Acusan de crímenes de odio a Mohamed Sabry Soliman, presunto autor del ataque con cócteles Molotov a manifestantes pro-Israel
De ser hallado culpable, el acusado podría enfrentar cadena perpetua.

Foto de archivo de Mohamed Sabry Solima
El Departamento de Justicia presentó cargos federales por crímenes de odio contra Mohamed Sabry Soliman, el atacante de 45 años que presuntamente lanzó cócteles Molotov contra un grupo de manifestantes pro-Israel en la ciudad de Boulder, Colorado, a principios de mes.
Soliman, quien ya enfrentaba un centenar de cargos estatales —incluidos 28 por intento de asesinato— ahora fue imputado por 12 delitos federales tras el violento ataque ocurrido el pasado 1 de junio. De acuerdo con los fiscales, el hombre atacó a los manifestantes por su origen nacional, real o percibido, de manera delibrada. En total, 15 personas resultaron heridas durante el hecho violento, entre ellas una sobreviviente del Holocausto.
Tras el ataque, cuatro de las víctimas fueron hospitalizadas en Boulder y dos más fueron trasladadas en helicóptero a un centro especializado en quemaduras en Aurora, Colorado.
Sociedad
Atentado antisemita en Boulder: imputan con 118 cargos a Mohamed Sabry Soliman
Santiago Ospital
El lanzamiento de los explosivos ocurrió durante una manifestación pacífica de la organización Run for Their Lives sobre los rehenes en Gaza. Según los fiscales, Soliman apareció gritando “¡Liberen Palestina!” y arrojó los explosivos contra los presentes.
De acuerdo con los fiscales del DOJ, Soliman confesó ante las autoridades durante un interrogatorio que planeó el ataque durante un año y que su intención era “matar a todos los sionistas”.
De ser hallado culpable, el acusado podría enfrentar cadena perpetua.
Mientras el FBI calificó el ataque como un acto de terrorismo, el presidente Donald Trump no perdió la oportunidad para cuestionar las políticas migratorias de la anterior Administración demócrata.
“Entró al país gracias a la política de fronteras abiertas de Biden”, dijo Trump en Truth Social, y advirtió que su Gobierno deportará a “radicales antiestadounidenses” y perseguirá los actos de terrorismo con todo el peso de la ley.
El ataque en Colorado se produce en un contexto delicado y de creciente tensión tras otros episodios violentos y antisemitas en EEUU. En mayo pasado, por ejemplo, dos empleados de la embajada israelí fueron asesinados a tiros en Washington. Un mes antes, la mansión del gobernador demócrata de Pensilvania, Josh Shapiro, también fue objeto de un atentado con bombas incendiarias.