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La Corte Suprema mantiene el récipe y el envío de la píldora abortiva por telemedicina y correo

Actualmente, cerca de dos tercios de los abortos en territorio estadounidense se practican con medicamentos, y aproximadamente una cuarta parte involucra atención por telemedicina.

Una imagen de la píldora abortiva de referencia

Una imagen de la píldora abortiva de referenciaAFP / Archivo

Emmanuel Alejandro Rondón

La Corte Suprema resolvió este jueves que la mifepristona, principal fármaco utilizado para abortar en EEUU, podrá seguir siendo recetada mediante consultas de telemedicina y despachada a domicilio por correo postal.

La decisión de emergencia del alto tribunal dejó sin efecto una sentencia previa del Quinto Circuito que pretendía endurecer el acceso a la píldora abortiva a nivel nacional. Ahora el proceso judicial debe continuar en tribunales menores y, eventualmente, podría volver a la Corte Suprema.

La mifepristona fue aprobada por la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) en el año 2000 para uso abortivo bajo ciertas restricciones. Dos décadas más tarde, en 2021, la agencia eliminó la obligación de que las pacientes retiraran el medicamento personalmente en un consultorio, lo que permitió su envío postal. Poco después, en 2022, la Corte Suprema derogó la garantía constitucional al aborto al revertir el histórico fallo Roe vs. Wade, devolviendo a cada estado la potestad de regular esta práctica.

Desde entonces, las disputas judiciales han sido intensas, extensas y recurrentes. El estado de Luisiana, con una legislación mucho más provida que otros estados, demandó a la FDA sosteniendo que la flexibilización adoptada en 2021 estaba basada en información poco confiable y que facilitaba abortos ilegales dentro de sus fronteras.

La procuradora estatal, Liz Murrill, asegura que cada mes se realizan unos mil abortos ilegales en Luisiana mediante envíos por correo. En respuesta a Murrilll, varias entidades médicas rechazaron los cuestionamientos sobre seguridad y remitieron decenas de investigaciones que avalan la píldora abortiva.

El 1 de mayo, el Tribunal de Apelaciones del Quinto Circuito, falló a favor de Luisiana. Los laboratorios Danco y GenBioPro, fabricantes del fármaco, acudieron de inmediato a la Corte Suprema, arguyendo que la sentencia abría la posibilidad de que cada estado revisara por su cuenta las regulaciones federales sobre cualquier medicamento. Las compañías calificaron el fallo de “precedente peligroso”.

Según informó el New York Times, la Corte Suprema emitió, entonces, una orden breve, sin muchos detalles de fundamento —algo habitual en resoluciones de urgencia—, suspendiendo el fallo del Quinto Circuito mientras el caso sigue su curso en instancias inferiores.

Los jueces Clarence Thomas y Samuel Alito, los dos magistrados considerados “más conservadores” dentro del alto tribunal, votaron en disidencia, pero otros jueces nominados por Trump o también considerados conservadores se unieron a sus pares “liberales”, demostrando, nuevamente, que la Corte Suprema sigue siendo una de las instituciones con mayor grado de independencia e impredecibilidad dentro de EEUU.

Alito calificó la decisión de la mayoría como "extraordinaria" y reprochó su falta de motivación.

Según el NYT, un detalle revelador es que el Gobierno de Donald Trump optó por no presentar escrito alguno ante la Corte Suprema, absteniéndose de fijar postura sobre un asunto delicado y controversial a menos de siete meses de las midterms.

Si bien buena parte del electorado republicano rechaza el aborto, las posiciones restrictivas suelen costar votos en distritos disputados y estas elecciones prometen estar particularmente cerradas tanto en la Cámara Baja como en el Senado.

El hecho, a pesar de que el caso no está cerrado, es que la Corte Suprema ha validado momentáneamente la forma más común y rápida de acceder al aborto en EEUU. Actualmente, cerca de dos tercios de los abortos en territorio estadounidense se practican con medicamentos, y aproximadamente una cuarta parte involucra atención por telemedicina.

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