Estados Unidos detiene a un activista aliado del presidente Gustavo Petro por violar las leyes migratorias durante una década
Se trata de Beto Coral, quien actualmente permanece bajo custodia de la agencia federal a la espera de un proceso formal de expulsión.

Agentes de ICE (imagen referencial).
El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) procedió con el arresto en territorio estadounidense de Franklin Humberto Coral-Garrido, un activo propagandista y seguidor del presidente colombiano Gustavo Petro.
De acuerdo con un reporte oficial emitido por el Departamento de Seguridad Nacional (DHS), la detención se ejecutó el 16 de junio debido al estatus ilegal del ciudadano extranjero.
Los registros oficiales detallan que Coral-Garrido ingresó a la nación en diciembre de 2015 amparado en una visa de turismo B1/B2 con vigencia legal para seis meses. Sin embargo, el activista vulneró las normativas federales al prolongar su estancia de manera irregular durante diez años.
Actualmente permanece bajo custodia de la agencia federal a la espera de un proceso formal de expulsión, el cual contempla además un veto de reingreso a los Estados Unidos por un periodo mínimo de una década.
Agitación política en plena campaña electoral colombiana
La captura del ciudadano colombiano se produjo en la ciudad de Miami, mientras caminaba junto a su hijo, momento en el que fue abordado por oficiales federales, según imágenes de video difundidas en X por el periodista Daniel Coronell.
El arresto ocurre en un momento de máxima susceptibilidad política, a escasos días de que Colombia defina en las urnas su rumbo presidencial en una segunda vuelta electoral, una contienda donde el candidato derechista Abelardo De la Espriella cuenta con el respaldo explícito de Donald Trump.
Fuentes cercanas al caso señalaron que el detenido se encontraba en Florida promoviendo manifestaciones contra los sectores conservadores colombianos. Sectores de la izquierda de ese país han intentado presentar la aplicación de la ley migratoria como un atropello civil.
No obstante, el senador republicano de origen colombiano Bernie Moreno desestimó tales versiones e indicó en sus plataformas que no es admisible ingresar bajo el pretexto de un asilo para luego obrar como un agente extranjero que socava la política exterior de la Unión, despidiéndose del activista con la frase: "Ten una buena vida de regreso en Colombia".
Reacción destemplada de la izquierda internacional
El presidente colombiano, Gustavo Petro, reaccionó de forma beligerante ante el dictamen de las agencias federales estadounidenses.
El mandatario izquierdista tachó el arresto de persecución contra sus líneas ideológicas y arremetió contra el sistema penitenciario de los Estados Unidos al declarar falsamente que el activista fue ingresado en lo que denominó como "un campo de concentración". Petro también exigió respeto alegando que la nación norteamericana le había concedido previamente el asilo para protegerlo de bandas criminales.
Por su parte, el Servicio de Inmigración recordó en su comunicado oficial que estar recluido es una elección y exhortó a los infractores que deseen cooperar a utilizar las herramientas tecnológicas de autoexpulsión asistida dispuestas por el Estado, las cuales ofrecen un incentivo económico y pasajes aéreos gratuitos.
El organismo reafirmó que el desacato a los plazos legales acarrea penalizaciones estrictas, advirtiendo textualmente que, de lo contrario, el infractor "será arrestado y deportado sin posibilidad de regresar".