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ANÁLISIS

Bill Gates llama a invertir menos en cambio climático: "No supondrá el fin de la civilización"

Tras dos décadas como referente verde, el filántropo plantea un giro de prioridades: del control de la temperatura al bienestar humano.

Bill Gates en la Casa Blanca

Bill Gates en la Casa BlancaAP/Cordon Press.

Santiago Ospital
Publicado por

Bill Gates, filántropo que gastó miles de millones de su bolsillo en causas ecologistas, autor de Cómo evitar un desastre climático, advirtió en un artículo de este martes contra la "perspectiva apocalíptica" del cambio climático y llamó a redireccionar las ayudas hacia la pobreza y la salud.

"Existe una visión apocalíptica del cambio climático que dice lo siguiente", abre Gates su texto:

"En unas pocas décadas, un cambio climático cataclísmico diezmará la civilización. Las pruebas están a nuestro alrededor: basta con fijarse en todas las olas de calor y tormentas causadas por el aumento de las temperaturas globales. Nada es más importante que limitar el aumento de la temperatura".

Y sentencia: "Afortunadamente para todos nosotros, esta visión es errónea". El fundador de Microsoft añade que a pesar de que "el cambio climático tendrá graves consecuencias", "no provocará la desaparición de la humanidad".

Gates llama entonces a redirigir los esfuerzos ecologistas hacia "mejorar la vida de las personas". "Nuestro principal objetivo debe ser evitar el sufrimiento, especialmente el de quienes viven en las condiciones más difíciles, en los países más pobres del mundo", añade, y expone:

"Aunque el cambio climático afectará más a los pobres que a nadie, para la gran mayoría de ellos no será la única ni la mayor amenaza para sus vidas y su bienestar. Los mayores problemas son la pobreza y las enfermedades, como siempre lo han sido. Comprender esto nos permitirá centrar nuestros limitados recursos en intervenciones que tengan el mayor impacto para las personas más vulnerables".

Gates se anticipa también a las críticas del propio campamento ecologista, insistiendo en que el cambio climático "debe ser resuelto", pero a la par de "otros problemas como la malaria y la malnutrición". (Y también diciendo que compensa su "huella de carbono" con "créditos de carbono legítimos").

La pregunta clave es, según el billonario de 70 años, cómo hacer que el limitado gasto en ayuda genere el mayor beneficio posible para los más vulnerables. Invertirlo en el cambio climático, dice, no es la respuesta.

Las tres nuevas verdades de Gates

El viraje de Gates llega un día después de que el secretario general de la ONU, António Guterres, advirtiera de "consecuencias devastadoras" si se seguía incumpliendo el objetivo de limitar el calentamiento global a 1,5 °C. 

"No queremos ver la Amazonía convertida en una sabana", dijo Guterres en una entrevista en anticipación a la Cumbre Climática COP30 el mes que viene. "Ese es un riesgo real si no cambiamos de rumbo y si no reducimos drásticamente las emisiones lo antes posible".

Bill Gates apeló directamente a los asistentes a la cumbre, que reunirá a gobernantes y ONG en Belém, Brasil. Sugiere una serie de nuevas prioridades, todas bajo el cambio de dirección desde la "temperatura global" hacia "el bienestar humano": "Nuestro éxito depende de que situemos la energía, la salud y la agricultura en el centro de nuestras estrategias".

El filántropo postula tres "verdades" que ayudarán, dice, en ese giro:

  • "El cambio climático es un problema grave, pero no supondrá el fin de la civilización".
  • "La temperatura no es la mejor manera de medir el progreso en materia climática".
  • "La salud y la prosperidad son la mejor defensa contra el cambio climático".

En ese sentido, Gates destaca la importancia del crecimiento económico, tanto celebrando el aumento del gasto energético -incluso si es antiecológico- porque significa un desarrollo que traerá consigo soluciones a los problemas del planeta, como asegurando que el propio crecimiento está atado a mejoras en la salud, por lo que "reduce las muertes relacionadas con el clima".

Asimismo, reconoce casos en que reducir las emisiones perjudicó el bienestar de los más pobres: 

"Hace unos años, el Gobierno de un país de bajos ingresos se propuso reducir las emisiones prohibiendo los fertilizantes sintéticos. Los rendimientos de los agricultores se desplomaron, hubo mucha menos comida disponible y los precios se dispararon. El país se vio afectado por una crisis porque el Gobierno valoró la reducción de las emisiones por encima de otras cosas importantes".

El camino de Bill Gates con el cambio climático

Hablando en conferencias, escribiendo libros y artículos, donando millones, Gates se convirtió durante las últimas dos décadas en una de las principales figuras del filantropismo del cambio climático.

Aunque la misión principal de su ONG Gates Foundation es combatir la pobreza e insalubridad, también dedica recursos al clima. En 2015 fundó Breakthrough Energy, una red de organizaciones dedicada a invertir en propuestas contra el cambio climático.  

También fue objeto de críticas por parte de activistas ecologistas, quienes comparaban su discurso con su estilo de vida. Un informe del 2019 de la Universidad de Lund estimó que un viaje en su avión privado emitía las emisiones anuales medias de 105 personas.

En marzo, quizás como anticipación a la carta de esta semana, Breakthrough Energy habría despedido a decenas de empleados. Según The New York Times, el primero en revelar los recortes, "el cambio muestra cómo Gates está reestructurando su imperio para la era Trump". El periódico había enumerado al fundador de Microsoft entre los filántropos climáticos que habían abandonado el tema tras la victoria del republicano.  
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