Un hombre de Oklahoma enfrenta varios cargos de delito grave tras amenazar de muerte al senador Thune y su familia en tres ocasiones
El Departamento de Justicia encuadró el caso dentro de una iniciativa derivada de la orden ejecutiva NSPM-7, firmada por el presidente Trump en septiembre pasado, que apunta al terrorismo doméstico y la violencia política organizada.

John Thune en Capitol Hill en una imagen de archivo
Un hombre de Oklahoma fue acusado formalmente este jueves de amenazar de muerte al líder de la mayoría del Senado, John Thune (R-SD), y a miembros de su familia, en un caso que derivó en nueve cargos de delito grave ante un tribunal federal.
David Shuck, de 63 años, compareció ante el magistrado federal Mark Steele en la ciudad de Tulsa después de que un gran jurado determinara que realizó las amenazas por teléfono en tres ocasiones distintas durante el mes de marzo. Steele ordenó su liberación bajo una fianza de $10.000, luego de que los fiscales no solicitaran su detención preventiva.
La acusación formal no atribuye un motivo concreto a las amenazas, más allá de señalar que constituyen una represalia por el ejercicio de las funciones oficiales del senador republicano. La oficina de Thune no respondió de inmediato a una solicitud de comentarios.
JNS
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JNS (Jewish News Syndicate)
El Departamento de Justicia encuadró el caso dentro de una iniciativa derivada de la orden ejecutiva NSPM-7, firmada por el presidente Donald Trump en septiembre pasado, que apunta al terrorismo doméstico y la violencia política organizada. La orden ha generado controversia a nivel nacional. Los críticos, entre ellos la Unión Americana de Libertades Civiles (ACLU, por sus siglas en inglés), han advertido que podría utilizarse para perseguir a opositores políticos que ejercen su derecho a la protesta dentro de los cauces legales. Sus defensores, en cambio, rechazan esas críticas y sostienen que la orden presidencial no apunta contra la protesta legítima, sino contra la violencia política de grupos de extrema izquierda, como Antifa, y las redes que, a su juicio, financian el terrorismo doméstico.
No es la primera vez que Shuck tiene problemas con la justicia federal. En 2012, ante el mismo tribunal en Tulsa, se declaró culpable de cargos relacionados con la operación de una instalación de cultivo de marihuana a gran escala y cumplió una condena de 18 meses de prisión.
El caso se suma a una tendencia reciente de amenazas contra figuras del Congreso que ha llevado al Departamento de Justicia a intensificar su respuesta ante este tipo de conductas.