Voz media US Voz.us

ANÁLISIS

Radiografía del votante demócrata: una minoría radical eclipsa a una gran mayoría centrista

Un nuevo sondeo nacional realizado por el Manhattan Institute reveló que la coalición demócrata actual es más moderada, pragmática y dividida internamente de lo que sugieren las redes sociales, los medios de izquierda y los grupos activistas financiados por grandes donantes.

Las representantes demócratas Cori Bush, Ayanna Pressley, Ilhan Omar y Alexandria Ocasio-Cortez.

Las representantes demócratas Cori Bush, Ayanna Pressley, Ilhan Omar y Alexandria Ocasio-Cortez.AFP.

Carlos Dominguez
Publicado por

Tras la derrota de Kamala Harris en las elecciones presidenciales de 2024 y con las elecciones de medio término de 2026 y las presidenciales de 2028 en el horizonte, el Partido Demócrata enfrenta un dilema clave: ¿su base electoral se está radicalizando hacia la izquierda o, por el contrario, es una minoría activista la que arrastra al partido hacia posiciones extremas que no representan al votante mediano?

Un nuevo sondeo nacional realizado por el Manhattan Institute reveló que la coalición demócrata actual es más moderada, pragmática y dividida internamente de lo que sugieren las redes sociales, los medios de izquierda y los grupos activistas financiados por grandes donantes. 

La encuesta abarcó a 1.782 demócratas registrados y/o votantes de Harris en 2024, con sobremuestras de votantes negros (828) e hispanos (388), para un total de casi 2.600 entrevistas ponderadas. 

Tres bloques dentro del Partido Demócrata

De acuerdo con el Manhattan Institute, la coalición demócrata se entiende mejor como tres bloques.

  • ​Moderados (47%): el grupo más numeroso, con una edad media de 53 años, más diverso racialmente (62 % blancos, 17% negros, 13% hispanos). Son pragmáticos, flexibles electoralmente y defienden posturas centristas en la mayoría de los temas controvertidos.

  • Progresistas Liberales (37%): edad media similar (52 años), predominantemente blancos (65%), concentrados en la Costa Oeste. Se inclinan a la izquierda, pero permanecen cerca del mainstream institucional demócrata.

  • Franja woke o radical (11%): más joven (edad media de 43 años, 70% menores de 50), urbana, con mayor presencia de minorías (22% negros, 7% asiáticos, 6% hispanos) y con niveles más altos de problemas de salud mental (25% reporta mala salud mental, frente al 14% entre los Moderados y el 16% entre los Progresistas Liberales). 60% son blancos.

La dirección del partido: más hacia el centro que hacia la izquierda

Las tensiones internas dentro del Partido Demócrata quedan claras cuando se observa hacia dónde creen sus votantes que debe orientarse la formación. Según los datos, un 38% de los demócratas apuesta por un giro hacia el centro ideológico, mientras que solo un 22% prefiere que el partido avance aún más hacia la izquierda. Por último, un 26% considera que la organización ya se encuentra en el punto adecuado.

Las diferencias se vuelven más evidentes al analizar los distintos subgrupos. Según el Manhattan Institute, los moderados son quienes muestran mayor apoyo a un giro hacia el centro (53%). Pero incluso entre los liberales progresistas, el consenso es similar: dos tercios consideran que el partido ya está en el lugar adecuado (38%) o respaldan un movimiento hacia posiciones más centristas (28%).

Asimismo, las pluralidades de votantes negros (39%), hispanos (35%) y blancos (41%) prefieren que el partido avance en esa dirección, al igual que tanto las mujeres (37%) como los hombres (40%), así como quienes tienen estudios universitarios (39%) y quienes no los tienen (38%).

Por último, el sector identificado como Woke muestra una mayoría (58%) partidaria de avanzar aún más hacia la izquierda.

Primarias presidenciales demócratas de 2028

Entre los votantes demócratas que probablemente participen en las primarias presidenciales de 2028, el panorama inicial sigue siendo fluido, pero las divisiones ideológicas también le dan forma a la contienda. 

El informe destaca que los moderados se inclinan ligeramente por Kamala Harris frente a Gavin Newsom (24% frente a 21%), mientras que los liberales progresistas están divididos por igual entre ambos (23% cada uno), con Pete Buttigieg registrando un 10%. Entre los votantes de la franja Woke, Alexandria Ocasio Cortez (AOC) encabeza las preferencias (26%), seguida por Harris (20%) y Newsom (10%). El sondeo reveló también que entre los jóvenes de 18 a 29 años, Harris lidera con un 31%, y AOC ocupa el segundo lugar con un 24%.

Al evaluar un campo más reducido de candidatos, el Manhattan Institute reveló que Harris sigue siendo la mejor posicionada, aunque por un margen relativamente estrecho. La encuesta destaca que en un enfrentamiento directo entre Harris y Newsom, el resultado es prácticamente un empate técnico (44% frente a 42%), pero en un duelo entre Newsom y AOC, Newsom se impone con claridad, superando a AOC por 25 puntos.

Por último, más de la mitad de los demócratas (55%) vería con buenos ojos que una figura destacada ajena a la política compitiera por la nominación presidencial de 2028, frente a un 18% que se opone. Esta apertura es más marcada entre moderados y liberales progresistas que entre el sector Woke, lo que, según el informe, sugiere que un candidato externo podría encajar especialmente bien en el espacio centrista del partido.

Inmigración: consensos y fracturas dentro de la coalición demócrata

El sondeo reveló que los votantes demócratas prefieren un enfoque más pragmático en materia de inmigración. De acuerdo con el informe, solo una minoría (11%) rechaza por completo las deportaciones, mientras que la mayoría (54%) quiere centrarse en expulsar a inmigrantes en situación irregular que hayan cometido delitos, y otro 25% apoya reducir el número de inmigrantes mediante el debido proceso. Incluso entre el sector más progresista, el Woke, solo uno de cada cuatro rechaza toda acción de control.

Respecto al Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), las opiniones están más divididas: el 49% apoya abolir la agencia, mientras que el 42% prefiere mantenerla pero con menos funciones. Solo un 4% quiere dejarla tal como está.

Asimismo, el estudio destaca que la coalición demócrata respalda mayoritariamente un sistema de inmigración legal basado en el mérito: el 65% quiere priorizar habilidades y educación. En cuanto a los niveles actuales de inmigración, el 45% prefiere mantenerlos, el 23% aumentarlos y el 16% reducirlos. El sector Woke destaca por su mayor apoyo a incrementarlos (40%), frente a los liberales progresistas (27%) y los moderados (16%).

Las opiniones sobre la asimilación están divididas: el 45% de los demócratas —incluido el 48% de los votantes negros y el 55% de los hispanos— apoya que las escuelas en zonas con alta inmigración impartan algunas clases en idiomas como español, somalí o árabe. En cambio, el 38% prefiere centrarse en la inmersión en inglés, reflejando una clara división interna.

El debate transgénero 

En temas transgénero, el 46% de los votantes demócratas cree que los menores deberían competir según su sexo de nacimiento, frente al 34% que prefiere hacerlo según la identidad de género; un 20% no tiene preferencia. Además, el 59% respalda que las escuelas informen a los padres si un menor pide identificarse como trans o cambiar pronombres, mientras que el 26% se opone.

La mayoría de los votantes demócratas adopta posturas restrictivas sobre las intervenciones médicas trans: el 52% cree que deberían permitirse solo a partir de los 18 años y el 23% a partir de los 21; solo el 4% las permitiría antes de los 13 y el 11% antes de los 16, mientras que un 8% no las permitiría nunca, ni en adultos.

El sector Woke es más permisivo: el 64% apoya que los jóvenes compitan según su identidad de género, el 32% permitiría la transición médica a menores y el 44% rechaza la notificación obligatoria a los padres. 

El informe señala que a pesar de esta desconexión, pocos votantes dentro de la coalición demócrata están dispuestos a admitir que "el Partido Demócrata se ha vuelto demasiado radical en cuestiones transgénero". El sondeo reveló que solo un tercio (35%) está de acuerdo con esa afirmación, mientras que el 46% no lo está y el 19% no está seguro.

Racismo y memoria histórica 

El Partido Demócrata mantiene una visión pesimista sobre el racismo Estados Unidos: el 52% cree que el país sigue siendo muy racista, frente al 39% que considera que ha habido avances significativos. Solo un 4% piensa que el país ya no es racista.

Las percepciones sobre el racismo son similares entre grupos demócratas, pero varían en intensidad: el 46% de los moderados, el 55% de los progresistas y el 68% del sector Woke creen que el país sigue siendo muy racista. Por raza, lo piensa el 49% de los votantes blancos, el 61% de los hispanos y el 63% de los votantes negros.

Aunque existe pesimismo sobre el progreso racial, la coalición demócrata mantiene una visión mayoritariamente positiva del legado histórico del país: el 64% lo considera una fuerza para el bien en el mundo y el 19% lo ve como perjudicial. Esta opinión es más fuerte entre moderados (71%) y progresistas (65%), mientras que el sector Woke se divide más: solo el 37% lo ve como positivo y el 35% como negativo.

Las prioridades económicas de los votantes demócratas

El informe revela que los demócratas de hoy expresan un fuerte apoyo a reformas económicas específicas. Casi tres cuartas partes (73%) afirman que los multimillonarios pueden existir, pero deberían pagar más impuestos, y mayorías respaldan medidas de protección al consumidor como límites a las tasas de interés de las tarjetas de crédito (57%) y controles de precios para abordar problemas de asequibilidad (50%). Estas posturas no se limitan al ala progresista: entre los moderados, el 54% apoya límites a los intereses y el 49% los controles de precios.

La agenda económica de Donald Trump ha generado cambios moderados en la opinión de los demócratas. El 65% ve los aranceles como un impuesto para los consumidores y solo el 11% los respalda. En cuanto al papel de la intervención del Gobierno en la economía, las opiniones están divididas: el 43% cree que ya hace demasiado o lo adecuado, mientras que el 41% piensa que debería intervenir más.

Ante la disyuntiva entre una economía de libre mercado y una mayor intervención estatal, el 49% de los encuestados prefiere el libre mercado, el 34% opta por más intervención y el 18% no tiene una postura definida.

Percepciones sobre Israel, Palestina y el antisemitismo

Las opiniones sobre Israel y Palestina dentro de la coalición demócrata son más matizadas de lo que suele asumirse. Solo el 13% ve a Israel como un estado colonial que debe ser desmantelado, y solo el 16% lo considera un país legítimo que actúa principalmente en defensa propia. La mitad (49%) adopta una posición intermedia: Israel tiene derecho a existir, pero su trato a los palestinos es criticable. Un 23% no está seguro.

Los jóvenes demócratas de 18 a 29 años son mucho más críticos: el 26% considera que Israel es un Estado colonial que debería desmantelarse —cuatro veces más que entre los mayores de 65— y solo el 9% lo ve como un país legítimo que enfrenta amenazas serias.

El informe muestra que las actitudes hacia el antisemitismo dentro de la coalición demócrata evidencian una brecha entre la identificación personal y la tolerancia social. Según el sondeo, solo el 4% se identifica abiertamente con posturas antisemitas, aunque entre los jóvenes de 18 a 29 años la cifra asciende al 8%. Sin embargo, las opiniones sobre cómo debería actuar el partido frente a quienes expresan sentimientos antisemitas están divididas: el 44% considera que no deberían ser bienvenidos, mientras que el 30% ve aceptable buscar su apoyo o no sancionarlos estrictamente. Un 22% no está seguro. 

En conjunto, la identificación abierta es rara, pero los límites sobre su aceptabilidad política no están claramente definidos.

Amplio respaldo a la labor policial

Jesse Arm, vicepresidente de asuntos externos en el Manhattan Institute, señala en un artículo de City Journal (CJ) que, en materia de seguridad pública, los demócratas están divididos en cuanto a su apoyo al sistema de justicia penal en general. Sin embargo, afirma que apoyan firmemente la persecución agresiva de los delitos con armas de fuego, consideran que la policía es esencial para mantener el orden y rechazan de manera abrumadora la violencia política. 

Según el sondeo, el 55% de la coalición considera que la policía es esencial para combatir el crimen y garantizar la seguridad, mientras que el 34% cree que causa más daño que beneficio y propone destinar fondos a alternativas como salud mental y servicios sociales. Entre los moderados, el 65% ve a la policía como esencial, al igual que el 52% de los liberales progresistas; en cambio, en el sector más radical, el 59% prefiere reducir recursos policiales.

¿Por qué el Partido Demócrata parece tan radical si su base es moderada?

La respuesta radica en el ecosistema institucional que domina la política demócrata. Según Arm, en las últimas dos décadas, "una red de grupos de defensa progresistas, organizaciones sin fines de lucro ideológicas, donantes activistas y sindicatos afines ha acumulado un enorme poder sobre el reclutamiento de candidatos, el mensaje y las prioridades políticas".

Los candidatos que se apartan de la ortodoxia activista "enfrentan oposición organizada, desafíos primarios bien financiados y campañas de presión implacables dentro de su propia coalición". Arm asegura que como resultado, los incentivos para los políticos demócratas apuntan hacia la escalada en lugar de la moderación: "es electoralmente más seguro amplificar las voces más ruidosas del partido que representar las preferencias más tranquilas y pragmáticas de la mayoría de sus votantes".

Cómo ven las teorías conspirativas los demócratas

El informe muestra que ninguno de los principales partidos políticos estadounidenses es inmune a votantes que adoptan pensamientos conspirativos, aunque las creencias que ganan tracción difieren entre coaliciones.

​Casi dos tercios de los demócratas (64%) consideran que Vladímir Putin dispone de información comprometedora sobre Donald Trump y la usa para influir en sus decisiones políticas. Además, el 47% piensa que el intento de asesinato contra Trump en julio de 2024 fue organizado por sus propios seguidores para generar simpatía hacia él.

​Asimismo, aproximadamente uno de cada cuatro (25%) cree que el ataque del 7 de octubre contra Israel fue un "trabajo interno" o una operación de bandera falsa llevada a cabo o permitida por el Gobierno israelí como pretexto para la guerra en Gaza.

El Manhattan Institute asegura que la edad, sin embargo, es la línea divisoria más clara. Los votantes jóvenes son sistemáticamente más abiertos a teorías conspirativas que los demócratas mayores, quienes se muestran mucho más escépticos.
tracking