ANÁLISIS
Brasil: el polémico juez Alexandre de Moraes ordenó retener los pasaportes de Flávio Bolsonaro sólo siete minutos después de la controvertida victoria de Lula da Silva
Desde Estados Unidos, Flávio Bolsonaro se dirigió al pueblo brasileño y a la comunidad internacional presentándose como “el verdadero presidente electo de Brasil”. El senador denunció una “imposibilidad matemática” en los resultados de la segunda vuelta y atribuyó la victoria de Lula a una actuación “ilegítima e ilegal”.

Luiz Inácio Lula da Silva y Alexandre de Moraes
Apenas siete minutos después de que el Tribunal Superior Electoral confirmara la victoria de Luiz Inácio Lula da Silva en la segunda vuelta del 25 de octubre, la Policía Federal brasileña firmó una solicitud de 16 páginas para retener los pasaportes de Flávio Bolsonaro. Esa misma noche el ministro del Supremo Tribunal Federal Alexandre de Moraes autorizó la medida sin consultar al procurador general de la República.
Al día siguiente agentes federales abordaron al senador en la calle y le exigieron la entrega de sus pasaportes ordinario y diplomático en un plazo de 24 horas. La orden también le prohibía abandonar el país y mantener contacto con el abogado Willer Tomaz.
La orden de Moraes y el timing de siete minutos
Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro y candidato que disputó la segunda vuelta a Lula, no estaba condenado ni formalmente acusado en el momento de la orden. Las investigaciones abiertas se centran en posibles vínculos con Tomaz, objeto de pesquisas por presuntos movimientos de grandes sumas en plataformas de apuestas, y en la financiación de un documental sobre su padre.
Pocos días después Flávio se encontraba en Miami. Como ha señalado el periodista Michael Shellenberger en Public, no es solo Flávio Bolsonaro quien ha huido de Brasil para escapar de lo que describe como la persecución de Alexandre de Moraes y del ala pro Lula del Supremo. Glenn Greenwald afirmó en X que "hay docenas de exiliados brasileños que han hecho lo mismo: periodistas disidentes, activistas, blogueros y políticos que huyeron para evitar una condena segura a prisión por su oposición política".
La secuencia de los hechos es difícil de ignorar. Moraes asumió el caso de Tomaz mediante el sistema de sorteo del Supremo. La solicitud policial se firmó a las 21.16 del domingo, inmediatamente después de la proclamación del resultado.
Miembros del Gobierno Federal y del Supremo Tribunal Federal brasileño lamentaron la decisión de Moraes de retener los pasaportes de Flávio Bolsonaro, según informó la columnista de BandNews FM Mônica Bergamo.
Investigaciones abiertas y ausencia de condena
Para Shellenberger el caso contra Flávio es "una persecución transparente y está lleno de irregularidades". Según el periodista, no se basa en ninguna prueba de su culpabilidad, mucho menos en una acusación o condena.
Según la Policía Federal (PF), existen correos electrónicos y registros bancarios que relacionan a Flávio Bolsonaro con el abogado Willer Tomaz. En la documentación de apertura de una cuenta del Santander a nombre de Alcazar Holdings, empresa de Tomaz domiciliada en Madeira (Portugal), el senador aparecía como "usuário master". Esa condición, en principio, le daba un nivel elevado de acceso y capacidad de gestión sobre la cuenta. El 22 de mayo de 2025, una secretaria de Tomaz pidió al banco que desasociara su nombre, y el Santander lo hizo el mismo día.
Estos elementos forman parte de la investigación por presunto lavado de dinero ligado a las apuestas en línea y han sido reportados por medios como G1 y Folha. Sin embargo, no constituyen una condena ni una acusación formal, sino la base sobre la que avanza la pesquisa.
Los antecedentes de Moraes y el caso Vorcaro
Moraes no es un magistrado ajeno a la controversia. Desde 2019 dirige el "inquérito de las fake news", abierto por el Supremo Tribunal Federal para investigar la difusión de noticias falsas y ataques a instituciones. En ese marco ha ordenado la retirada de cuentas y contenidos en redes sociales que, según sus decisiones, incitaban a la violencia o amenazaban el orden democrático. En 2024 bloqueó X durante varias semanas después de que la plataforma, bajo Elon Musk, se negara a cumplir órdenes de retirada de perfiles y nombrara un representante legal en Brasil, y amenazó con multas a quienes usaran VPN para eludir el bloqueo.
Según Michael Shellenberger, tribunales de Italia y España han rechazado extradiciones relacionadas con órdenes de Alexandre de Moraes, citando falta de imparcialidad o motivación política. Un tribunal italiano se negó a extraditar a un exasesor del ministro porque Moraes era a la vez "parte agraviada" y quien dirigía la investigación; la Audiencia Nacional española rechazó otra extradición por tener una "evidente conexión y motivación política".
Moraes mantiene vínculos profesionales con Daniel Vorcaro, el banquero cuyo Banco Master dejó un agujero de 51.800 millones de reales (unos 9.700 millones de dólares) en el fondo de garantía de depósitos. El escritorio de la esposa de Moraes firmó un contrato de servicios legales con el Banco Master por 131 millones de reales (unos 23 millones de dólares). El propio ministro reconoció que el contrato “existe legalmente”. Los investigadores encontraron ediciones en los metadatos de los documentos bajo el usuario “Minister Alexandre de Moraes”. Moraes y Vorcaro se reunieron al menos nueve veces entre marzo de 2024 y agosto de 2025.
El contraste con el tratamiento de Lula
El contraste con el tratamiento que recibió Lula es notable. En 2017 un juez lo condenó a nueve años y seis meses de prisión por el caso del triplex en Guarujá, donde se le atribuía haber aceptado como soborno reformas valoradas en unos 3,7 millones de reales (1,2 millones de dólares). Dos años después, otro juez lo sentenció a doce años y once meses en un caso separado relacionado con mejoras en una propiedad rural. Lula salió de prisión en noviembre de 2019, tras 580 días detenido. En 2021 el Supremo anuló las condenas por cuestiones de competencia territorial y, posteriormente, el Segundo Panel del tribunal declaró parcial al juez Sergio Moro por 3 votos a 2. Ningún tribunal declaró falsas las pruebas.
Mientras tanto, el Supremo y el Gobierno sostienen que las investigaciones contra Flávio Bolsonaro son legítimas. Lula calificó la salida del senador de "vergonzosa" y afirmó que "la familia Bolsonaro es así, está lamiendo las botas a Estados Unidos".
Desconfianza creciente y regulación de las redes
La orden sobre los pasaportes se produce en un contexto de desconfianza creciente hacia el Supremo. Según las cifras que cita Shellenberger, AtlasIntel encontró que el 61 % no confía en los ministros de la Corte. En una encuesta de Indexa, el 45 % de los brasileños dijo que Moraes decide principalmente por criterios políticos y solo el 16 % por criterios jurídicos. Datafolha registró en septiembre una desconfianza del 48 % hacia el Supremo, la más alta desde que comenzó la serie en 2012, y un 34 % que quiere que Moraes sea apartado del tribunal. El 59 % consideró incorrecto que se le prohibiera a Flávio visitar a su padre preso.
El Senado acumula 55 pedidos de impeachment contra Moraes, aunque su presidente, Davi Alcolumbre, ha dicho que no los tramitará "ni con 81 firmas". Lula, por su parte, ha anunciado en su discurso de victoria que "la comunicación va a cambiar" y que regulará las plataformas digitales, en línea con la fórmula de Moraes de tratar los delitos en redes como delitos en la vida real.
Shellenberger concluye que, al forzar el exilio de Bolsonaro mediante una orden dictada siete minutos después del resultado electoral, Lula y Moraes están convirtiendo a Brasil en una "república bananera". Los hechos verificables, el timing de la medida, la ausencia de condena previa, los antecedentes de censura de Moraes y las investigaciones abiertas, sustentan esa lectura crítica.
Que se trate de una persecución política sistemática o de la aplicación estricta de la ley sigue siendo objeto de debate. Lo que resulta difícil de discutir es que la secuencia de los acontecimientos ha erosionado aún más la confianza en la independencia del poder judicial brasileño y ha abierto un nuevo capítulo de exilio político en un país que se presenta como democracia.
Flávio Bolsonaro se declara "presidente electo" desde EEUU y cita a Venezuela como ejemplo de resistencia
Bolsonaro afirma que siete minutos después de cuestionar el resultado el ministro Alexandre de Moraes intentó retenerle los pasaportes y sostiene que probablemente estaría detenido si no hubiera salido del país. Asegura que no existe ninguna orden de prisión contra él porque "no cometí ningún crimen" y califica la causa de "caza de brujas políticamente motivada".
El senador insiste en que no huyó de Brasil, sino que "salió por Brasil" de lo que describe como un "régimen de excepción". Declara que no se someterá al proceso judicial y que liderará la oposición desde el exterior por medios "pacíficos y legítimos".
En su mensaje cita el caso venezolano como precedente. Afirma que Juan Guaidó y Edmundo González tuvieron que salir del país para enfrentar la dictadura chavista y que María Corina Machado, "también perseguida, se resistió a legitimar un fraude y se convirtió en un símbolo mundial de resistencia democrática”. Bolsonaro sostiene que todos ellos fueron tratados como criminales por los regímenes que enfrentaban y que la historia los reivindicó.
Cierra apelando a las instituciones brasileñas y a la comunidad internacional para que no normalicen la situación y asegurando que "esta lucha no terminó el 25 de octubre".
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