organización ni un grupo con líderes, nombres o carnets, sino una táctica de protesta. Consiste en aparecer en las manifestaciones vestido de negro, con el rostro cubierto y actuando en bloque, de manera que resulte difícil distinguir quién es quién y responsabilizar individualmente a cada participante. Esa uniformidad busca proteger el anonimato, dificultar la labor policial y permitir que pequeños grupos actúen de forma coordinada, en ocasiones con vandalismo, enfrentamientos con la policía o ataques a bienes.

La táctica nació a comienzos de los años 80 en la Alemania Occidental, dentro del movimiento de los Autonomen, un movimiento de extrema izquierda libertaria y anticapitalista surgido a finales de los años 70, que la emplearon para defender okupaciones y enfrentarse a la policía durante las protestas antinucleares. Su origen está influido por el autonomismo italiano de los años 70, y desde entonces se extendió por Francia e Italia, y ahora España, donde reaparece de forma recurrente en manifestaciones estudiantiles, protestas laborales y contracumbres.

En todos esos casos ha funcionado como una forma de acción colectiva sin estructura formal, ya que no hay un mando central, sino pequeños núcleos que se coordinan sobre la marcha y se disuelven en la multitud.

El 'black bloc' en Estados Unidos

La táctica del black bloc se consolidó en Estados Unidos durante las protestas contra la cumbre de la Organización Mundial del Comercio en Seattle, en noviembre de 1999. Un grupo de anarquistas vestidos de negro y con el rostro cubierto rompió escaparates de grandes cadenas mientras el grueso de la movilización bloqueaba las calles de forma no violenta. Aquella jornada, conocida como la "Batalla de Seattle", proyectó internacionalmente el método.

Desde entonces ha reaparecido de forma intermitente. En el Occupy Wall Street (2011-2012) generó un intenso debate interno por el uso de la destrucción de bienes. Volvió a hacerse visible en 2017, durante las protestas por la toma de posesión de Donald Trump y los disturbios de Berkeley, y de manera más extendida en el verano de 2020, tras la muerte de George Floyd, especialmente en ciudades como Portland y Minneapolis.

Al igual que en Europa, no se trata de una organización con liderazgo ni estructura formal, sino de una táctica de anonimato y acción coordinada empleada principalmente por anarquistas y sectores de la izquierda radical, que se disuelve una vez finalizada la protesta.

De la táctica de siempre a la viralización digital

Lo verdaderamente novedoso no es la táctica del black bloc, sino la forma en que hoy se organiza y se difunde. Internet ha convertido un método minoritario y localizado en un fenómeno viral, especialmente entre los jóvenes.

TikTok actúa como la puerta de entrada pública. Vídeos, carteles y hashtags sirven para reclutar y dar visibilidad a la convocatoria. En el caso de Blocus, plataforma anónima que toma su nombre del francés "bloqueo" y que surgió en octubre de 2026 imitando las protestas estudiantiles francesas, se activaron en España más de una veintena de perfiles anónimos en apenas 48 horas, y uno de ellos llegó a publicar casi 60 vídeos en dos días, según documentó Newtral.

A partir de ahí, códigos QR o enlaces redirigen a grupos cerrados de Telegram y WhatsApp. En esos espacios se comparten instrucciones concretas sobre ropa negra, pasamontañas, material pirotécnico, rutas, horarios y objetivos. Los principales grupos identificados corresponden a Barcelona y Madrid. Cada uno reunía alrededor de 700 participantes y se accedía a ellos mediante una invitación difundida en TikTok.

Así, lo que antes dependía de redes militantes presenciales se ha transformado en una cadena digital de reclutamiento, coordinación y ejecución que puede replicarse en cualquier ciudad con solo un teléfono móvil.

Recomendaciones