María Corina Machado intenta viajar a Venezuela tras los devastadores terremotos, pero ha generado frustración en funcionarios de Trump
El episodio ocurre en medio de una de las peores catástrofes naturales de la historia reciente venezolana. Dos terremotos de magnitud 7,2 y 7,5 sacudieron el centro-norte del país el miércoles dejando, hasta ahora, más de 1400 muertos, con La Guaira como la zona más golpeada.

La líder de la oposición venezolana María Corina Machado en una imagen de archivo
La líder opositora venezolana María Corina Machado intentó regresar a Venezuela este sábado, casi 72 horas después de que dos terremotos y numerosas réplicas devastaran varias ciudades del país, una gestión que ha causado malestar entre altos funcionarios del Gobierno de Estados Unidos. La premio Nobel buscó apoyo para facilitar su retorno justo cuando el operativo de rescate y la emergencia humanitaria atraviesan sus horas más críticas.
Según reportó la agencia Reuters, que cita a un funcionario de la Casa Blanca bajo condición de anonimato, Machado se comunicó en los últimos días con varios cargos de la Administración Trump —en la propia Casa Blanca, el Departamento de Estado y el Congreso— para pedir ayuda con su regreso. Aunque Washington respalda en líneas generales que la dirigente vuelva a su país, los funcionarios consideran que el momento actual podría interferir con las tareas humanitarias urgentes y muestran frustración ante su insistencia en viajar. “Apoyamos su regreso a Venezuela, pero ¿tiene que ser 24 horas después de una catástrofe humanitaria masiva en la que el número de muertos sigue aumentando?”, dijo la fuente. Un portavoz de Machado no respondió de inmediato a la solicitud de comentarios de la agencia. Tras conocerse la noticia, diversos periodistas, líderes de opinión, figuras políticas del mundo y ciudadanos venezolanos respaldaron a Machado en su intención de regresar.
De hecho, VOZ pudo conocer que el intento de retorno llegó a concretarse en una operación aérea desde Curazao, que finalmente se frustró: el avión que debía trasladar a Machado tuvo que regresar y la dirigente no logró despegar hacia territorio venezolano.
La gestión, sin embargo, no ha generado una postura unánime en Washington. De acuerdo con el diario español ABC, que cita a fuentes de la Administración y del Congreso, no existe una posición común ni una instrucción oficial del Despacho Oval que cierre la puerta a su regreso. Un sector centrado en sostener al régimen interino de Delcy Rodríguez durante esta etapa transitoria prefiere que la opositora permanezca por ahora en Estados Unidos, mientras otras voces dentro de la Administración y el Capitolio sostienen que su presencia tendría un valor decisivo para acompañar a los damnificados en una emergencia que ha dejado al descubierto las limitaciones del aparato estatal venezolano, muy cuestionado por su respuesta inicial a la crisis humanitaria que vive el país.
El episodio ocurre en medio de una de las peores catástrofes naturales de la historia reciente venezolana. Dos terremotos de magnitud 7,2 y 7,5 sacudieron el centro-norte del país el miércoles dejando, hasta ahora, más de 1400 muertos, con La Guaira como la zona más golpeada. Durante las primeras horas, la respuesta del Estado fue señalada como tardía e insuficiente, ineficaz y lenta. En barrios enteros los equipos de emergencia llegaron sin maquinaria pesada y los propios vecinos removieron escombros con picos, palas y, en muchos casos, a mano limpia. Esa orfandad inicial alimentó la frustración de buena parte de la población, que se organizó por su cuenta para rescatar a los atrapados y asistir a los heridos.
En ese esfuerzo ciudadano, el movimiento de Machado ha tenido un papel central. Su red de voluntariado, articulada por el Comando Con Venezuela y Vente Venezuela, activó la iniciativa “Pueblo apoya a pueblo”, que ha reunido 241 centros de acopio, 104 en 17 estados venezolanos y otros 137 en 18 países, entre ellos uno instalado en la Universidad Central de Venezuela, uno de los mayores del país.
Asimismo, mientras los equipos de rescate internacionales aún estaban en camino, los venezolanos dentro del país y la diáspora se organizaron de forma masiva para asistir a las víctimas y a los heridos. A través de donaciones privadas —grandes y pequeñas— se compraron cascos, guantes, lentes de protección, cuerdas, camas, agua y comida para sostener las labores de rescate, en las que también participaron bomberos y algunos funcionarios. VOZ pudo conocer de al menos cuatro grupos de venezolanos que, en un esfuerzo conjunto improvisado, compraron cientos de equipos útiles para rescate. En redes sociales también hubo reportes de múltiples donaciones por todas las ciudades afectadas.
Machado, de 58 años, salió clandestinamente de Venezuela en diciembre de 2025, tras pasar más de un año escondida después de las elecciones fraudulentas de 2024, para recibir el Premio Nobel de la Paz en Oslo. Desde entonces ha permanecido basada principalmente en Estados Unidos. Antes de los terremotos, había señalado que esperaba regresar a su país antes de que terminara el año y ha insistido en la convocatoria de elecciones libres.
En paralelo, Washington mantiene un amplio operativo de asistencia. Un portavoz del Departamento de Estado indicó que Estados Unidos movilizó equipos de búsqueda y rescate, coordina envíos de suministros médicos y desbloqueó 150 millones de dólares en ayuda humanitaria. Además, diversos reportes adelantaron que el Gobierno estadounidense prepara además un nuevo paquete de ayuda de nueve cifras para Venezuela.