Nvidia alcanza máximos históricos de ventas mientras el S&P 500 cierra en récord
Con un peso cercano al 8% dentro del S&P 500, el desempeño de Nvidia sigue siendo determinante para millones de estadounidenses que invierten en fondos indexados para su ahorro y jubilación.

Imagen de archivo de Nvidia, una de las empresas más valiosas del mundo
El S&P 500 cerró el miércoles en un nuevo máximo histórico, impulsado por la enorme expectativa en torno a los resultados de Nvidia, la compañía más valiosa del mundo reconocida por ser la principal proveedora de procesadores avanzados de IA. El índice avanzó 0,24% hasta 6.481,40 puntos, superando su marca previa del 14 de agosto. El Nasdaq, por su parte, subió un 0,21% y el Dow Jones ganó 0,32%.
De acuerdo con el Wall Street Journal, el entusiasmo en torno a la inteligencia artificial ha llevado a las acciones tecnológicas a niveles que no se veían en cuatro años. De acuerdo con datos del London Stock Exchange Group (LSEG), el S&P 500 está cotizando actualmente 22 veces por encima de las ganancias esperadas, lo que representa un precio-beneficio que refleja tanto el optimismo como la cautela de los analistas tras las advertencias del director ejecutivo de OpenAI, Sam Altman, quien afirmó que existe el riesgo de una posible “burbuja” en el sector.
En este contexto de subidas récord y optimismo cauteloso, Nvidia reportó ingresos trimestrales de $46.700 millones, un aumento directo del 56% frente al mismo periodo de 2024. Esto generó una ganancia neta situada en en los $26.400 millones, 59% más que un año atrás. Ahora, para el tercer trimestre del 2025, la compañía prevé ventas de $54.000 millones, apenas por encima de las proyecciones de Wall Street.
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A su vez, el negocio de centros de datos, que representa casi el 90% de los ingresos de Nvidia, también creció 56% hasta $41.100 millones. A pesar del exitoso crecimiento, este número sí quedó levemente por debajo de lo esperado por los analistas ($41.300 millones). La diferencia generó un impacto directo en las operaciones posteriores del cierre, produciendo una caída de más del 2%. Esto se debe, en parte, a que es el segundo trimestre consecutivo en que la división no alcanza las previsiones debido a la reducción de ventas en China.
La relación de Nvidia con el mercado chino sigue marcada por la incertidumbre. En abril, la Administración Trump prohibió la venta de los chips H20, diseñados para cumplir con las restricciones de exportación. En agosto, tras un acuerdo que otorga al Gobierno estadounidense un 15% de los ingresos por ventas de chips en China, se permitió reanudar las operaciones. No obstante, la compañía no vendió nuevos H20 en el trimestre y proyecta cero ingresos de ese producto en los próximos meses.
Pero, cuando se cierra una puerta una ventana se abre: la nueva línea de procesadores Blackwell mostró un avance del 17% respecto al trimestre previo, con clientes como Disney, Hitachi, Hyundai y SAP encabezando las compras. Nvidia también autorizó $60.000 millones en recompras de acciones, reforzando la confianza en su desempeño futuro.
Con un peso cercano al 8% dentro del S&P 500, el desempeño de Nvidia sigue siendo determinante para millones de estadounidenses que invierten en fondos indexados para su ahorro y jubilación.