Trump lleva la batalla arancelaria a la Corte Suprema tras revés judicial
El procurador general D. John Sauer pidió a los jueces del máximo tribunal del país que consideren el caso con carácter urgente para permitir audiencias orales a inicios de noviembre.

La Corte Suprema en una imagen de archivo
El presidente Donald Trump pidió este miércoles a la Corte Suprema que defina con celeridad si tiene la facultad de imponer aranceles amplios bajo la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional, tras un revés judicial que cuestionó su autoridad sobre la política arancelaria del país.
La apelación ante el alto tribunal se produce después de que la Corte de Apelaciones del Circuito Federal, en un fallo dividido 7-4, concluyera el pasado 29 de agosto que el presidente Trump había excedido sus competencias al invocar la norma de emergencia para fijar tarifas arancelarias globales de duración indefinida. El fallo, que representó un duro revés para los objetivos de Trump, mantiene en vigor los aranceles hasta el 14 de octubre.
La Administración Trump, sin embargo, presentó dos escritos ante la Corte: una apelación formal y una moción para acelerar el proceso. En esta última, el procurador general D. John Sauer pidió a los jueces del máximo tribunal del país que consideren el caso con carácter urgente para permitir audiencias orales a inicios de noviembre.
"Esta decisión errónea ha interrumpido las negociaciones comerciales diplomáticas en curso, sumamente impactantes y delicadas, y ha sembrado incertidumbre jurídica sobre los esfuerzos del presidente por proteger a nuestro país evitando una crisis económica y de política exterior sin precedentes", argumentó Sauer.
El secretario del Tesoro, Scott Bessent, también manifestó la importancia de un fallo rápido, advirtiendo que un retraso sobre el caso podría "descarrilar las cruciales negociaciones en curso con nuestros socios comerciales extranjeros y amenazar los intereses estratégicos más amplios de Estados Unidos a nivel internacional".
De acuerdo con NBC News, entre los demandantes contra los aranceles figuran empresas importadoras de vinos y licores, así como fabricantes de tuberías y accesorios, apoyadas por el Liberty Justice Center. El abogado de la organización, Jeffrey Schwab, aseguró que “estos aranceles ilegales están causando un daño grave a las pequeñas empresas y poniendo en riesgo su supervivencia”. Doce estados también se unieron a la demanda contra Trump.
El caso afecta directamente a dos tipos de aranceles: los denominados “recíprocos”, que establecen tasas diferenciadas según el país —34% para China y un 10% básico para el resto del mundo—, y un arancel del 25% sobre ciertos productos de Canadá, China y México por lo que el Gobierno federal considera una supuesta falta de acción frente al tráfico de fentanilo.
Aunque la Corte Suprema tiene cierta tendencia conservadora, incluyendo tres jueces nombrados por Trump, en la práctica el alto tribunal ha sido muy cauto al momento de decidir sobre casos complejos, como puede ser el de los aranceles generales. De hecho, en el marco de la llamada “doctrina de las cuestiones mayores”, el alto tribunal ya ha limitado anteriormente el uso de poderes extraordinarios no autorizados explícitamente por el Congreso.