Cierra 'Alligator Alcatraz', el polémico centro de detención migratoria en Florida
La instalación fue levantada en apenas ocho días en junio de 2025 sobre un antiguo aeródromo en los Everglades, con tiendas de campaña, literas y cercados de alambre.

El gobernador de Florida, Ron DeSantis, habla durante una conferencia de prensa
El centro de detención para inmigrantes conocido como 'Alligator Alcatraz' o 'Alcatraz de los caimanes', ubicado en los Everglades de Florida, ha dejado de operar tras menos de un año de funcionamiento, según confirmaron este jueves las autoridades estatales.
El gobernador de Florida, Ron DeSantis, anunció desde las propias instalaciones que el centro ya no alberga a ningún detenido y aseguró que cumplió con el objetivo de emergencia para el que fue construido.
"Alligator Alcatraz cumplió la función para la que fue diseñado", afirmó DeSantis, quien sostuvo que el recinto contribuyó a retirar de Florida y de Estados Unidos a "muchas, muchísimas personas peligrosas", según la AFP.
Una construcción en ocho días y más de 20.000 procesados
Según datos ofrecidos previamente por DeSantis, más de 22.000 personas fueron procesadas o preparadas para su deportación a través de este centro. Las autoridades informaron ahora de que los últimos detenidos han sido trasladados a otras instalaciones o deportados, en un proceso que inicialmente se justificó por el inicio de la temporada de huracanes.
Críticas por las condiciones y el impacto ambiental
Desde su apertura, el centro fue objeto de fuertes críticas por parte de organizaciones de derechos humanos, abogados y familiares de los inmigrantes, que denunciaron condiciones precarias, falta de atención médica y vulneraciones del debido proceso.
Varios detenidos relataron a AFP presuntos malos tratos y deficiencias en la asistencia sanitaria durante su estancia en el recinto.
El proyecto también generó una batalla judicial y ambiental. La tribu Miccosukee, junto a organizaciones como Friends of the Everglades y el Centro para la Diversidad Biológica, denunciaron que la construcción dañó un ecosistema protegido y se llevó a cabo sin los estudios de impacto ambiental exigidos por la legislación.
En agosto de 2025, un juez ordenó impedir la llegada de nuevos inmigrantes al centro, aunque posteriormente un tribunal de apelaciones permitió que siguiera funcionando mientras se resolvía el litigio.
Un coste superior a los 1.000 millones de dólares
Otro de los puntos de controversia fue el elevado coste de la instalación. Según las estimaciones oficiales, el proyecto superó los 1.000 millones de dólares. Aunque el Gobierno federal aprobó el reembolso de cientos de millones, Florida aún no ha recuperado la totalidad de esos fondos, relató la AFP.
Con el cierre del centro, el futuro de los terrenos vuelve a estar sobre la mesa. La alcaldesa del condado de Miami-Dade, Daniella Levine Cava, planteó estudiar la transferencia del antiguo aeródromo al Servicio de Parques Nacionales u otras entidades para impulsar la restauración de los Everglades.
"Una vez que se desmantele esta instalación, tendremos la oportunidad de proteger permanentemente estas tierras para la restauración de los Everglades y garantizar que permanezcan protegidas para las generaciones venideras. Ese es el legado que debemos dejar", afirmó la alcaldesa.