Trump rechaza el cobro de tarifas en el estrecho de Ormuz y exige a Omán alinearse con las potencias occidentales

El presidente Trump durante la reunión de gabinete que mantuvo este miércoles.
La estrategia de la Casa Blanca para restablecer el libre tránsito en el Estrecho de Ormuz, una de las principales arterias del comercio energético global, ha entrado en una fase de máxima firmeza.
El presidente Donald Trump desestimó de manera contundente una propuesta que pretendía delegar en Omán e Irán la facultad de aplicar de manera conjunta una tasa de tránsito o peaje a las embarcaciones comerciales que cruzan el estratégico estrecho.
La advertencia del mandatario estadounidense fija una postura inequívoca hacia sus socios en Oriente Medio respecto a la tolerancia de Washington frente a cualquier tipo de acuerdo bilateral con la teocracia iraní.
Durante una reunión de gabinete celebrada este miércoles en la Casa Blanca, el mandatario fue consultado sobre las conversaciones que, según reportes de prensa internacional, venían sosteniendo delegados de Omán e Irán.
La respuesta presidencial reflejó la determinación de la administración para asegurar las rutas de abastecimiento, señalando ante los periodistas que el país del golfo deberá acatar las normas internacionales o afrontar severas represalias.
Defensa del derecho internacional en aguas del Golfo
La reapertura total del paso marítimo, por donde transita aproximadamente el 20% del crudo a nivel mundial, se mantiene como el eje central de las negociaciones destinadas a finalizar las hostilidades que comenzaron hace tres meses.
El régimen islámico procedió al bloqueo efectivo del canal a finales de febrero, tras las operaciones defensivas conjuntas ejecutadas por las fuerzas de los Estados Unidos e Israel. A pesar de la vigencia de un cese al fuego temporal decretado en abril, supeditado a la normalización de la navegación, el flujo vehicular sigue registrando severas restricciones.
La parálisis comercial en la zona ha provocado un incremento sostenido en los precios de los hidrocarburos en los mercados internacionales.
El impacto logístico se extiende más allá del sector energético; la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) emitió alertas preliminares respecto al riesgo de una crisis alimentaria transnacional derivada del estancamiento de los buques de carga en los accesos de la península arábiga.
Frente a esta coyuntura, el presidente estadounidense reafirmó los principios fundamentales que rigen la política exterior de su gobierno en materia de soberanía de navegación.
“El estrecho tiene que estar abierto para todos”, manifestó el mandatario ante el gabinete. “Son aguas internacionales. Nadie va a controlarlo. Nosotros vamos a vigilarlo. Lo vigilaremos, pero nadie va a controlarlo. Eso es parte de la negociación que tenemos”, enfatizó.
El límite de la diplomacia con mediadores regionales
El pronunciamiento presidencial altera la posición tradicional de Omán como intermediario histórico en la región.
El sultanato, que no forma parte de los países firmantes de los Acuerdos de Abraham promovidos por la administración Trump, ha operado históricamente como un canal de comunicación discreto entre los gobiernos occidentales y el régimen persa, facilitando discusiones relativas al inventario nuclear y los mecanismos de pacificación.
Sin embargo, las revelaciones periodísticas publicadas originalmente por Bloomberg News en torno a las deliberaciones para establecer un marco arancelario compartido colisionaron con la estrategia de disuasión económica promovida por el Departamento de Estado.
La diplomacia norteamericana respaldó la línea trazada por el Ejecutivo, difundiendo pronunciamientos a través de sus canales oficiales para ratificar que la seguridad de las líneas de suministro global no se encuentra sujeta a concesiones financieras que beneficien las arcas de Teherán.
La determinación mostrada por Trump expone la prioridad que otorga su administración a la seguridad económica de los ciudadanos norteamericanos y de las democracias occidentales frente al chantaje logístico de regímenes autoritarios.