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VOZ

Analisa Torres, jueza nombrada por Obama, asume el caso de Nicolás Maduro tras la muerte del juez Alvin Hellerstein a los 92 años

Hellerstein, quien supervisó litigios relacionados con los ataques terroristas del 11 de septiembre de 2001, falleció por causas naturales tras casi tres décadas en el cargo.

Cilia Flores y Nicolás Maduro. Imagen de archivo

Nicolás maduro y Cilia Flores en una imagen de archivoAFP.

Emmanuel Alejandro Rondón

Publicado el

4 minutos de lectura

El proceso penal contra Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores en Nueva York tiene nueva jueza. El caso fue reasignado este miércoles a Analisa Torres, magistrada del Distrito Sur de Nueva York, pocas horas después de la muerte de Alvin K. Hellerstein, el juez que lo había conducido desde que se presentó la primera acusación contra el exdictador venezolano.

La reasignación de Torres quedó registrada en el archivo judicial como parte del procedimiento habitual para los casos de jueces que dejan de ejercer por jubilación o muerte. Hellerstein, quien supervisó litigios relacionados con los ataques terroristas del 11 de septiembre de 2001, falleció por causas naturales tras casi tres décadas en el cargo.

¿Quién es Analisa Torres?

Torres, nacida en Nueva York en 1959, llegó a la judicatura federal en 2013, nombrada por el entonces presidente demócrata Barack Obama.

De acuerdo con su hoja de vida, proviene de una familia de magistrados de origen puertorriqueño, se graduó con honores en Harvard y se doctoró en la Facultad de Derecho de Columbia. Antes de llegar al tribunal federal, trabajó en bufetes privados y pasó cerca de una década como jueza de la Corte Suprema del Estado de Nueva York, después de haber ocupado cargos en los tribunales civil y penal de la ciudad.

En su instancia en el Distrito Sur le tocó supervisar casos de alto perfil. En 2023 dictó un fallo clave en la demanda de la Comisión de Bolsa y Valores contra Ripple Labs, al determinar que ciertas ventas de la criptomoneda XRP no constituían ofertas de valores. Más recientemente, en octubre de 2025, desestimó una demanda de $1.000 millones de dólares presentada por familias de víctimas del ataque de Hamás del 7 de octubre contra la agencia de la ONU para los refugiados palestinos (UNRWA), al considerar que el organismo goza de inmunidad ante los tribunales estadounidenses. Esa decisión contrastó con una carta enviada en abril por el Departamento de Justicia, que sostenía que la UNRWA no era inmune en ese litigio, y generó críticas en sectores conservadores por, según su visión, favorecer a una agencia que colabora con el terrorismo islámico.

El antecedente llama la atención porque la inmunidad será, justamente, uno de los ejes del caso que ahora hereda. Aunque se trata de figuras jurídicas radicalmente distintas, la defensa de Maduro y de su esposa Flores pidió desestimar la acusación bajo el argumento de que el exdictador goza de inmunidad soberana como jefe de Estado, una postura que el DOJ niega.

Maduro ha sido tildado como un líder “ilegítimo” tanto en administraciones republicanas y demócratas debido a los fraudes electorales que consumó durante su gestión, el más reciente en 2024, cuando la oposición, liderada por María Corina Machado, logró demostrar, a través de actas electorales escaneadas y revisadas por organizaciones independientes, que había vencido por un margen amplio al propio exdictador.

Torres, mientras tanto, recibe el expediente con un calendario ya fijado. En la última audiencia celebrada este mes Hellerstein programó el inicio del juicio para el 14 de junio de 2027, dos semanas más tarde de lo previsto, a pedido de la Fiscalía. También se había establecido que el próximo plazo para presentar mociones vencería el 9 de noviembre, que el 17 de diciembre se escucharán los argumentos sobre las mociones del caso por narcotráfico y que el 5 de enero será la audiencia sobre la inmunidad soberana.

La conferencia final previa al juicio quedó fijada para el 8 de junio. Maduro, además, renunció a los plazos de la Ley de Juicio Rápido hasta el inicio del proceso. Aun no queda claro si la nueva jueza mantendrá esas fechas o retrasará cada uno de los asuntos pendientes.

En esa misma audiencia, Maduro y Flores se declararon no culpables de los nuevos cargos por conspiración para torturar a ciudadanos estadounidenses y a opositores políticos. “Estas son acusaciones falsas en mi contra”, afirmó Maduro, quien intentó, sin éxito, hacer una declaración política ante Hellerstein. Flores, por su parte, aseguró ser “completamente inocente”. Personas que acudieron a la audiencia los describieron como visiblemente más flacos y a Flores con un semblante mucho más alicaído que en otras audiencias.

Hellerstein, designado por Bill Clinton en 1998, estaba a cargo del caso desde marzo de 2020, cuando la Justicia estadounidense presentó la acusación original por narcoterrorismo, y siguió al frente tras la captura de Maduro y su traslado a Nueva York en enero de este año. En una de sus últimas decisiones en el caso venezolano, negó la libertad de Flores mientras espera el juicio. “La cárcel no es un lugar agradable”, dijo entonces. “Pero estas son acusaciones graves”.

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