Dallas: un informe de la Reserva Federal vincula la inmigración irregular récord bajo Biden con el aumento de los precios de la vivienda
Un estudio concluye que el crecimiento acelerado de la población entre 2021 y 2024 impulsó la demanda habitacional, elevando tanto los precios de compra como los alquileres.

Nuevas casas en construcción en EEUU (Archivo)
La llegada masiva de inmigrantes irregulares al país durante la administración del expresidente Joe Biden contribuyó significativamente al aumento de los precios de la vivienda y de los alquileres en numerosas ciudades, según un informe reciente elaborado por el Banco de la Reserva Federal de Dallas.
El estudio analiza el impacto económico de la inmigración irregular registrada entre 2021 y 2024, un período en el que la nación experimentó uno de los mayores incrementos poblacionales de su historia reciente. De acuerdo con las conclusiones del informe, el crecimiento de la población derivado de estos flujos migratorios incrementó la demanda de vivienda y ejerció presión al alza sobre los precios inmobiliarios.
Un crecimiento demográfico sin precedentes
Según datos citados por la Reserva Federal de Dallas y procedentes de la Oficina de Presupuesto del Congreso (CBO), la inmigración irregular añadió aproximadamente siete millones de personas a la población estadounidense entre 2021 y 2024, lo que equivale a un promedio de 1,75 millones por año.
La cifra contrasta con las tendencias observadas durante las dos décadas anteriores. Entre 2000 y 2019, la inmigración irregular neta promedió apenas 100.000 personas al año, mientras que entre 2010 y 2019 incluso registró valores ligeramente negativos.
Al cierre de la administración Biden, la población nacida en el extranjero alcanzó cerca de 52 millones de personas, el nivel más alto registrado en la historia del país.
El impacto en el mercado inmobiliario
La investigación concluye que el aumento de la población tuvo efectos directos sobre el mercado de la vivienda, especialmente en aquellas áreas que recibieron mayores flujos de inmigrantes.
Los economistas de la Reserva Federal de Dallas estiman que un incremento de trabajadores inmigrantes irregulares equivalente al 1% del empleo inicial de una zona local provocó:
- Un aumento del 2,2% en los precios de las viviendas.
- Un incremento del 1,4% en los alquileres.
- Un impacto especialmente notable en el mercado multifamiliar.
Según los cálculos del informe, la inmigración irregular podría explicar aproximadamente:
- El 30% del crecimiento total de los precios de las viviendas.
- El 20% del incremento total de los alquileres.
Los investigadores señalan que estas magnitudes son similares a las observadas en estudios previos sobre inmigración legal realizados durante las décadas de 1980 y 1990.
Mayor demanda, menor accesibilidad
Los autores sostienen que el fenómeno responde principalmente a un desequilibrio entre oferta y demanda.
Mientras millones de nuevos residentes ingresaban al mercado habitacional en un corto período de tiempo, la construcción de nuevas viviendas no logró expandirse al mismo ritmo, generando una presión adicional sobre un sector que ya enfrentaba problemas estructurales de oferta.
Los expertos advierten que este escenario afecta especialmente a los compradores primerizos, las familias jóvenes y los hogares de ingresos medios y bajos, que encuentran cada vez más dificultades para acceder a una vivienda propia.
Hallazgos similares en otros estudios
Las conclusiones de la Reserva Federal de Dallas coinciden con investigaciones publicadas recientemente por otras instituciones.
Un estudio elaborado por el Departamento de Vivienda y Desarrollo Urbano de Estados Unidos (HUD) concluyó que el fuerte crecimiento de la población nacida en el extranjero entre 2021 y 2024 impulsó significativamente la demanda habitacional.
Según dicha investigación, más de seis millones de nuevos residentes extranjeros se incorporaron al país durante ese período, contribuyendo a un aumento sustancial de la necesidad de vivienda.
El informe del HUD sostiene que, en algunos mercados locales, la inmigración fue responsable de prácticamente todo el incremento reciente de la demanda habitacional.
"La inmigración ha contribuido a un aumento significativo de la demanda de vivienda, lo que ha impulsado los precios al alza", concluyó el organismo.
Evidencia internacional
La relación entre inmigración y precios de la vivienda también ha sido objeto de análisis fuera de Estados Unidos.
Una investigación publicada en 2025 por economistas daneses encontró que los incrementos sostenidos de población derivados de la inmigración producen efectos relevantes sobre los mercados inmobiliarios locales.
Los autores determinaron que un aumento de un punto porcentual en la llegada de inmigrantes a nivel municipal durante un período de cinco años estuvo asociado con:
- Un incremento cercano al 6% en los alquileres privados.
- Un aumento aproximado del 11% en los precios de las viviendas.
Según los investigadores, estos efectos son particularmente visibles en zonas urbanas con una oferta de vivienda limitada.
El debate político continúa
Mientras algunos economistas destacan que la inmigración contribuye al crecimiento económico, amplía la fuerza laboral y sostiene sectores productivos clave, otros advierten que una expansión poblacional acelerada puede generar tensiones en mercados con restricciones de oferta, especialmente en vivienda, educación, salud e infraestructura.
En 2024, Steven Camarota, investigador del Centro de Estudios de Inmigración, presentó ante el Congreso estadounidense datos que apuntan en la misma dirección. Según su análisis, un aumento de cinco puntos porcentuales en la proporción de inmigrantes recientes dentro de una área metropolitana se asocia con un incremento del 12% en la carga del alquiler para los hogares nacidos en Estados Unidos en relación con sus ingresos.
A medida que el debate migratorio continúa ocupando un lugar central en la política nacional, los resultados de estos estudios refuerzan la discusión sobre los efectos económicos de los flujos migratorios y sobre cómo equilibrar las necesidades del mercado laboral con la disponibilidad de vivienda asequible para la población residente.