El Artemis II completa con éxito su sobrevuelo lunar y comienza su regreso a la Tierra tras más de 40 minutos sin comunicación con el Control de Misión
La tripulación pasó detrás de la Luna sin posibilidad de contacto con la Tierra. Antes del apagón, el astronauta Victor Glover dejó un mensaje de fe que ya es historia.

Esta captura de una transmisión en vivo de la NASA muestra la nave espacial Orion acercándose a la Luna
Por más de 40 minutos, la tripulación del Artemis II estuvo completamente aislada en el espacio. La nave Orion, como estaba previsto, había pasado detrás de la Luna, cortando toda comunicación con la Tierra, algo que no ocurría desde el programa Apollo, hace más de 50 años.
La Luna bloqueó las señales de radio de la Red del Espacio Profundo —un trío de grandes antenas en California, Australia y España— dejando a los astronautas Reid Wiseman, Victor Glover, Christina Koch y Jeremy Hansen sin contacto con el Control de Misión de la NASA en Houston.
Cuando las comunicaciones se restablecieron, el administrador de la NASA, Jared Isaacman, envió un mensaje al mundo, anunciando el regreso de la tripulación: "Reid, Victor, Christina y Jeremy han viajado más lejos de la Tierra que cualquier ser humano en la historia y ahora comienzan su viaje a casa. Antes de partir, dijeron que esperaban que esta misión fuera olvidada, pero será recordada como el momento en que la gente comenzó a creer que EEUU puede una vez más hacer lo casi imposible y cambiar el mundo”.
Artemis II has reached its maximum distance from Earth.
— NASA Administrator Jared Isaacman (@NASAAdmin) April 6, 2026
On the far side of the Moon, 252,756 miles away, Reid, Victor, Christina, and Jeremy have now traveled farther from Earth than any humans in history and now begin their journey home. Before they left, they said they hoped…
Apenas se retornaron las comunicaciones, desde Orion llegó el mensaje de la astronauta de la NASA Christina Koch.
“Es maravilloso volver a tener noticias de la Tierra”, dijo Koch. “A Asia, África y Oceanía, les decimos que les estamos mirando. Los escuchamos. Pueden mirar al cielo y ver la Luna ahora mismo. Nosotros también los vemos. Cuando encendimos la llama hacia la Luna, dije que no abandonaríamos la Tierra. Y así fue. Exploraremos. Construiremos naves. Volveremos a visitarla. Construiremos bases científicas. Conduciremos vehículos exploradores, haremos radioastronomía, fundaremos empresas. Impulsaremos la industria, inspiraremos. Pero, en última instancia, siempre elegiremos la Tierra. Siempre nos elegiremos los unos a los otros”.
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"Nos vemos al otro lado"
Justo antes del apagón comunicacional, el piloto de Orion Victor Glover protagonizó uno de los momentos más emotivos de toda la misión. En lugar de enviar reporte técnico, compartió el Evangelio de Jesucristo con la Tierra en los instantes previos al sobrevuelo lugar.
"Cristo dijo, en respuesta a cuál era el mandamiento más grande, que era amar a Dios con todo lo que eres", dijo Glover. "Y él también, siendo un gran maestro, dijo que el segundo es igual a este, y que es amar a tu prójimo como a ti mismo”.
"Y así, mientras nos preparamos para quedar fuera de comunicación por radio, seguiremos sintiendo su amor desde la Tierra, y a todos ustedes allá abajo en la Tierra y alrededor de la Tierra, los amamos desde la Luna”, sentenció el astronauta.
Fueron las últimas palabras que llegaron a la Tierra antes de que la tripulación cayera en el silencio.
El regreso a casa
El apagón, además, coincidió con el instante de mayor proximidad con la Luna. Con las comunicaciones cortadas, la tripulación alcanzó su punto más cercano a la superficie lunar: 4.057 millas. Según la NASA, desde esa distancia la Luna se veía aproximadamente del tamaño de un balón de baloncesto sostenido a la distancia de un brazo extendido. Minutos después, la nave alcanzó también su punto más lejano de la Tierra: 252.756 millas. Dos récords simultáneos que ahora pasarán a los libros de historia.
Finalmente, las comunicaciones se restablecieron cuando la Tierra reapareció en el horizonte lunar, es decir, el llamado "Earthrise" o amanecer terrestre. Antes del regreso de la señal, la tripulación dejó imágenes emocionantes con fotografías de la Cuenca Orientale, apodada el "Gran Cañón de la Luna", la más joven de las grandes cuencas lunares, con tres anillos concéntricos y un diámetro estimado en tres veces el ancho de Massachusetts. La frase "alegría lunar" — usada por el Control de Misión para describir el entusiasmo de la tripulación al contemplar la Luna — ya se convirtió en la expresión oficial de la misión.
Ahora, la tripulación aborda su regreso a casa, programada para unos cinco días.