El FBI arresta a un funcionario de la CIA que tenía $40 millones de dólares en lingote de oro escondidos en su casa
El acusado, identificado como David Rush, ahora está tras las rejas a la espera de una audiencia que definirá su situación en los próximos días.

Logo del FBI en el edificio J. Edgar Hoover / Brendan Smialowski
Un antiguo alto funcionario de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) fue detenido la semana pasada luego de que agentes del FBI descubrieran una fortuna en oro escondida en su vivienda de Virginia.
De acuerdo con el New York Times, los investigadores encontraron cientos de lingotes valorados en más de $40 millones, presuntamente trasladados desde su lugar de trabajo hasta su domicilio particular.
El acusado, identificado como David Rush, ahora está tras las rejas a la espera de una audiencia que definirá su situación en los próximos días. El cargo formal que enfrenta hasta ahora resulta llamativamente menor frente al hallazgo reportado por la prensa: robo de fondos públicos mediante el registro de hojas de horario fraudulentas. Los expedientes presentados ante un tribunal de Alexandria todavía dejan numerosas incógnitas sobre el comportamiento del funcionario.
De acuerdo con las autoridades, Rush habría exagerado sus credenciales académicas y cobrado indebidamente decenas de miles de dólares en concepto de licencia militar. Los fiscales sostienen que el hombre afirmó falsamente seguir formando parte de la Reserva de la Marina pese a haber sido dado de baja con anterioridad.
Los documentos lo describen únicamente como un exalto empleado de nivel ejecutivo en una agencia del Gobierno estadounidense, sin mencionar explícitamente a la CIA. No obstante, fuentes cercanas a la pesquisa confirmaron al NYT que hasta hace muy poco ocupaba un puesto de jerarquía dentro del organismo de inteligencia.
En un comunicado conjunto, la CIA y el FBI precisaron que la captura tuvo lugar el 19 de mayo, después de que la propia agencia alertara a la oficina federal. La investigación interna de la CIA detectó posibles infracciones legales, lo que llevó a su director, John Ratcliffe, a derivar el caso al FBI para una indagación de carácter policial.
Los hechos que desencadenaron el escándalo se remontan a los meses transcurridos entre noviembre del año pasado y marzo de 2026. Durante ese período, Rush presuntamente habría solicitado y recibido una considerable cantidad de divisas extranjeras y decenas de millones de dólares en lingotes de oro, justificándolos como gastos vinculados a su labor. Sin embargo, cuando la CIA quiso verificar dónde se encontraban esos bienes, fue incapaz de dar con el oro ni con sumas significativas de la moneda extranjera.
El registro domiciliario del 18 de mayo terminó por destapar el escondite real del oro. Según una declaración jurada, los agentes incautaron alrededor de 303 lingotes de oro de aproximadamente un kilogramo cada uno, además de cerca de tres docenas de relojes de lujo —en su mayoría modelos Rolex— y unos $2.000.000 en efectivo. Las autoridades aún no han aclarado qué motivó la acumulación de semejante riqueza ni qué proyecto laboral podría haber justificado tener tal cantidad de oro en una residencia privada.
Un abogado de Rush declinó pronunciarse sobre el caso, mientras que una mujer que atendió el teléfono en el domicilio del funcionario optó por colgar ante la consulta de un periodista del NYT.