ANÁLISIS
Nick Fuentes, Candace Owens, Tucker Carlson... Un informe revela la poca influencia real de los comunicadores radicales entre el electorado conservador más joven
Eric Kaufman, profesor de política en la Universidad de Buckingham, argumenta que ha llegado el momento de frenar el pánico en torno a los influencers antisemitas y racistas que estarían dominando al conservadurismo joven. A su juicio, la verdadera preocupación debería centrarse en cómo el colapso de la confianza social está alimentando teorías conspirativas de corte nihilista.

Nick Fuentes y Tucker Carlson
Un estudio de Eric Kaufman, profesor de política en la Universidad de Buckingham, publicado por el Center for Heterodox Social Science y difundido por la revista Compact, analizó nuevos datos de encuestas para perfilar a la audiencia estadounidense de figuras de la derecha mediática como Nick Fuentes, Tucker Carlson y Candace Owens.
Sorprendentemente, los resultados muestran que sus seguidores son menos blancos y menos masculinos de lo que suele asumirse. Aunque los públicos de estas personalidades tienen mayor tendencia a creer en conspiraciones relacionadas con los judíos o Israel, el informe indicó que no son especialmente antisemitas, antinegros ni afines al nacionalismo blanco.
Además, el estudio señala que las declaraciones de Fuentes, Owens y, en menor medida, Carlson parecen tener un impacto limitado, incluso entre sus propios seguidores.
En ese sentido, en su artículo sobre el informe para Compact, Kaufman sostuvo: "Es hora de poner en pausa el pánico sobre los influencers antisemitas y racistas que supuestamente están tomando el control del conservadurismo joven. Deberíamos preocuparnos más por cómo el colapso de la confianza está alimentando teorías conspirativas nihilistas".
Fuentes es poco seguido por los votantes de Trump
Comparándolo con Tucker Carlson o Candace Owens, Nick Fuentes es considerado por muchos como el más abiertamente racista y antisemita de lo tres, pero el estudio reveló que muy pocos jóvenes votantes de Trump lo siguen.
Eric Kaufman indicó que dentro de la audiencia de Fuentes—de un tamaño casi similar a la de Alex Jones— "solo el 3% de los adultos y el 7% de los votantes de Trump menores de 35 años lo sintonizan regularmente". Entre los jóvenes votantes de Trump, un 4% adicional consume su contenido de forma ocasional.
Según el autor, solo una minoría de los seguidores regulares de Fuentes encaja en la categoría de nacionalistas blancos. Apenas "un 13 % afirma que la inmigración debería reducirse a cero", y únicamente el 20% sostiene que para ser un "verdadero estadounidense" es necesario ser blanco o tener acento estadounidense. Por otra parte, casi una cuarta parte "considera que un país donde no se hable inglés no sería menos estadounidense que el actual".
El estudio también mostró que la audiencia de Fuentes es más diversa de lo que suele asumirse: "uno de cada tres seguidores pertenece a minorías raciales y una proporción similar son mujeres".
El politólogo señaló que, según un termómetro de sentimientos, la población negra obtiene una puntuación de 57 sobre 100, una valoración relativamente positiva. Como resume Kaufman, el perfil cultural de estos seguidores se asemeja más al de quienes siguen a figuras como Kanye West que al de los referentes históricos del supremacismo blanco.
Carlson tiene un menor impacto sobre la audiencia
El informe señala que, a diferencia de Fuentes, Tucker Carlson tiene una audiencia mucho más amplia, pero su discurso es menos incendiario y "su impacto en los espectadores resulta más tenue que el de Fuentes".
Kaufman sostiene que, aunque Carlson ocasionalmente hace afirmaciones disparatadas, por lo general "no promueve abiertamente posiciones extremistas". Sin embargo, recuerda que el presentador ha ofrecido espacio en su programa a figuras ultra sin someterlas a un cuestionamiento real.
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El estudio muestra que la influencia de Tucker Carlson entre los jóvenes conservadores es significativa: "uno de cada tres votantes de Trump menores de 35 años lo ve al menos ocasionalmente". Sin embargo, sus seguidores habituales, de los cuales un 25% no son blancos, no sostienen posturas extremas de forma mayoritaria.
De acuerdo con el informe, solo el 9 % afirma que la inmigración debería reducirse a cero, mientras que un 40 % considera que una América con mayoría no blanca no sería menos estadounidense que la actual.
El sentimiento hacia los judíos e Israel
Según el investigador, la audiencia habitual y ocasional de Nick Fuentes muestra una actitud más fría hacia los judíos que otros grupos, aunque aún registra un nivel de calidez de 43 grados. En contraste, el estudio indica que los seguidores de Tucker Carlson y Candace Owens alcanzan valores cercanos a 60, solo ligeramente por debajo de los 65 grados que sienten los seguidores de Ben Shapiro.
Al controlar otros factores, Kaufman reveló que seguir a Tucker "muestra una asociación débil con el sentimiento antijudío", y solo entre sus seguidores jóvenes más habituales. Así que, aunque es comprensible que exista preocupación por algunas posturas antisemitas, el estudio indicó que "el efecto y la magnitud del problema son limitados".
Por otra parte, la derecha en línea influye en las actitudes hacia Israel, pero menos de lo que suele afirmarse. El estudio reveló que los jóvenes seguidores de Nick Fuentes califican a Israel muy negativamente, con 26 grados, y los de Candace Owens y Tucker Carlson también muestran una valoración baja, de alrededor de 34. Sin embargo, los jóvenes que consumen MSNBC o The New York Times tampoco expresan una opinión especialmente favorable, con 42 y 44 respectivamente, y hasta la audiencia joven de Ben Shapiro que vota por Trump le otorga solo 50.
De acuerdo con Kaufman, el estudio concluye que la variable que mejor explica el escepticismo hacia Israel no es seguir a influencers de derecha, sino simplemente ser joven. Asimismo, en el conjunto de influencers de derecha analizados, "sus audiencias muestran entre 10 y 20 puntos menos de calidez hacia los palestinos que hacia los judíos".
El surgimiento del "voto conspirativo"
Kaufman advierte que el dato más inquietante de su investigación es el amplio respaldo juvenil a teorías conspirativas sobre los judíos. Según el estudio, dos de cada tres seguidores de Nick Fuentes menores de 35 años creen que Israel "puede salirse con la suya en todo porque sus partidarios controlan los medios", y alrededor de la mitad de los jóvenes que siguen a Tucker Carlson o Candace Owens comparte esa idea.
Pero Kaufman subraya que esta tendencia no es exclusiva de la derecha en línea: entre los jóvenes votantes de Trump, la mitad de quienes ven MSNBC y más de un tercio de los lectores de The New York Times o del público de Ben Shapiro también coincide con esa afirmación. Para el investigador, los seguidores de Fuentes son los más radicales, pero lo que realmente revela el estudio es un patrón generacional más amplio.
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En este sentido, Kaufman advierte sobre un fenómeno inquietante: el surgimiento de un "voto conspirativo", formado en gran medida por jóvenes y personas no blancas, "que podría influir de manera notable en el rumbo político y cultural de un país marcado por una confianza social en mínimos históricos".
Lo que a Kaufmann le resulta más llamativo del estudio no es la presencia de hostilidad, sino el giro hacia el nihilismo y la irracionalidad entre los jóvenes.
"La conclusión de mi informe es que, para muchos jóvenes de la generación Z, romper tabúes constituye una dimensión cognitiva distinta de sostener actitudes políticas racistas, nacionalistas blancas o antisemitas...
Lo que resulta más inquietante que cualquier hostilidad entre grupos es la orientación nihilista, apolítica y anti‑autoridad de muchos jóvenes, que está alimentando el cinismo, la desconfianza y la irracionalidad. Los datos de las encuestas de General Social Survey y ANES muestran que, en 2024, solo el 8% de los estadounidenses menores de treinta y cinco años afirma que se puede confiar en otras personas y en el Gobierno federal".