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"Encontrar y perseguir delitos": un correo eliminado de la oficina de Letitia James revela una potencial campaña de persecución contra Donald Trump

"Esta es una prueba más de la utilización del sistema judicial como arma por parte de Letitia James, para apuntar contra el presidente Trump y sus rivales políticos. La guerra judicial de los demócratas de extrema izquierda contra el presidente Trump, su familia y sus aliados debe terminar", dijo la Casa Blanca.

Letitia James había prometido luchar contra la Administración Trump/ Yuki Iwamura

Letitia James había prometido luchar contra la Administración Trump/ Yuki IwamuraAFP

Emmanuel Alejandro Rondón

En el seno de la Fiscalía General de Nueva York estalló una controversia que involucra directamente a la oficina de Letitia James, una de las adversarias legales más persistentes del presidente Donald Trump. Según reveló el diario Times Union, un fiscal denunció que sus superiores le ordenaron buscar delitos específicamente relacionados con el líder republicano y entidades vinculadas a él, sin contar con motivos concretos para hacerlo. Su correo se enmarca en las históricas denuncias del presidente y los republicanos sobre la instrumentalización de la justicia para alcanzar objetivos políticos.

Según el informe de Times Union, el fiscal general adjunto Daniel Wiesenfeld, integrante de la Oficina de Protección al Inversionista de la fiscalía estatal, aseguró que su jefa directa, Shamiso Maswoswe, le pidió apuntar contra "el propio Trump, Truth Social, Hewlett Packard (fusión aprobada por el Departamento de Justicia) ... sin tener una razón creíble para apuntar contra [estas] organizaciones e individuos".

El viernes, Wiesenfeld envió un correo a toda la agencia con instrucciones para "encontrar y perseguir delitos cometidos por individuos y organizaciones específicas vinculadas a Donald Trump", de acuerdo con el reporte del medio neoyorquino. Ese mensaje habría desaparecido poco después de los servidores internos. La asesora general de James, Kumiki Gibson, envió luego una comunicación aclarando que se trataba de un asunto "interno" y que ningún trabajador corría "peligro" alguno.

Desde la oficina de James negaron cualquier intención política detrás del episodio, aunque sin dar directamente una explicación. Un vocero envió el siguiente mensaje a Fox News Digital: "Este es un asunto de personal. La Oficina de la Fiscal General está comprometida con hacer cumplir las leyes de Nueva York y proteger los derechos y libertades de todos los neoyorquinos, sin importar sus creencias políticas. Rechazamos enérgicamente cualquier afirmación en sentido contrario".

El New York Post, por su parte, reportó que Wiesenfeld fue colocado en licencia administrativa remunerada mientras avanza la investigación interna.

Desde la Casa Blanca no tardaron en reaccionar a la filtración del correo. La vocera Lauren Bis calificó el hecho como parte de un patrón mayor: "Esta es una prueba más de la utilización del sistema judicial como arma por parte de Letitia James, para apuntar contra el presidente Trump y sus rivales políticos. La guerra judicial de los demócratas de extrema izquierda contra el presidente Trump, su familia y sus aliados debe terminar".

El nuevo episodio se suma a un historial de tensión que ya lleva varios años entre James y Trump. La fiscal general construyó buena parte de su carrera política prometiendo investigar las prácticas comerciales del entonces empresario, promesa que cumplió en 2022 al presentar una demanda civil por fraude contra él y la Organización Trump. Ese proceso derivó inicialmente en sanciones superiores a los $450 millones, aunque un tribunal de apelaciones terminó confirmando la responsabilidad de Trump mientras anulaba por completo la sanción económica impuesta.

Maswoswe y su historial con la Administración Trump

La figura de Maswoswe agrega otro capítulo a la historia. Antes de sumarse a la fiscalía neoyorquina en febrero de 2022, trabajó como abogada litigante dentro de la Sección de Integridad Pública del Departamento de Justicia, cargo que ocupó entre enero de 2016 y diciembre de 2017, cuando fue despedida durante el primer mandato de Trump. Meses después, en febrero de 2021, demandó al propio Departamento de Justicia alegando discriminación racial por su ascendencia zimbabuense, además de un trato injusto vinculado a su embarazo, lactancia y responsabilidades familiares. El litigio terminó en 2023 con un acuerdo de $795.000 a su favor, aunque el Departamento de Justicia nunca reconoció haber discriminado a Maswoswe ni haber actuado en represalia contra ella.

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