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VOZ

Activistas de la “alianza roji-verde” celebran las revueltas francesas y llaman a "sembrar el caos" en EEUU

Tras las revueltas en Francia, con más de 2.400 detenidos y un millar de agentes heridos, grupos de extrema izquierda en Estados Unidos toman aquellas jornadas como ejemplo y preparan protestas en la capital.

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Carlos Dominguez
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Las imágenes de Francia, comercios saqueados, comisarías atacadas y el ayuntamiento de Limoges en llamas, han dejado de ser solo un problema europeo. Algunos activistas de extrema izquierda en Estados Unidos celebran aquellas jornadas como un ejemplo a seguir y ya preparan movilizaciones en Washington, mientras expertos conservadores advierten de que la retórica revolucionaria podría traducirse en violencia en las calles estadounidenses.

El mensaje de Tufawon

Según informó el New York Post (NYP), el rapero y activista de Minneapolis Tufawon, cuyo nombre real es Rafael González Jr., viajó a Francia y participó en las protestas frente al instituto Paul Éluard de Saint-Denis, uno de los epicentros del movimiento estudiantil. Allí compartió escenario con la activista sueca de extrema izquierda Greta Thunberg y arengó a manifestantes encapuchados con consignas contra ICE, el servicio de control de inmigración de Estados Unidos.

Tras regresar a Minneapolis, Tufawon escribió en Facebook que Estados Unidos necesitaba "radicalizarse mucho más" y animó a los estadounidenses blancos a "salir y sembrar el caos". También instó a los activistas de su país a tomar "influencia de los franceses" frente a lo que describió como un "enemigo común"

El rapero aseguró después al NYP que su viaje fue espontáneo, que estaba en París de vacaciones y que sus publicaciones eran "lenguaje figurado", sin intención de incitar violencia. Pero sus palabras llegan en un momento especialmente delicado. Francia acaba de vivir una de las peores oleadas de disturbios urbanos de los últimos años.

De París a Washington

La preocupación conservadora en Estados Unidos no se limita a los discursos de un rapero. Code Pink, la organización feminista financiada en parte por el empresario Neville Singham, ha convocado una "revuelta de los contribuyentes" en Washington entre el 10 y el 12 de noviembre, con llamamientos a ocupar los pasillos del Congreso bajo el lema de "tres días de resistencia pacífica".

Se ha acusado a CodePink de radicalizar a una nueva generación de activistas al gastar millones de dólares en difundir una retórica antiamericana.

Su cofundadora, Jodie Evans, pidió a los estadounidenses que "miren a Francia" y salieran a la calle. Por su parte, el Partido del Socialismo y la Liberación, vinculado a la red de Singham según el New York Post, publicó un mensaje en X de apoyo a los manifestantes franceses y reivindicó una "lucha por un futuro socialista".

"Desde Estados Unidos los apoyamos en su lucha contra la austeridad capitalista", escribió el grupo. "Han resistido sin miedo a la represión policial y a los intentos del Gobierno francés de dividir su movimiento".

La Heritage Foundation alerta de una “alianza roji-verde”

Mike González, experto en política exterior de la Heritage Foundation, ve en estos llamamientos algo más que solidaridad internacional. En declaraciones al New York Post, describe el fenómeno como una "alianza roji-verde", un matrimonio de conveniencia entre izquierdistas y marxistas que, según explica, comparten un mismo enemigo: "el Occidente democrático judeocristiano". González asegura que China, Cuba y el régimen iraní están dirigiendo estas protestas.

El analista, que huyó del régimen cubano en los años setenta, añade que "dijeron que iban a globalizar la intifada y ahora lo han hecho". Sobre los mensajes que animan a radicalizarse y a "sembrar el caos" en EEUU, es tajante: "Es retórica peligrosa. Si la gente le escucha y actúa según lo que recomienda, es muy peligroso".

El vicepresidente JD Vance situó el debate en el terreno de la inmigración y la asimilación, al afirmar en X que los izquierdistas occidentales "importaron el Tercer Mundo" a Francia ignorando preguntas básicas de integración.

"Y espero que los estadounidenses estén prestando atención. Este es el futuro que los demócratas del Congreso persiguen para vuestro país", añadió.

Macron acusa a la ultraizquierda de instrumentalizar las protestas

Las autoridades francesas atribuyen los episodios de violencia a "elementos insurreccionales de grupos de extrema izquierda, unidos a numerosos delincuentes", según declaró el presidente Emmanuel Macron.

El jefe del Estado subrayó que "nada justifica" los disturbios y estableció una distinción clara entre quienes planteaban "reclamaciones legítimas" y aquellos que destruyeron, destrozaron y saquearon.

Por su parte, el primer ministro, Sébastien Lecornu, acusó a sectores de la ultraizquierda, incluido el partido La Francia Insumisa (LFI), de Jean Luc Mélenchon, de haber utilizado las movilizaciones como un “calentamiento” de cara a las elecciones presidenciales.

El balance oficial de las jornadas del 17 y 18 de octubre supera las 2.400 detenciones y cerca de un millar de agentes heridos, con una participación estimada de 550.000 personas y cientos de comercios saqueados.

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