Rubio revela la nueva ofensiva migratoria: deportaciones a unos 20 países de África, Asia y América Latina
De acuerdo con los datos citados por funcionarios estadounidenses, entre enero y marzo cerca de 80.000 migrantes aceptaron abandonar el país voluntariamente para evitar ser trasladados a países distintos de su lugar de origen.

Vuelo de deportación del ICE
El secretario de Estado, Marco Rubio, aseguró que la Administración ha firmado acuerdos con 20 países para recibir inmigrantes indocumentados que no pueden ser deportados directamente a sus naciones de origen.
Durante una reunión de gabinete celebrada esta semana, Rubio explicó que estos pactos forman parte de la estrategia migratoria impulsada por el Ejecutivo estadounidense para acelerar las deportaciones y reducir los obstáculos legales que, según afirmó, dificultan la expulsión de personas que permanecen ilegalmente en el país.
Acuerdos de "tercer país seguro"
Rubio señaló que los llamados acuerdos de "tercer país seguro" permiten trasladar inmigrantes a naciones consideradas seguras cuando su país de origen rechaza recibirlos o cuando existen impedimentos judiciales para ejecutar la deportación.
"Ahora contamos con 20 países en todo el mundo que han firmado acuerdos que nos permiten deportar personas a esos lugares", declaró el jefe de la diplomacia.
Según Rubio, muchos inmigrantes que inicialmente rechazan regresar a sus países terminan aceptando una "deportación voluntaria" cuando se les informa de la posibilidad de ser enviados a terceros países de África, Asia o América Latina.
Aumento de las deportaciones voluntarias
De acuerdo con los datos citados por funcionarios estadounidenses, entre enero y marzo cerca de 80.000 migrantes aceptaron abandonar el país voluntariamente para evitar ser trasladados a países distintos de su lugar de origen.
Las autoridades estadounidenses han enviado en los últimos meses migrantes a países como Panamá, Ghana, Ruanda, Sudán del Sur, Uganda e incluso la República Democrática del Congo.
Uno de los casos más polémicos ocurrió en abril, cuando el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) deportó a varios inmigrantes latinoamericanos al Congo después de que procesos judiciales bloquearan temporalmente su retorno a sus países.
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Obstáculos para las repatriaciones
Entre los principales casos mencionados figuran India, China, Laos y Vietnam.
Rubio defendió que los nuevos acuerdos permiten "hacer cumplir las leyes migratorias" mientras continúan múltiples litigios judiciales relacionados con las deportaciones.
Debate sobre derechos humanos y política migratoria
La estrategia ha generado preocupación entre organizaciones defensoras de derechos humanos y grupos de apoyo a inmigrantes, que cuestionan el envío de personas a países con los que no tienen vínculos familiares, culturales o legales.
Los acuerdos de tercer país seguro exigen, al menos formalmente, que las naciones receptoras garanticen protección y condiciones mínimas de seguridad para las personas deportadas. Sin embargo, diversos analistas han advertido sobre posibles riesgos humanitarios y legales derivados de estas prácticas.
Rubio también ha endurecido recientemente su postura frente a determinados programas de migración laboral, especialmente aquellos relacionados con trabajadores procedentes de India, incluidos conductores de camiones y titulares de visas H-1B.
Según reportes citados por medios, esta política habría provocado tensiones diplomáticas con el Gobierno indio durante recientes contactos oficiales.