La polémica por ICE y Minnesota sacude la votación para evitar el cierre del Gobierno: todo depende del financiamiento al DHS
Los republicanos del Senado programaron la votación para evitar un nuevo cierre para el próximo jueves 29 de enero, un día antes de la fecha límite.

John Thune en Capitol Hill/ Saul Loeb
Los republicanos del Senado programaron la votación para evitar un nuevo cierre del Gobierno para el próximo jueves 29 de enero, un día antes de la fecha límite. Si bien todo parecía estar encaminado, la polémica nacional por los operativos de inmigración en Minnesota le agregó un poco de incertidumbre a la votación, con muchos senadores demócratas pidiendo modificaciones en el financiamiento del Departamento de Seguridad Nacional (DHS).
En las últimas semanas, el Congreso aprobó casi todas las asignaciones necesarias para financiar al Gobierno y evitar un cierre, como ocurrió en noviembre. Sin embargo, a partir de la polémica por las operaciones del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) y a la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP).
El capítulo de seguridad nacional fue aprobado por la Cámara de Representantes el 22 de enero. Precisamente, fue el que tuvo la votación más ajustada: 220 a 207.
Política
La Cámara aprobó los últimos paquetes de gasto para evitar un nuevo cierre del Gobierno
Joaquín Núñez
En cuanto al contenido, el proyecto de asignación mantiene el gasto del año anterior para ICE y asigna 20 millones de dólares para la compra y el funcionamiento de cámaras corporales para los agentes del ICE y la CBP. También restringe la capacidad de la secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, para asignar fondos federales de forma discrecional. Siete demócratas de la Cámara votaron junto con los republicanos para aprobarlo.
Además, incluye numerosos requisitos de informes que, si no se cumplen, detendrían el flujo de dinero a las operaciones de inmigración.
Susan Collins (R-ME), presidenta del Comité de Asignaciones del Senado, habló el lunes con la secretaria Noem, sin revelar detalles de la conversación. Sí declaró que, debido a la presión demócrata, se podrían negociar algunos agregados para garantizar que se evite un nuevo cierre.
"Creo que podría haber una forma de añadir algunas reformas adicionales o garantías procesales, pero esas discusiones aún están en curso", declaró ante algunos periodistas en el Capitolio, remarcando que los cambios debían ser negociados por el líder de la mayoría republicana en el Senado, John Thune (R-SD).
"Entiendo cómo esto ha cambiado la conversación, pero sigo pensando que si hay cosas que los demócratas quieren incluir en el proyecto de ley de seguridad nacional o abordar en el contexto de la situación, deben dejarlas claras y darlas a conocer, y ver en qué medida la Administración puede abordarlas. Por lo tanto, preferiría que hubiera una forma de mantener el paquete completo", señaló Thune.
Del otro lado, Chuck Schumer (D-NY), líder de la minoría demócrata del Senado, aseguró que el proyecto tal y como está redactado ya no puede ser aprobado: "Debe ser rediseñado para controlar y reformar el ICE y garantizar la seguridad pública. La solución debe venir del Congreso. El público no puede confiar en que la administración haga lo correcto por sí sola".
Debido a las reglas del Senado, los republicanos necesitan llegar a 60 votos para evitar el cierre, lo que se traduce en al menos siete votos demócratas.