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Trump desclasifica informes sobre el fraude electoral chavista y su intento de incidir en elecciones de EEUU, además de un robo chino de datos de 220 millones de votantes

Trump afirmó que el régimen de Pekín sustrajo datos de registro electoral de 220 millones de estadounidenses —nombres, direcciones, afiliaciones partidarias y números de Seguro Social, entre otra información—, una cifra que no había sido reportada previamente.

Donald Trump se dirige a la nación desde el Salón Este de la Casa Blanca en Washington

Donald Trump se dirige a la nación desde el Salón Este de la Casa Blanca en WashingtonAFP

Emmanuel Alejandro Rondón

El presidente Donald Trump anunció este jueves, en un discurso en horario estelar, la desclasificación de una serie de informes de inteligencia que, según afirmó, exponen fallas históricas en la seguridad electoral de Estados Unidos, un plan del régimen chavista —liderado actualmente por Delcy Rodríguez— para manipular electrónicamente las elecciones de Venezuela, y un acceso del régimen chino a datos de registro de 220 millones de votantes estadounidenses.

Entre el material desclasificado figura una nota de la CIA fechada el 29 de junio de 2026, que resume reportes de inteligencia recabados entre 2004 y 2020 sobre las capacidades del chavismo para manipular sistemas de votación electrónica, incluida la tecnología de la empresa Smartmatic. El documento describe que, antes de la elección presidencial de 2012, los servicios de inteligencia del dictador Hugo Chávez —la Dirección General de Contrainteligencia Militar (DGCIM) y el Servicio Bolivariano de Inteligencia (SEBIN)— habrían trabajado junto al Consejo Nacional Electoral (CNE) y Smartmatic para desplegar máquinas alteradas en unos 300 centros de votación en zonas tradicionalmente chavistas, con el objetivo de asegurar una victoria de cerca de 1,5 millones de votos. Chávez ganó esa elección por unos 1,6 millones, y fuentes citadas en el informe sostienen que felicitó a su equipo por el resultado.

"Esta técnica permitiría, en teoría, al gobierno venezolano monitorear y ajustar los resultados en tiempo real durante y después de la elección", se lee en el informe, que además abordó una situación para las elecciones legislativas de diciembre de 2020, donde se explicó un plan reportado en septiembre de ese año que habría consistido en crear un segundo conjunto de máquinas virtuales capaces de replicar los resultados de las máquinas legítimas para luego sustituirlos por datos manipulados, evadiendo los procedimientos estándar de auditoría.

El informe repasa también la dimensión estadounidense del caso: una Evaluación de Amenazas a la Seguridad Nacional de 2006, del Consejo Nacional de Inteligencia, había concluido que la adquisición de la empresa estadounidense Sequoia Voting Systems por parte de Smartmatic representaba una amenaza para la seguridad nacional de EEUU, dado el interés de Chávez en influir en la política interna estadounidense y los vínculos de directivos de Smartmatic con los servicios de inteligencia venezolanos. Esa evaluación derivó en presión del Comité sobre Inversión Extranjera en Estados Unidos (CFIUS), que llevó a Smartmatic a desprenderse de Sequoia en 2007. El documento añade que la empresa cesó sus operaciones en Venezuela en 2018, luego de acusar públicamente al chavismo de inflar la participación electoral durante la elección de la Asamblea Nacional Constituyente de 2017.

En su discurso, Trump presentó estos hallazgos como prueba de que la manipulación electrónica de resultados electorales no es un escenario meramente teórico. "Este reporte incluía detalles precisos sobre los métodos que el régimen desarrolló para alterar digitalmente los totales de votos de maneras que no podían ser detectadas ni siquiera con una auditoría", afirmó el mandatario.

El segundo eje del discurso se centró en China. Trump afirmó que el régimen de Pekín sustrajo datos de registro electoral de 220 millones de estadounidenses —nombres, direcciones, afiliaciones partidarias y números de Seguro Social, entre otra información—, una cifra que no había sido reportada previamente. "Esta pérdida de datos representa una pesadilla sin precedentes para la seguridad electoral", sostuvo el presidente.

Trump introdujo un elemento adicional, afirmando que, dentro del propio gobierno estadounidense, ya se sabía desde 2020 que China había obtenido parte de esos datos, y que esa información nunca llegó a él antes de la elección de ese año. El acceso de Pekín a este tipo de datos ya había sido documentado con anterioridad: un informe de inteligencia desclasificado en 2022 había determinado que funcionarios chinos analizaron datos de registro de votantes de múltiples estados de EEUU, aunque la cifra total de estadounidenses afectados nunca había sido divulgada hasta este jueves.

El senador Bernie Moreno (R-OH) había adelantado horas antes, en una publicación en ‘X’, que el discurso de Trump abordaría la seguridad electoral y a China, y lo calificó como posiblemente "el discurso más importante desde el Despacho Oval desde la crisis de los misiles en Cuba".

El discurso se enmarca en el reclamo de larga data de Trump de que un fraude generalizado le costó la elección de 2020, aunque hasta el momento no se ha presentado evidencia de que se haya cometido fraude a la escala necesaria para explicar ese resultado. La desconfianza del mandatario hacia aquel proceso lo ha llevado a reabrir focos ya cerrados, sobre todo en Georgia. El episodio más visible ocurrió en enero, cuando el FBI —bajo supervisión de la exdirectora de Inteligencia Nacional Tulsi Gabbard, por orden de Trump— allanó un centro electoral del condado de Fulton y se llevó más de 600 cajas con boletas de 2020. Ese mismo condado fue escenario, en 2023, de la imputación de Trump y otros 18 coacusados por un presunto intento de revertir el resultado electoral en Georgia.

El discurso —el tercero que Trump dirige a la nación en su segundo mandato— buscó además dar impulso a la Save America Act, un proyecto que exigiría prueba de ciudadanía estadounidense para registrarse a votar en elecciones federales y que continúa estancado en el Senado por el filibusterismo demócrata y las reservas de algunos republicanos. El líder de la minoría demócrata en el Senado, Chuck Schumer, acusó a Trump de usar la plataforma para volver a poner en disputa legal la elección de 2020 en lugar de atender los altos costos y la corrupción que, según dijo, más preocupan a los estadounidenses.

El director de la CIA, John Ratcliffe, respaldó la publicación de los documentos como parte de las iniciativas de transparencia del presidente.

"Esto es por lo que produjimos un reporte de inteligencia clave que muestra que el gobierno de Venezuela había desarrollado capacidades para manipular sistemas electrónicos de votación, lo que plantea serias preocupaciones para la seguridad de la infraestructura electoral de EEUU", declaró Ratcliffe, quien agregó que ha señalado públicamente y desde hace tiempo los esfuerzos de China para influir en la elección de 2020 en contra de Trump, en referencia a su disenso frente a la Evaluación de la Comunidad de Inteligencia de enero de 2021.

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