James Comer investiga si la UNRWA obstruyó una pesquisa estadounidense sobre los vínculos de su personal con Hamás
El representante republicano señaló que Estados Unidos ha sido el mayor contribuyente de la ONU, aportando el 22% de su presupuesto general, el 25% de su presupuesto para el mantenimiento de la paz y el 40% de su presupuesto humanitario. Las contribuciones incluyen fondos para la agencia de refugiados palestinos.

Oficina de la UNRWA en Gaza en 2018
James Comer, presidente del Comité de Supervisión de la Cámara de Representantes, abrió una investigación el lunes sobre si la Agencia de las Naciones Unidas para los Refugiados de Palestina en Oriente Próximo (UNRWA) obstruyó una pesquisa de Estados Unidos sobre los presuntos vínculos de la organización con Hamás.
La investigación se produce después de que surgieran acusaciones de que miembros del personal de la UNRWA participaron en los atentados terroristas del 7 de Octubre en Israel.
Comer envió una carta al secretario general de la ONU, António Guterres, solicitando documentos e información relacionados con los presuntos vínculos entre los terroristas y la UNRWA, después de que esta última no respondiera adecuadamente a las repetidas peticiones de información del Gobierno estadounidense.
"A pesar de las repetidas consultas de supervisión de Estados Unidos, UNRWA, ya sea por su cuenta o bajo la dirección de la ONU, se ha negado a proporcionar la documentación necesaria relacionada con la participación de su personal en esta atrocidad", escribió Comer.
"Por ejemplo, aunque la Oficina del Inspector General de la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID OIG) ha solicitado la documentación pertinente relacionada con el despido de varios empleados de UNRWA implicados en el ataque del 7 de Octubre, la Oficina de Servicios de Supervisión Interna de la ONU (OIOS), a petición de UNRWA, ha censurado información valiosa, lo que ofusca aún más el alcance del papel del personal actual y anterior de UNRWA en estos ataques", continuó. "Esto es inaceptable, ya que la falta de transparencia socava en gran medida los esfuerzos de Estados Unidos para evaluar el riesgo y obstruye las responsabilidades de supervisión del Congreso".
Comer señaló que Estados Unidos ha sido el mayor contribuyente a la ONU, entre otras cosas aportando el 22% de su presupuesto general, el 25% de su presupuesto para el mantenimiento de la paz y el 40% de su presupuesto humanitario. Las contribuciones incluyen fondos para la UNRWA.
"En febrero de 2025, debido a las continuas preocupaciones sobre la conexión entre la UNRWA y entidades terroristas como Hamás, el presidente Trump emitió una orden ejecutiva terminando la financiación estadounidense de la UNRWA", escribió Comer. "La histórica iniciativa de mantenimiento de la paz del presidente Trump tuvo éxito, pero plantea serias dudas sobre la falta de esfuerzo de la ONU para facilitar este proceso, y sobre si es digna receptora de cualquier financiación continua de los contribuyentes estadounidenses".
"Sin una plena rendición de cuentas, no podemos confirmar que los individuos implicados han sido retirados de sus puestos -independientemente de si UNRWA o la ONU en general consideran que son culpables- o que los mecanismos de investigación de antecedentes funcionan correctamente como para prevenir futuras amenazas", continuó. "Sigue existiendo el riesgo de que empleados actuales o antiguos de la UNRWA vinculados al terrorismo puedan resurgir dentro de otras entidades de la ONU u ONG financiadas con el dinero de los contribuyentes estadounidenses".
Comer solicitó para antes del 10 de noviembre información sin párrafos censurados sobre las acusaciones de que el personal de la UNRWA estuvo involucrado en la masacre del 7 de Octubre.