Trump demandó a JP Morgan y a Jamie Dimon por 5.000 millones de dólares
Según el presidente, fue desbancarizado por razones políticas luego de los eventos del 6 de Enero del 2021.

Jamie Dimon en el Foro Económico Mundial/ Fabrice Coffrini
Donald Trump demandó a JP Morgan Chase y a su presidente, Jamie Dimon, por 5.000 millones de dólares. Según el presidente, fue desbancarizado por razones políticas. La demanda fue presentada en el tribunal del condado de Miami-Dade, Florida. Los abogados del presidente alegan que el banco cerró abruptamente sus cuentas personales y empresariales en febrero del 2021, sin previo aviso ni explicación, provocando que tenga que abrir cuentas bancarias de emergencia en otras entidades. Esta práctica se conoce popularmente como 'debanking'.
Trump había advertido sobre una posible demanda previamente, alegando que el movimiento del banco tuvo motivaciones políticas tras los eventos del 6 de Enero del 2021. Finalmente, fue presentada por el abogado Alejandro Brito en nombre del presidente y de varias de sus empresas hoteleras. En el texto, el letrado cita el propio código de conducta del banco, el cual establece que opera "con el más alto nivel de integridad y conducta ética".
"Nos fijamos altas expectativas y nos responsabilizamos. Hacemos lo correcto, no necesariamente lo fácil ni lo conveniente. Respetamos la letra y el espíritu de las leyes y regulaciones en todos los lugares donde operamos y tenemos tolerancia cero ante el comportamiento poco ético", se lee en la demanda.
Además, señala que el banco "no proporcionó a los demandantes ningún recurso, solución o alternativa; su decisión fue definitiva e inequívoca".
La demanda presentada por Brito también alega que tanto el banco como Dimon habían incluido a Trump, su familia y sus empresas en una supuesta "lista negra". Este documento sería accesible para los bancos regulados por el Gobierno federal y se compone de personas y entidades con un historial de hechos ilícitos.
JP Morgan respondió poco después de que se presentar la demanda mediante un comunicado: “Aunque lamentamos que el presidente Trump nos haya demandado, creemos que la demanda carece de fundamento. Respetamos el derecho del presidente a demandarnos y nuestro derecho a defendemos”.
“JPMC no cierra cuentas por motivos políticos o religiosos. Cerramos cuentas porque suponen un riesgo legal o normativo para la empresa. Lamentamos tener que hacerlo, pero a menudo las normas y las expectativas regulatorias nos obligan a ello”, añadió.
Al ser una demanda civil, no penal, el presidente busca daños y perjuicios (dinero) por lo que considera una conducta ilegal de JPMorgan bajo las leyes estatales de Florida. Por lo tanto, no implica cargos criminales contra Dimon ni el banco, sino que se trata de un reclamo de compensación económica y reparación de reputación.