ANÁLISIS
¿Qué es la teoría de la guerra justa que el papa declara "obsoleta" y que Trump y Vance invocan frente a Irán?
Mientras el Pontífice pide diálogo y perdón, un influyente sacerdote estadounidense, el padre Gerald Murray, defiende con argumentos teológicos que la guerra en Irán sí cumple con los criterios tradicionales de una guerra justa.

El papa León XIV junto al vicepresidente JD Vance
Este lunes, el papa León XIV calificó de "obsoleta" la doctrina de la guerra justa defendida por la Administración Trump, afirmando que la humanidad está cayendo en "una cultura violenta de poder".
Desde que comenzó la guerra en Oriente Medio en febrero, el papa ha criticado duramente el conflicto, ha condenado la amenaza del presidente Trump de destruir Irán como "verdaderamente inaceptable" y ha exhortado a los estadounidenses a exigir a sus legisladores que "trabajen por la paz".
En su primera encíclica, Magnifica Humanitas, el pontífice escribió: "Hoy más que nunca, sin negar el derecho a la legítima defensa en sentido estricto, es importante reafirmar que la teoría de la guerra justa, que con demasiada frecuencia ha servido para justificar cualquier tipo de guerra, está ahora obsoleta".
León XIV también señaló que, en lugar de recurrir a conflictos armados, el mundo cuenta con herramientas como "el diálogo, la diplomacia y el perdón" para resolverlos.
El contraataque de Trump y Vance al Papa León XIV
La Administración Trump ha justificado en repetidas ocasiones su ataque a Irán como una forma de impedir que el país desarrolle la capacidad de fabricar armas nucleares. En abril, Trump tachó al pontífice de "débil en crimen y terrible en política exterior", a lo que este respondió que tenía el "deber moral de hablar claro".
Por su parte, el vicepresidente JD Vance ha defendido públicamente la doctrina de la guerra justa para justificar la acción militar contra el régimen iraní. En un evento de Turning Point USA (TPUSA) celebrado el mes pasado en Georgia, Vance instó al papa a ser "cuidadoso" al hablar de cuestiones teológicas.
La defensa católica de la guerra justa: "Un acto virtuoso"
Uno de los pensadores católicos más respetados en Estados Unidos, el padre Gerald Murray, experto en derecho canónico, ha defendido con argumentos sólidos por qué, desde la doctrina de la Iglesia, la acción militar contra Irán podría considerarse una guerra justa.
En un artículo de The Free Press (The FP) Murray explica que "la Iglesia no es pacifista en su doctrina". Desde San Agustín y santo Tomás de Aquino, la tradición católica ha reconocido que, en ciertas circunstancias, recurrir a las armas no solo es permisible, sino que puede ser "un acto virtuoso" para proteger a los inocentes frente a un "agresor injusto".
Según el sacerdote, el ataque al régimen iraní no fue simplemente una medida de defensa necesaria. Irán lleva casi cinco décadas actuando como un enemigo acérrimo de EEUU y sus aliados: financiando grupos terroristas como Hamás y Hezbolá y amenazando una y otra vez con destruir el Estado de Israel. Pero el punto de quiebre fue el programa nuclear del Régimen de los Ayatolás.
La amenaza nuclear inminente de Irán: el argumento clave de Murray
Durante las negociaciones, los enviados Steve Witkoff y Jared Kushner se sorprendieron cuando los iraníes admitieron que poseían 460 kilogramos de uranio enriquecido al 60% y que podía ser llevado a nivel armamentístico en apenas una semana.
Para Murray, esperar a que Irán completara su arma nuclear habría sido una irresponsabilidad moral. La doctrina de la guerra justa no exige que una nación reciba el primer golpe si existe "una amenaza clara, grave y inminente". El Catecismo de la Iglesia Católica permite la "defensa legítima por la fuerza militar" cuando se cumplen ciertas condiciones: debe tener "serias perspectivas de éxito" y "el uso de las armas no debe producir males y desórdenes mayores que el mal que se pretende eliminar”.
Según Murray, "la guerra en Irán cumple con estos requisitos".
Por qué el padre Murray considera justa la acción militar contra Irán
Durante las negociaciones, EEUU ofreció a Irán uranio no apto para armas durante diez años a cambio de abandonar su programa nuclear. La respuesta iraní fue un rotundo no. Eso demostró que su intención real nunca fue civil.
Para el padre Murray, la acción militar de Estados Unidos e Israel contra las instalaciones nucleares y militares de Irán cumple con los criterios clásicos de la guerra justa: fue un último recurso, proporcional al peligro y buscaba eliminar una amenaza concreta, no conquistar territorio ni destruir al pueblo iraní.
El debate dentro de la Iglesia continuará, pero la posición del padre Gerald Murray refleja una corriente importante del pensamiento católico tradicional que no cierra los ojos ante las amenazas reales del mundo actual.