ANÁLISIS
La Corte Suprema anula el mapa congresional de Luisiana basado en la raza en un fallo histórico sobre los derechos electorales
El juez Samuel Alito, autor de la opinión mayoritaria, escribió: "Como la Ley de Derechos Electorales no exigía que Luisiana creara un distrito adicional de mayoría minoritaria, no existía un interés apremiante que justificara el uso de la raza por parte del estado al elaborar el mapa SB8, y ese mapa constituye una manipulación racial inconstitucional".

Edificio de la Corte Suprema
La Corte Suprema declaró este martes inconstitucional el mapa congresional de Luisiana que creaba un segundo distrito con mayoría de población negra, al considerar que el uso predominante de la raza viola la Cláusula de Igual Protección de la Decimocuarta Enmienda. El fallo histórico podría suponer un importante impulso para los republicanos en las elecciones legislativas de noviembre.
El litigio, conocido como el caso Luisiana v. Callais, surgió después de la redistritación posterior al censo de 2020, cuando el estado aprobó un mapa con dos distritos de mayoría negra. Un grupo de votantes, liderados por Phillip Callais, demandó argumentando que se trataba de un "gerrymandering racial inconstitucional". El caso llegó a la Alta Corte en 2025.
">📹 Un fallo dividido de 6 a 3 en la Corte Suprema acaba de cambiar las reglas del juego para las delimitaciones distritales. El máximo tribunal ha restringido a los estados el uso de criterios raciales para dibujar sus mapas electorales, centrándose específicamente en el caso de… pic.twitter.com/h062betvrZ
— VOZ (@VozMediaUSA) April 29, 2026
Un fallo dividido que redefine los límites del mapa electoral
Por una votación de 6-3, la Corte revocó el mapa estatal SB8 aprobado en 2024. El juez Samuel Alito, autor de la opinión mayoritaria, escribió: "Como la Ley de Derechos Electorales no exigía que Luisiana creara un distrito adicional de mayoría minoritaria, no existía un interés apremiante que justificara el uso de la raza por parte del estado al elaborar el mapa SB8, y ese mapa constituye una manipulación racial inconstitucional".
Los jueces Clarence Thomas y Neil Gorsuch se unieron a la mayoría. Las juezas Elena Kagan, Sonia Sotomayor y Ketanji Brown Jackson votaron en disidencia.
La jueza Kagan afirmó: "Disiento, entonces, de este último capítulo en la ya completada demolición de la Ley de Derechos Electorales por parte de la mayoría".
Por su parte, la fiscal general de Luisiana, Liz Murrill (R), celebró la decisión: "La Corte Suprema ha puesto fin a la larga pesadilla de Luisiana, en la que los tribunales federales obligaban al estado a trazar un mapa electoral racialmente discriminatorio".