El USDA advierte de la posible suspensión de los subsidios alimentarios por el cierre del gobierno
El aviso señala que más de 40 millones de beneficiarios de bajos ingresos podrían quedarse sin ayuda alimentaria si el cierre del gobierno federal continúa.

Ayudas del USDA a familias de bajos recursos
El Departamento de Agricultura (USDA) advirtió en su sitio web que los beneficios del Programa de Asistencia Nutricional Suplementaria (SNAP) podrían no distribuirse a partir del 1 de noviembre, responsabilizando a los demócratas del Senado por la situación.
El aviso señala que más de 40 millones de beneficiarios de bajos ingresos podrían quedarse sin ayuda alimentaria si el cierre del gobierno federal continúa. Según el USDA, se corre el riesgo de retener entre 5.000 y 6.000 millones de dólares en fondos de contingencia del SNAP, destinados únicamente a emergencias imprevistas, como desastres naturales.
"En resumen, el pozo se ha secado", dice el mensaje que aparece en el sitio oficial del USDA.
El programa SNAP se financia de manera compartida entre el gobierno federal y los estados, que administran sus propios sistemas de distribución. Los fondos del mes de noviembre ascienden aproximadamente a 8.000 millones de dólares, y varios estados ya han advertido a los residentes sobre la posible interrupción de los pagos.
El aviso del USDA también criticó directamente a los demócratas del Senado, señalando que podrían reabrir el gobierno para garantizar la asistencia nutricional a madres, bebés y personas vulnerables, en lugar de priorizar otros proyectos legislativos como la extensión de subsidios bajo la Ley de Atención Médica Asequible.
Por su parte, los republicanos buscaron alternativas para garantizar los beneficios. La representante Marionette Miller-Meeks (Iowa) presentó un proyecto de ley para financiar SNAP durante el cierre, mientras que el senador Josh Hawley (Missouri) propuso una iniciativa similar en el Senado. Los demócratas en su lugar, criticaron a las Administración.
El futuro de los pagos de SNAP depende ahora del avance de las negociaciones legislativas, mientras los estados y beneficiarios se preparan para posibles interrupciones en la asistencia alimentaria en pleno cierre gubernamental.