Atentado antisemita en Boulder: imputan con 118 cargos a Mohamed Sabry Soliman
El inmigrante egipcio es el principal sospechoso del ataque con que dejó 15 heridos durante una demostración pacífica el fin de semana. Las autoridades estudian el papel de su familia, cuya deportación fue detenida por un juez.

Mohamed Sabry Soliman
672 años de prisión. Esa es la pena máxima que puede enfrentar a nivel estatal Mohamed Sabry Soliman, sospechoso del ataque antisemita con bombas molotov en Boulder, Colorado, el pasado fin de semana.
Así lo detalló el fiscal del condado Michael Dougherty, quien añadió que los 118 cargos presentados este jueves "reflejan las pruebas disponibles y la gravedad del ataque". Cargos estatales a los que se sumarán los federales por delito de odio.
Un total de 15 personas resultaron heridas en el ataque, según la Fiscalía. Saldo que fue escalando durante la semana a medida que más personas, con heridas leves, se acercaron a las autoridades para reportar lo sucedido.
En concreto: ocho mujeres y siete hombres que participaban en una marcha para pedir por los rehenes israelíes en manos de Hamás. Sus edades varían entre los 25 y los 88 años. La mayor, según fuentes cercanas, es una refugiada que huyó del Holocausto.
Tres víctimas continúan hospitalizadas.
¿Qué ocurrió en Boulder?
A las 2:00 pm del primer día de junio, un hombre arrojó dos bombas molotov caseras contra una veintena de personas reunidas, cerca del Juzgado de Boulder, para alzar la voz por los secuestrados de Hamás. Mientras tanto, el atacante gritó "liberen a Palestina".
Tras su detención, el propio Soliman dijo a las autoridades que aprendió a fabricar artefactos explosivos en YouTube: botellas de vidrio rellenadas con gasolina, trapos rojos como mechas. Fabricados en su casa, en Colorado Springs, a casi dos horas en carro, los habría transportado en su Toyota Prius hasta la escena del crimen.
Otras 14 bombas molotov sin encender fueron halladas dentro de una bolsa de plástico negra, con tapa amarilla. Cerca se encontró también una mochila pulverizadora cargada con gasolina. Soliman pretendía usarla, según se cree, para inmolarse.
Para no levantar sospechas, el atacante se habría disfrazado con un chaleco naranja y habría llevado un ramo de flores para hacerse pasar por jardinero, según detalló la Policía.
Motivos del ataque
Las autoridades nacionales rápidamente describieron el ataque como antisemita y terrorista, mientas que las locales se mostraron, al principio, reticentes. Al paso de las horas, sin embargo, la brecha se ha ido cerrando en favor de los primeros.
"Declaró que quería matar a todos los sionistas y que deseaba que estuvieran todos muertos", sostuvo la agente del FBI Jessica Krueger en una declaración judicial. En el interrogatorio, añadió, el sospechoso dijo que había atacado al "grupo sionista" tras ver en internet que se iban a congregar ese domingo.
"A lo largo de la entrevista, Soliman declaró que odiaba al grupo sionista y que hizo esto porque odiaba a este grupo y necesitaba impedir que se apoderaran de 'nuestra tierra', que según explicó era Palestina", sostuvo también. "Afirmó que llevaba un año planeando el atentado y que esperaba a que su hija se graduara para cometerlo".
Un video viral en redes sociales lo mostraba durante el ataque, sin remera, gritando "acaben con los sionistas" y "cuántos niños muertos", en alusión a los civiles muertos en Gaza.
La fiscal general, Pam Bondi, una vez presentados los cargos federales, al día siguiente del ataque, tildó el "atroz atentado" de "vil violencia antisemita". "Nos negamos a aceptar un mundo en el que se atente contra los judíos estadounidenses por lo que son y por lo que creen", añadió, vinculando el episodio con el asesinato de dos empleados de la embajada israelí en plenas calles de Washington, DC.
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"Rezando con nuestros pies": ¿qué es Run For Their Lives?
Creado por israelíes del Área de la Bahía en California, en colaboración con la organización internacional Hostage and Missing Families Forum, el grupo cuenta con ramas locales en distintos puntos del país.
En su página web, reconoce que "dadas las circunstancias" es "lógico" preocuparse por la propia seguridad al pensar asistir a una de sus demostraciones. Sin embargo, tras una serie de recomendaciones de seguridad, dice que es un "evento apto para familias": "No es violento y no va de guerra, se trata de recordar los eventos traumáticos vividos por los rehenes secuestrados".
"Grupos de todo el mundo que nunca abandonan, que nunca dejan de caminar, que nunca dejan de decir los nombres de los rehenes y de expresar su solidaridad", definió al grupo Rachel Amaru, jefe de la rama de Boulder.
Tras agradecer la solidaridad recibida desde dentro y fuera del país tras el ataque, sostuvo que a pesar de habían sido "sacudidos inmensamente", "nos ha unido en nuestra misión". "Seguiremos rezando con nuestros pies. Seguiremos pronunciando sus nombres. Nos enfrentaremos al antisemitismo".
Amaru también compartió que Run For Their Lives está integrado por judíos y no judsimpatizantes, de distintos orígenes religiosos y políticos, algunos con lazos con Israel y otros sin.
"Esta es una misión humanitaria, y no dejaremos que un terrorista interno nos impida hacer lo que mejor sabemos hacer".
El estatus legal del sospechoso
Ciudadano egipcio, Soliman (1979) ingresó al país en agosto de 2022 con una visa de turista, según el Departamento de Seguridad Nacional. Permiso que venció en febrero de 2023. Aunque en marzo de aquel año se le otorgó un permiso para trabajar, después de que solicitara el asilo, este también venció.
A partir de esta información, y de que Soliman pergeñaba el plan desde hace un año, el Gobierno de Trump apuntó contra las políticas migratorias de su antecesor. "En lugar de deportar a este atroz individuo, la Administración de Joe Biden le permitió permanecer en nuestro país y trabajar", sostuvo en una conferencia de prensa la secretaria de Prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt.
La Administración también nombró el ataque como argumento para prohibir la entrada a nacionales de 12 países por representar "riesgos para la seguridad", así como restricciones parciales a ciudadanos de otros siete. Egipto, sin embargo, no se encuentra en la lista.
Trump sostuvo este jueves que la prohibición abarcaba a países que no tenían "las cosas bajo control". Egipto, "tiene las cosas bajo control".
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La familia Soliman
A principios de la semana, el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) detuvo a la familia del inmigrante egipcio. Las autoridades anunciaron que estaban investigando la posible colaboración de la mujer de Soliman.
Tanto ella como sus cinco hijos estaban siendo preparados para la deportación, tras la revocación de sus visas, pero un juez federal bloqueó temporalmente la expulsión: "El Tribunal considera que la deportación sin proceso podría causar daños irreparables y que, dada la urgencia de esta situación, debe emitirse una orden sin previo aviso".