ANÁLISIS
Las reservas comerciales de crudo se disparan por el repunte de importaciones desde Venezuela, Canadá y Arabia Saudí
Estados Unidos registró la semana pasada un aumento de importaciones de crudo no visto desde finales de 2024, lo que disparó las reservas comerciales en 17,4 millones de barriles, el mayor salto en más de tres años.

Refinería de petróleo en Los Angeles
Las importaciones de petróleo crudo a Estados Unidos alcanzaron la semana pasada su nivel más alto desde noviembre de 2024, lo que provocó un notable incremento de las reservas comerciales, según datos de la Agencia de Información sobre Energía (EIA) publicados este miércoles.
Importaciones en máximos
Durante la semana concluida el 7 de agosto, Estados Unidos importó más de 7,3 millones de barriles diarios de crudo. Los envíos desde Venezuela llegaron a su mayor volumen desde 2017, en un contexto de reactivación de la producción impulsada por compañías estadounidenses tras la captura del exdictador Nicolás Maduro en enero.
Por otra parte, crecieron las compras a Canadá, que marcaron un máximo desde marzo de 2025, y volvieron a llegar cargamentos desde Oriente Medio, con unos 100.000 barriles diarios procedentes de Arabia Saudita, tras cinco semanas sin recibir petróleo de la región.
Salto histórico de los inventarios
El aumento de las importaciones, unido a una caída del 17% en las exportaciones, elevó las reservas comerciales en 17,4 millones de barriles. Un incremento de esta magnitud no se registraba desde hacía más de tres años.
Según el consenso de analistas recogido por Bloomberg y citado por AFP, el mercado esperaba, por el contrario, un descenso de 1,8 millones de barriles.
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La reserva estratégica, en mínimos
Las refinerías operaron al 96,2% de su capacidad, ligeramente por debajo del 96,5% de la semana anterior, mientras que la producción nacional se mantuvo en torno a los 13,80 millones de barriles diarios. Como ocurre desde el inicio del conflicto en Oriente Medio a finales de febrero, estos datos no alteraron la tendencia del mercado, que sigue pendiente de la evolución geopolítica.