Voz media US Voz.us

Estatuas retiradas, calles renombradas y feriados rebautizados: empieza a desmontarse el legado del activista progresista César Chávez tras las acusaciones de abuso sexual

Según denuncias de diversas sobrevivientes, el líder sindical engañó y agredió sexualmente a varias mujeres y niñas cercanas al movimiento agrícola.

Una imagen de archivo del líder sindical César Chávez

Una imagen de archivo del líder sindical César ChávezAP / Cordon Press

Emmanuel Alejandro Rondón

El legado del activista progresista César Chávez, durante décadas elogiado por políticos demócratas por ser uno de los grandes referentes del movimiento de trabajadores agrícolas en Estados Unidos, está atravesando un desmoronamiento acelerado tras la aparición de graves acusaciones de abuso sexual contra menores de edad reveladas recientemente.

La imagen de Chávez, quien hasta hace días era una figura potente y cuasi intocable dentro del imaginario progresista, ahora está enfrentándose con una reacción institucional, especialmente demócrata, que va desde el retiro de estatuas hasta la rebautismo de calles y feriados en su honor.

El impacto de las duras acusaciones, reveladas por el New York Times, ha sido particularmente notable en California, donde Chávez es parte del calendario oficial y del currículo educativo.

Dos legisladores demócratas anunciaron que impulsarán un proyecto para cambiar el nombre del Día de César Chávez a el Día de los Trabajadores Agrícolas, una iniciativa que cuenta con el respaldo del gobernador Gavin Newsom.

“Lo que representaba Cesar era un movimiento: el movimiento de los trabajadores agrícolas, el movimiento laboral, y es correcto celebrar ese movimiento”, dijo Newsom. “Apoyo avanzar en la dirección que muchos están promoviendo, incluidos miembros de la legislatura, y espero hacerlo de manera expedita”.

Mientras tanto, la alcaldesa demócrata de Los Ángeles, Karen Bass, ya firmó una proclamación para renombrar el feriado de César Chávez como “Día de los Trabajadores Agrícolas”, con el objetivo de mantener el reconocimiento al movimiento de los sesenta sin enaltecer a quien fuera uno de sus grandes impulsores.

“He estado en contacto con la familia Chávez, y apoyan nuestra decisión de renombrar este día festivo”, dijo Bass. “El sufrimiento y la lucha de los trabajadores agrícolas continúa, y lo honraremos. Pero tendremos que revisar varias cosas, incluyendo el nombre de días festivos, edificios y calles”.

En un comunicado oficial enviado al NYT, la familia de César Chávez dijo que “no estaba en condiciones de juzgar” las denuncias.

“Como familia arraigada en los valores de la equidad y la justicia, honramos las voces de quienes no se sienten escuchados y denuncian conductas sexuales inapropiadas”, dijeron. “Estas acusaciones son profundamente dolorosas para nuestra familia”.

Además de la reacción institucional demócrata, los monumentos de César Chávez ya están siendo tapados o retirados en distintas ciudades del país.

En la Universidad Estatal de Fresno, una estatua de Chávez fue cubierta con una sábana negra, en una imagen que reflejó el cambio radical en la percepción del líder sindical.

En otras localidades, como San Fernando, directamente se retiró una estatua en su honor, mientras instituciones como el Museo de California evalúan eliminarlo de espacios de reconocimiento histórico.

Esta discusión ya se está trasladando al espacio urbano.

En Los Ángeles, el grupo California Rising propuso cambiar el nombre de la Avenida César Chávez —una de las principales arterias de la ciudad— por el de Dolores Huerta, en reconocimiento a su papel en el movimiento agrícola. Raul Claros, fundador de la organización, justificó la medida: “Sabemos que en la comunidad latina mucho de este abuso ha sido tolerado durante generaciones. En nuestra cultura se nos dice que guardemos silencio. Eso se termina ahora”.

Dolores Huerta, quien fue considerada la mayor aliada de César Chávez en el movimiento, fue una de las denunciantes de abusos por parte del líder sindical. Según afirmó al NYT, en dos ocasiones Chávez la agredió sexualmente, incluyendo una violación dentro de un vehículo en el invierno de 1966 en Delano, California.

Mientras tanto, en ciudades como San Francisco, Austin y otras donde previamente se había impulsado nombrar calles en honor a Chávez, ahora crece el apoyo para revertir esas decisiones.

“Tenemos que ser responsables y respetuosos con las mujeres que fueron víctimas durante su vida y que no pueden estar asociadas con una persona así”, sostuvo el activista Gavino Fernández en declaraciones a la estación KVUE de Austin, afiliada de CNN.

Las reacciones, no obstante, no solo se limitaron a California.

En Texas, el gobernador republicano Greg Abbott anunció que el estado no celebrará este año el Día de César Chávez, un feriado de carácter opcional.

“Los reportes sobre los horribles y ampliamente reconocidos abusos sexuales de César Chávez desmantelan con razón el mito de este héroe progresista”, dijo el gobernador tejano.

Asimismo, en Denver, el alcalde Mike Johnston informó que el feriado será renombrado temporalmente como “Sí, se puede”, en alusión al lema histórico del movimiento agrícola, mientras se evalúan cambios permanentes. Además, se renombrará el Parque César Chávez y se retirarán un busto y una placa en honor al caído en desgracia líder sindical. 

tracking